Jane Campion en busca de su segunda Palma de Oro con “Bright Star”

CANNES, Francia (AFP) – La neozelandesa Jane Campion, única mujer galardonada con una Palma de Oro hasta el presente, vuelve a competir en Cannes con “Bright Star”, película sobre la vida del poeta John Keats, filmada con un gran virtuosismo no exento de cierta frialdad.

Campion, triunfadora en Cannes en 1993 con “El piano”, se zambulle esta vez en la Inglaterra de principios del siglo XIX y en el romanticismo, del que Keats, muerto de tuberculosis a los 25 años de edad, es una figura esencial.

La película narra los amores del poeta con Fanny Brawne, su joven vecina, con la que se comprometió pero no llegó a casarse, porque la enfermedad lo obligó a trasladarse a Italia, donde murió en 1821.

Su título “Bright Star” (Brillante estrella) es el de uno de los poemas de Keats.

El romanticismo impregna la película, ritmada por los versos y por los textos de las cartas enviadas por John Keats a su amada. La narración, totalmente clásica, transcurre con absoluta fluidez. La descripción de época es perfecta: la vida familiar, los prejuicios, el rol de las mujeres, relegadas a las actividades domésticas y a las relaciones sociales estrechamente enmarcadas por una estricta moral puritana.

La imágenes son de gran belleza plástica y la actuación del elenco impecable (encabezado por Abbie Cornish en el rol de Fanny y Ben Whishaw en el de Keats).

Y sin embargo algo hace que la salsa no prenda. La pasión no llega al espectador, que contempla la historia como de lejos, sin entrar en ella. E incluso aquél que ha llorado leyendo versos de Keats se sorprende cuando la película no le arranca una sola lágrima por la muerte del gran poeta ni por el dolor desesperado de su amante.

“Bright Star”, no es una “película biográfica”. “Es una historia inspirada” en la historia de Keats y Fanny, “contada desde el punto de vista de Fanny”, declaró Jane Campion en conferencia de prensa.

“Lo importante para mí era contar una historia íntima”, y que ésta se sintiera “fuera del tiempo, sin tener en cuenta que está contada en una película de época”, dijo.

La tonalidad de la competición dio un giro de 180 grados con la segunda película presentada el viernes en concurso por la Palma de Oro, “Thirst” del coreano Park Chan-wook, laureada en 2004 con el gran premio del jurado de este festival por “Old boy”.

“Thirst” es un cuento cruel y barroco en el que la trama tenebrosa es salpicada por peripecias disparatadas.

La película cuenta la historia de un sacerdote coreano (Song Kang-Ho) que se ofrece como voluntario para evaluar en Africa la eficacia de una vacuna contra un virus mortal.

El personaje se enferma, pero una transfusión sanguínea de origen misterioso lo salva, aunque lo convierte en vampiro.

Tras ello, se enamora apasionadamente de la esposa de un antiguo amigo de infancia, que a su vez se transforma en vampiro para vengarse del marido que la maltrataba.

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