La película chilena “Huacho” pone en marcha la Semana de la Crítica

CANNES, Francia (AFP) – El estreno mundial de “Huacho”, del chileno Alejandro Fernández Almendras, descripción entrañable de una familia campesina del sur de Chile en el linde entre ficción y documental, puso en marcha este jueves la Semana de la Crítica del Festival de Cannes.

El primer largometraje de Alejandro Fernández transcurre al final del verano en el sur de Chile, en la región de Chilián, natal del director, y lo protagonizan los cuatro miembros de una familia campesina instalada en un caserío alejado del mundanal ruido.

El relato se centra con minucioso detalle en los pequeños gestos que la cámara casi roba, en las ocupaciones, las relaciones que mantienen la madre de familia, su hijo pequeño, los abuelos, también los vecinos y las escasas gentes de paso.

El cineasta presenta primero a la familia y luego sigue uno por uno a sus cuatro componentes a lo largo de un sólo día, dividiendo pare ello el relato en capítulos nominales con un hilo conductor muy tenue.

La madre trabaja de cocinera, preocupada por el pago de la luz que les han cortado, la abuela vende queso fresco al borde la carretera, el abuelo va a su aire, y el niño… es un “huacho”, un huérfano de padre.

Por extensión, el término da título y sentido a esta crónica muy sensible sobre un mundo abandonado, en vías de desaparición.

Este guión que Alejandro empezó a trabajar en 2004, cuando trabajaba de periodista en Nueva York, llamó la atención en el festival de Rotterdam, fue premiado en Sundance y recompensado luego por la Fundación Groupama en Francia.

Alejandro Fernández Almendras optó por actores no profesionales. Ha viajado a Cannes acompañado por de ellos, Alejandra Yáñez y Cornelio Villagrán, madre y abuelo, con sus propios nombres de pila, en la familia de la película.

Cornelio es un concentrado de energía imparable, hombre de dilatada trayectoria en lo personal y como dirigente de agrupaciones. Salió de viaje el lunes y llegó el miércoles por la noche a Cannes, pero el cansancio no ha hecho mella en este hombre enjuto, dicharachero, tocado con un elegante sombrero.

“Alejandra tiene una presencia muy, muy grande, es una actriz nata, y Cornelio… lo escuché hablar y supe que tenía que ser mi personaje”, resume el director en declaraciones a la AFP.

También tuvo muy claro que el rodaje sería en Chilián. “El guión se escribió pensando en lugares muy específicos y la idea fue adaptarnos a los personajes en lugar de buscar que ellos se adaptaran a la idea que teníamos de los personajes”, explica.

“Por eso, por ejemplo, todos los cuentos que cuenta Cornelio son reales, son suyos, menos el último, que se lo tuvo que aprender”, recuerda. “Por eso elegimos a Clemira (Aguayo), la abuela, que vivió 25 años en la casa donde filmamos”.

El proceso de escritura, desde 2004, “se fue simplificando hasta ser eso, gente que come, que camina, que trabaja y paga la cuenta, una película que habla de cosas concretas”, resume.

El joven director chileno quería dejar muy claras un par de cosas: “Por un lado, cuestionar el estereotipo del campesino, de la gente pobre, de la gente de provincia, y por otro lado, que la vida del campo está cambiando y no es fácil para nadie”.

“Huacho”, que Alejandro Fernández Almendras dedica a Juan Pablo Rebella, codirector uruguayo de “25 watts” y “Whisky” desaparecido en 2006, fue recibida con aplausos. La película chilena tiene asegurada su estreno en Francia.

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