Sicarios peruanos ofrecen "servicios especializados" por Internet

Por José Luis Castillejos.

Lima.- Los narco-sicarios, que flagelaron a Colombia en la década de 1980, ofrecen “servicios especializados” por Internet para ejecutar enemigos en Perú, revelaron fuentes policiales.

“Bukkakeador” es un sicario que garantiza “máxima discreción”, “profesionalismo” y, sobre todo, “efectividad” por tarifas que van de 500 a 10 mil dólares, según el grado de dificultad para “pasar a mejor mundo” a la víctima, según datos obtenidos por Notimex.

Este sicario asegura que tiene un equipo especializado que viaja a cualquier país y sólo establece contacto con sus clientes vía correo electrónico de Hotmail.

Los asesinatos por encargo son un fenómeno relativamente nuevo en Perú, ya que desde hace menos de una década han empezado a aparecer personas ejecutadas con un tiro de gracia.

El más renombrado de todos los ejecutados es el ex vocal del Poder Judicial Saturno Vergara, quien en 2006 fue asesinado cuando se aprestaba a juzgar a 14 personas vinculadas al narcotráfico.

Se estima que en Perú han fallecido ejecutadas por lo menos 50 personas en el último lustro, 11 de ellas en 2008, en tanto en lo que va de 2009 ya van cinco casos.

El jefe de la División de Homicidios de la Policía Nacional de Perú, coronel Miguel Canlla, afirmó que preocupa el grado de “profesionalismo” de los criminales.

Los sicarios hacen una perfecta planificación, siguen a sus víctimas, saben sus movimientos y en el momento menos pensado las interceptan y ejecutan a balazos.

El precio que cobran depende del grado de dificultad y si la víctima lleva seguridad o carro blindado.

Dirigentes sindicales del sector de las empresas constructoras y líderes de mercados o grandes productores de hoja de coca y algunos empresarios no han escapado de los sicarios.

Fuentes policiales indican que en muchos casos, las muertes son ordenadas desde las cárceles: para eliminar la competencia entre gremios, se contrata a sicarios peruanos.

Un grupo especial de investigación de la Dirección de Criminalística realiza intensas pesquisas para desarticular a estos grupos y sus nexos directos con las bandas de narcotraficantes.

En la región de Huánuco, un grupo de sicarios ejecutó recientemente a tres personas disparándoles dos balazos a cada una, uno en cada sien, característica típica de las ejecuciones del narcotráfico.

En los poblados amazónicos de Tingo María, Aucayacu y Huánuco se han venido reportando ejecuciones que no han tenido eco en la capital peruana pero constituyen una preocupación para la policía porque el fenómeno podría expandirse, dijo a Notimex un oficial.

Las mafias del narcotráfico siguen cobrando víctimas y frente a testigos accionan sus armas automáticas y huyen en motos o vehículos con cristales polarizados.

Una de las últimas víctimas fue identificada como Diego Andrés Jaramillo Cardona, de 35 años y nacionalidad colombiana, a quien le dispararon al cuello y por la modalidad del asesinato se presume que los autores sean sicarios.

También se han registrado casos de maridos celosos que mandan asesinar a los amantes de sus esposas y por ese trabajo apenas pagan entre 60 y 80 dólares, dijo un comandante policial de la División de Lesiones de la Policía peruana.

Este, en su opinión, es un “trabajo rentable” porque no requiere de mucha preparación.

Pero hay casos más difíciles como la ejecución de José Angel Mori Soto, presunto ex asesino a sueldo del conocido narcotraficante Fernando Cevallos.

Mori Soto fue asesinado de un balazo en la nuca ante unos 100 testigos cuando se dirigía para atestiguar en un nuevo proceso contra Cevallos, su ex patrón y dueño de la desmantelada aerolínea Aerocontinente, que cumple una sentencia de 25 años de cárcel.

Para el analista Jaime Antezana, las bandas están cambiando su forma de operar. Antes los crímenes del narcotráfico pasaban inadvertidos porque ocurrían en zonas rurales muy alejadas de los centros urbanos, pero ahora lo hacen en el centro de Lima.

El “zar

You must be logged in to post a comment Login