Busca enviado de Obama impulsar proceso de paz en Oriente Medio

Por José Parra

Jerusalén.- Tras las esperanzadoras palabras del presidente Barack Obama, la semana pasada en El Cairo, llegó la hora de los hechos con la llegada de su enviado especial George Mitchell a Oriente Medio.

Antes de visitar Ramala, Beirut y Damasco, escalas de una gira destinada a conseguir apoyos y compromisos para el proceso de paz, Mitchell se reunió este martes en Jerusalén con líderes israelíes, sin ocultar las diferencias sobre el enfoque del proceso negociador.

“Estados Unidos sigue comprometido con la solución de dos Estados, Israel y Palestina, que vivan en paz y seguridad. También expreso la determinación de mi presidente de congelar la construcción de las colonias”, dijo tras reunirse con el canciller Avigdor Lieberman.

Posteriormente, Mitchell discutió con el primer ministro Benjamín Netanyahu la situación de las colonias (asentamientos), las negociaciones con los palestinos y el bloqueo de la Franja de Gaza.

El enviado especial de la Casa Blanca también quiso saber de primera mano lo que piensa decir Netanyahu en su anunciado discurso del próximo domingo.

En dicha intervención, el jefe del Gobierno israelí “responderá” al discurso de Obama y presentará su programa de paz y seguridad, y se especula que anunciará públicamente y por primera vez su apoyo a la solución de dos Estados, tal y como le exige Estados Unidos.

En torno a este decisivo discurso, Netanyahu y Obama mantuvieron la pasada madrugada su primera conversación tras la “difícil y tensa” reunión del 18 de mayo en Washington.

El mandatario estadounidense le confesó que espera “con mucho interés” su intervención del domingo.

Al entrevistarse con Netanyahu, Mitchell reconoció que “los asuntos en discordia son complejos y requieren su tiempo”, mientras que ante la prensa el primer ministro israelí confió en que sigan “las buenas conversaciones y diálogo para conseguir el objetivo común de la paz”.

Sin retractarse de ninguna de las exigencias y tras pedir “la reanudación inmediata de las negociaciones”, Mitchell buscó además en Jerusalén reducir la tensión que se vive desde hace semanas entre el gobierno derechista de Netanyhau y la administración Obama.

“Quiero reafirmar de la forma más clara posible que, más allá de cualquier duda, el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de Israel continúa inquebrantable”, afirmó después de reunirse con el presidente Shimón Peres.

Cuestionado sobre las públicas divergencias entre ambos gobiernos, el emisario estadounidense enfatizó: “Dejen que sea claro: no se trata de desacuerdos entre adversarios. Somos y seguiremos siendo aliados cercanos y amigos”.

Peres, por su parte, elogió el “histórico discurso de Obama y su visión de paz” pero sugirió “no centrar toda la presión en el asunto de las colonias ya que puede ser contraproducente y perjudicar al proceso de paz”.

Según el veterano estadista, “el gobierno israelí ha aprobado desmantelar los enclaves ilegales en Cisjordania, pero para congelar la construcción de casas en las colonias existentes, se necesitan unas intensas negociaciones”.

El discurso de Obama abrió el apetito en la zona, al menos respecto a la retórica, ya que Netanyahu hará una alocución política este domingo y después será el turno del líder del grupo islamista Hamás en el exterior, Jaled Mashal.

Su numero dos, Musa Abu Marzuk exigió este martes a Obama que reconozca a Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica) “como único y valido interlocutor del pueblo palestino”, pues en tal caso “nuestra política será diferente”, agregó.

El diario árabe A-Sharq al-Awsat revela este martes que Obama presentó a Israel y Egipto un plan de paz para que sea concluido en un acuerdo definitivo palestino-israelí antes del año 2011, iniciativa basada en la fórmula de dos Estados para dos pueblos.

Según el periódico, Obama le otorgó a Netanyahu seis semanas para responder y de ahí quizás el rápido anuncio de éste de presentar su propia visión de

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