Cannes da la Palma de Oro a Haneke y premia a los actores Gainsbourg y Waltz

CANNES, Francia (AFP) – El cineasta austríaco Michael Haneke cumplió los pronósticos y se llevó este domingo, con su escalofriante “Das weisse band” (“La cinta blanca”), la Palma de Oro del 62º Festival de Cannes, que consagró a los actores Charlotte Gainsbourg y Christoph Waltz.

La representación española, que era la más importante en años, compuesta por “Los abrazos rotos” de Pedro Almodóvar y “Mapa de los sonidos de Tokio”, de Isabel Coixet, se marchó con las manos vacías.

El delegado general del festival, Thierry Frémaux, pudo cumplir su sueño de reunir en una misma edición a estos dos cineastas junto con Alejandro Amenábar, que estrenó “Ágora” fuera de concurso.

Pero ninguno de los tres presentaba seguramente las obras más convincentes de sus respectivas carreras. El argentino Gaspar Noé también se quedó fuera del palmarés con su radical “Soudain le vide” (De repente el vacío).

“La cinta blanca” es una escalofriante pintura de la sociedad de un pueblo de Alemania a principios del siglo XX.

Filmada en blanco y negro, con un ascetismo narrativo y un rigor fotográfico que corresponde perfectamente a la aspereza de la historia contada, “La cinta blanca” describe a pequeña escala la sociedad que años después produciría el nazismo.

En un palmarés bastante equilibrado, el otro gran favorito de los comentaristas, el francés Jacques Audiard, se tuvo que conformar con el Gran Premio, segundo en importancia, por “Un profeta”, una intensa película negra.

Audiard narra con maestría la supervivencia de un joven recluso en medio de la violencia del universo carcelario, que le sirve de escuela de vida, pero también de crimen.

El director francés Alain Resnais había encantado con “Les herbes folles”, sin duda la película más libre de su carrera, un divertimento que encadena personajes, encuentros y situaciones guiados con una lógica dictada por el absurdo.

La película de Resnais tuvo muchos defensores en el jurado, que salió del paso otorgándole un Premio excepcional por el conjunto de su obra.

No hubo polémica en los premios de interpretación. El femenino fue para la francesa Charlotte Gainsbourg como protagonista de una de las películas, eso sí, más discutidas del certamen, “Anticristo”, del director danés Lars vonTrier.

El austriaco Christoph Waltz, por su parte, había fascinado con su interpretación de un oficial nazi cazador implacable de judíos en la película “Inglourious basterds” (Malditos bastardos), del norteamericano Quentin Tarantino.

Las pocas sorpresas vinieron de los premios menos importantes. El de mejor dirección se lo llevó el filipino Brillante Mendoza por su película de bajo presupuesto “Kinatay” (Matanza), que describe casi en tiempo real el secuestro, tortura, asesinato y despedazamiento de una prostituta por un grupo de mafiosos.

El Premio del Jurado laureó a una película que sí había recibido una excelente acogida, “Fish Tank”, de la británica Andrea Arnold, pero también a la muy discutida “Thirst”, barroca historia de un cura vampiro del coreano Park Chan-wook.

El Premio al mejor guión fue para el chino Feng Mei por la escritura de la película “Noche de embriaguez primaveral”, de su compatriota Lou Ye, un director que muchos veían entre los premiados.

Varias películas latinoamericanas aspiraban a la Cámara de Oro, pero este galardón destinado a las primeras obras fue para “Samson and Delilah”, historia de amor dirigida por Warwick Thornton y primera producción aborigen australiana de la historia que llega a Cannes.

Tampoco el actor español Alex Brendemühl se llevó premio con su primer corto como director, el sugerente “Rumbo a peor”. La Palma del cortometraje fue para “Arena” del portugués Joao Salaviza.

Y una vez más, la comedia no tuvo cabida en los gustos del jurado de Cannes, pese a que tres aspiraban a la Palma y habían recibido los aplausos más fuertes del Festival: “Looking for Eric” de Ken Loach, “Taking Woodstock” d

You must be logged in to post a comment Login