Despierta Papa la emoción en Nazaret y defiende la familia

Por José Parra. Colaborador

Nazaret.- En la principal y más concurrida misa oficiada en Tierra Santa, el Papa Benedicto XVI hizo hoy en Nazaret una vehemente defensa de la institución de la familia, “pilar fundamental y básico de la sociedad”.

Benedicto XVI también pidió la reconciliación entre cristianos y musulmanes de Nazaret, tras los fuertes disturbios cuando los últimos pretendieron construir una mezquita al lado de la Basílica de la Anunciación.

“Pido a las dos comunidades reparar el daño causado en el pasado y encontrar las formas de una pacífica convivencia”, señaló.

Antes de reunirse con líderes religiosos de Galilea y visitar la gruta de Anunciación, donde según la tradición cristiana el arcángel Gabriel anunció a María que sería la madre de Jesús, el Papa se entrevistó por casi una hora con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.

En el encuentro trataron los temas candentes entre Israel y el Vaticano.

Entre ellos, la petición de la Santa Sede de dar a 500 obispos y monjes de países árabes un visado especial para entrar en territorio israelí. Una petición rechazada por el ministro de Interior, Eli Ishai, aludiendo a “criterios de seguridad”.

Otro de los asuntos tratados fue la situación de los bienes sagrados para el cristianismo en Israel o de los habitantes cristianos en Tierra Santa.

Según datos del Centro de Comunicación para el Peregrinaje, en territorio israelí y palestino viven unos 130 mil cristianos.

Benedicto XVI y Netanyahu también dialogaron sobre el estancado proceso de paz y en especial tras las palabras del miércoles del Papa en Belén pidiendo la creación del Estado palestino y condenando el muro israelí en Cisjordania.

“Ha sido una reunión muy importante. El Papa me ha reiterado su oposición al antisemitismo y su lucha contra los negacionistas del Holocausto”, resumió Netanyahu.

Indicó que hablaron también de los líderes iraníes que niegan la existencia del Holocausto y piden la destrucción de Israel.

Netanyahu se reunió con el Papa, tras una visita sorpresa a Jordania donde diaologó con el rey Abdala sobre el proceso de paz con los palestinos.

La reunión del Papa con el jefe de gobierno israelí fue un “paréntesis político” en una jornada marcadamente espiritual y que será recordada por los ciudadanos de Nazaret.

Unos 50 mil habitantes de Tierra Santa y peregrinos llegados de todos los rincones del mundo recibieron con fe este jueves al Papa en el nuevo anfiteatro situado en el Monte del Precipicio, que toca la ciudad de la Virgen María.

Tras esperar varias horas bajo el sol, los fieles vitorearon la entrada del Papamóvil en el anfiteatro.

Español, hebreo, árabe, italiano y francés han sido las lenguas que más se han escuchado este jueves en Nazaret, una ciudad árabe israelí con mayoría musulmana (sólo 30 por ciento son cristianos), y que ahora se ha volcado en la llegada del Papa.

“La familia es la primera escuela de la sabiduría, que educa a sus miembros en aquellas virtudes que llevan a la felicidad auténtica y a una duradera satisfacción”, dijo el Papa en un alegato a favor de esta institución y su función educadora en todo el mundo.

Además de abogar por la “indisolubilidad de la familia”, el pontífice envió un mensaje a los Estados.

“La familia es el primer ladrillo de una sociedad bien ordenada y acogedora. El Estado está llamado a protegerla y a apoyarla en su misión educadora, a garantizarle sus derechos y lograr que en todas las familias puedan vivir en condiciones de dignidad”, dijo.

Unos cinco mil policías israelíes se desplegaron en Nazaret y sus alrededores para proteger al Papa. La ciudad, en plena Galilea, vive sus mejores días en muchos años con los restaurantes llenos y la esperanza de que miles de peregrinos sigan el ejemplo de Benedicto XVI.

Mañana viernes, el Papa dará por terminada la intensa semana de peregrinación por tierras jordanas, israelíes y palestinas.

Antes de subirse al avión en el aeropuerto de Ben Gurion, en T

You must be logged in to post a comment Login