Ex combatientes que viven con el estigma de ser los “malos” de la película

Desde 1990 que el ex combatiente del Ejercito salvadoreño José Medina dejó el Batallón Arce de San Miguel tras cuatro años de alta, vive con el estigma de ser parte de “los malos de película”, que se creó alrededor de miles de soldados que como él combatieron a la guerrilla.

“Todavía se cree a nivel internacional que todas las violaciones que hubo durante la guerra [desde 1980 a 1992] las cometió el Ejército, pero no es así, también hubo violaciones por parte de la guerrilla, más que todo cuando ponían a los civiles como escudos o ametrallaban a los medios de transporte público”, dijo Medina.

Sin embargo, Medina señaló que después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, tanto los ex combatientes del Ejército como los integrantes de las fuerzas rebeldes, sacaron la peor parte.

“Hay muchos lisiados de guerra de ambos bandos que no reciben ayuda, y la mayoría de aquellos que lograron conseguir un trabajo están como alcaldes de pueblo y en otras posiciones modestas. A nosotros las organizaciones comunitarias en este país no nos atendían por lo que fuimos”, dijo Medina.

“Ese es el lado oscuro de la guerra de la no me gusta hablar, y creo que a los demás ex combatientes tampoco les gusta, por temor a represalias”, apuntó este camionero a quien le negaron asilo político en este país, pero sí recibió el TPS.

Medina, quien dejó su país en 1991 y ahora reside con sus cinco hijos y la esposa en Houston, Texas llegó este sábado a esta capital para celebrar el Día del Soldado Salvadoreño, junto a otros ex combatientes que ahora viven en diferentes ciudades estadounidenses.

El evento cívico de tres horas de duración —donde los asistentes “recordaron los viejos tiempos” y hasta se llamaron por los apodos que usaban durante el conflicto— fue organizado por la Agregaduría Militar de ese país y el Consulado General, ambos en Washington.

“Es la primera vez que celebramos este día fuera de las fronteras patrias”, dijo el coronel Víctor Manuel Bolaños Carballo, agregado de Defensa de El Salvador en esta capital.

Tanto Bolaños Carballo como el coronel Miguel Angel Orantes, quien es el agregado Aéreo de El Salvador, aclararon que esa celebración data desde el 7 de mayo de 1824, que se originó mediante ordenanza del Ejército de su país elaborada por el general Manuel José Arce y emitido por el primer Congreso Constituyente.

Arce fue el primer Comandante General y fundador de la Fuerza Armada de ese país centroamericano, que en la actualidad cuenta con unos diez mil miembros, aunque durante la guerra civil triplicaron ese número, en particular porque recibían ayuda logística, armas y municiones por parte del gobierno de Estados Unidos.

“Es importante mantener vivas las Fiestas Cívicas de El Salvador y transmitir a las nuevas generaciones el amor a la patria y sus tradiciones”, enfatizó la cónsul general en Washington, Margarita Chávez.

Después de esta celebración los ex combatientes planean reunirse y de ser posible hasta con los ex combatientes contrarios, con quienes hasta se han hecho amigos al encontrarse en este país.

“Todos compartimos el mismo dolor porque fuimos utilizados”, puntualizó Medina.

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