¿A la tercera va la vencida?

Por Maribel Hastings
America’s Voice
maribelhastings.com

WASHINGTON, D.C. – La Casa Blanca pospuso por segunda
vez en un mes la reunión sobre la reforma migratoria que debía sostener
el presidente Barack Obama con líderes de ambos partidos del Congreso
para discutir los pasos a seguir en el frente migratorio. Confiemos en
que, como dice el refrán, a la tercera sea la vencida.

El encuentro
programado para el 8 de junio se pospuso hasta el 17 de junio, pero
ahora tampoco habrá reunión ese día. La nueva fecha, ellos la sabrán,
así como las razones para el aplazamiento. Se ha indicado que son
conflictos de agenda y que se está programando la nueva fecha.

Pero no hay que ver el retraso como un revés porque
la plática es ineludible.  Obama empeñó su palabra y prometió acciones
comenzando este año del cual ya han pasado seis meses.

Asimismo, en estos días los líderes demócratas han declarado su apoyo a iniciar el debate este año.

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, ofreció esta semana varias entrevistas a medios en español y según reportó la AFP, Reid dijo que “pongo la reputación del Partido Demócrata en juego por la (reforma) migratoria”.

Cuando menos Reid puede decir que ha llevado el plan
de reforma al pleno del Senado en ocasiones previas, más recientemente
en el año 2007, aunque no se hayan logrado los resultados esperados.

Reid también representa al estado de Nevada, donde el
voto hispano ha probado ser vital y donde el tema de la reforma también
lo es, y es entendible que enfrentando la reelección el año entrante
también esté dispuesto a presionar por este asunto.

Lo cual demuestra que Reid entiende por qué es importante abordar este asunto desde el punto de vista meramente político.

Casi 70% de los hispanos votaron por Obama el pasado
mes de noviembre y fue Obama el que prometió acción en el rubro
migratorio, como candidato y como presidente.

Han sido líderes demócratas del Congreso los que han
dicho que el tema se abordará, comenzando este año, tras las reformas
de salud y energía.

Los republicanos tampoco se escapan porque con su
reputación por los suelos entre los hispanos, apoyar la reforma
migratoria podría redimirlos entre ese importante sector electoral.

La acción apremia porque sólo restan seis meses de
este año y lo óptimo sería concretar el proceso en los primeros meses
del 2010 antes de que la política de las elecciones de medio período
lastimen las posibilidades de la reforma.

Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, lo explicó de este modo:

“Aunque nos decepciona que la reunión se haya
retrasado, confiamos en que la reforma migratoria avanzará este otoño.
En varias ocasiones el presidente ha prometido promover este asunto y
pensamos que es un hombre de palabra”, dijo Sharry.

Y agregó que una vez el presidente inicie el debate, “todos los ojos
estarán puestos en el Congreso para ver si los líderes demócratas
avanzan el plan, y si los líderes republicanos reconocen que tienen que
hacer lo correcto en este asunto a riesgo de seguir aislando al sector
de nuevos votantes de más rápido crecimiento (los hispanos), y de
seguir acentuando su reputación de ser un partido que a todo se opone,
el partido del no”.

La inacción no es la
salida porque el problema no desaparece con ignorarlo y por sus
consecuencias a todos los niveles: humanitarias, económicas, de
seguridad y políticas. Estas últimas, obviamente, son de especial
importancia para los funcio

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