No quieren perder vivienda que sirve como santuario a inmigrantes

Alrededor de cuarenta personas de unos quince países han recibido techo, alimentación y solidaridad en la Casa Rutilio Grande de Takoma Park, Maryland desde que el inmueble fue adquirido hace más de cinco años, dijo el reverendo Whit Hutchison de la Iglesia Metodista Unida Wesley de Washington.

Sin embargo, una segunda hipoteca que solicitaron por 54 mil dólares maduró en medio de la crisis económica que vive el país, especialmente en el rubro de los bienes raíces, por lo que ahora los firmantes de la hipoteca tienen que pagar alrededor de la mitad de esa suma a corto plazo, y no cuentan con los recurso suficientes para saldarlo.

“En este momento es muy difícil encontrar ayuda en el sector formal, por eso estamos acudiendo al apoyo de la comunidad y esperamos que nos tiendan la mano”, señaló Hutchison durante un evento de recaudación de fondos que tuvo lugar este fin de semana en el local de ese hogar-refugio, que funciona en la Park Road de Takoma Park.

Señaló Hutchison que las personas que han recibido vivienda temporal proceden desde Guatemala, Cuba, Colombia, El Salvador y Costa Rica hasta Burkina Faso, Ghana y Somalia.

Son personas en peligro de ser deportadas o de esposas solas porque sus parejas fueron obligadas a salir del país por su situación migratoria, pero que una vez solucionan sus problemas más urgentes rehacen sus propias vidas.

“Esa es parte de la misión de la Casa Rutilio Grande, pero a pesar de los problemas que estamos enfrentando todavía proyectamos reacondicionar un espacio en el sótano de la casa para dar albergue a una familia inmigrante que lo necesite”, remarcó el reverendo, quien ha impulsado el movimiento “Santuario para el inmigrante”.

Por su parte la activista Sonia Umanzor reconoció la situación de crisis que viven al tener que  juntar 27 mil dólares antes del 30 de junio.

“Sabemos que la situación de recesión económica es generalizada y nos ha afectado a todos, pero necesitamos de su gran corazón y generosidad. Pedimos ayuda a la comunidad, que
puede ser a través de una donacion de lo que sea posible o un préstamo por esa suma”, apuntó Umanzor.

La Casa Rutilio Grande lleva el nombre del asesinado sacerdote jesuita, quien fue el mentor del también asesinado monseñor Oscar Arnulfo Romero, que ya es considerado por millones de católicos como San Romero de América.

Ambos sacerdotes se caracterizaron por su entrega hacia las causas de los pobres y por ser “la voz, de los sin voz”.

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