Bolivia: Evo Morales quiere ayuda de EEUU pero sin condiciones

LA PAZ (AFP) – El presidente de Bolivia, Evo Morales, señaló al jefe de la diplomacia de EEUU para América Latina, Thomas Shannon, el deseo de reencauzar las relaciones bilaterales, sumidas en ásperos roces, y dijo que cualquier cooperación procedente de Washington debe ser hecha sin condiciones.

“El gran deseo del presidente y del Gobierno nacional es mejorar las relaciones bilaterales con el gobierno de Estados Unidos”, afirmó Morales tras sostener una entrevista en su despacho con Shannon.

Morales -quien desde sus primeros años de dirigente cocalero ha sostenido un beligerante discurso antiestadounidense, que ha mantenido en su gobierno- señaló que Bolivia está dispuesta a recibir la ayuda económica de EEUU, aunque insistió en que no debe ser condicionada.

“La cooperación no debe ser de conspiración, como era en el gobierno de (George W.) Bush; cualquier cooperación incondicional es bienvenida para resolver los problemas sociales y económicos”, afirmó Morales.

En septiembre del año pasado, Morales expulsó al embajador norteamericano, Philip Goldberg, presuntamente por estar complotando con la derecha boliviana para sacarlo del poder.

Dos meses más tarde expulsó a la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA).

Shannon afirmó luego de su cita con Morales que “hemos hecho un muy buen comienzo y hay buena voluntad de las partes y de los gobiernos y vamos a ir trabajando para el bienestar de nuestros pueblos”.

El funcionario -quien fue parte del gobierno de Bush al que tanto critica Morales- no hizo ningún comentario ni alusión a las opiniones de su anfitrión y sólo se limitó a defender el deseo de Washington por reencauzar las relaciones bilaterales.

Para el gobierno boliviano es esencial que la ayuda económica de EEUU se dirija para el oficialista Plan Nacional de Desarrollo; que Washington le restituya las preferencias arancelarias del ATPDEA que le retiró a finales de 2008 y que Bolivia acceda a unos 650 millones de dólares de la Cuenta del Milenio y a fondos para la lucha antidrogas, sin injerencia de la DEA.

El asunto de drogas es el gran impasse de las relaciones, pues de su éxito depende la norma ATPDEA (preferencias arancelarias que se otorgan a los países andinos que colaboran en la lucha contra el narcotráfico), por la cual Bolivia exportaba libre de impuestos unos 65 millones de dólares al año.

Morales ha señalado en el pasado que pretende que países distintos a Estados Unidos colaboren con la lucha antidrogas boliviana.

Las relaciones La Paz-Washington han estado salpicadas de sobresaltos desde que el izquierdista Morales -un aliado de Venezuela y Cuba, dos enconados rivales de la Casa Blanca- llegó al poder en enero de 2006.

El mandatario apenas asumió la presidencia canceló el diálogo que Bolivia sostenía con EEUU sobre los tratados de libre comercio, convirtió a Washington en blanco de sus constantes discursos e incluso expresó su complacencia cuando campesinos de la zona cocalera del Chapare (centro) echaron de allí al programa de cooperación norteamericano Usaid en junio pasado.

También acusó en febrero de este año a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de estar tras un sonado caso de corrupción en la estatal petrolera YPFB, con el fin de debilitar el proceso de nacionalización de empresas privadas, aunque nunca dio pruebas de en qué consistió esa participación.

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