El Salvador: ¿El país de los pitufos?

Por Félix Ulloa

Entre las medidas anti crisis que anunció el presidente Funes me llama la atención lo siguiente: “También entre las más de 35 medidas enunciadas, Funes reafirmó la promesa de construir 25,000 viviendas de interés social…” Funes presenta plan anti crisis LPG 19/06/09.

Y me llamó a reflexión por lo siguiente: 1.-¿Qué son las viviendas de interés social?

Entre 1972 y 1973, una comisión gubernamental redactó la Ley del Fondo Social para la Vivienda FSV copiando casi textualmente la ley del INFONAVIT de México. De esa época para acá, no sé si se ha revisado el concepto de ese tipo de vivienda o, a lo más que han llegado, es cuantificar el número de salarios mínimos que debe ganar el usuario.

Lo que he visto con gran preocupación, es la construcción casi anárquica de cientos de colonias con mini viviendas, que no solo han utilizado tierras fértiles, propias para cultivos agrícolas sino que en sí mismas, quizás por el criterio de maximizar las ganancias y abaratar los costos, atentan contra la dignidad humana; la gente las ha bautizado como hornos de microondas. Pero el hecho es que se venden y las grandes constructoras hacen buen negocio con ellas, debido a la demanda (siempre insatisfecha) que genera el déficit habitacional.

Hace más de 50 años hubo otra visión de la vivienda popular –no se utilizaba ese termino de interés social- y desde el estado, mediante el Instituto de Vivienda Urbana “IVU”, bajo el régimen de bien de familia, se construyeron colonias enteras y una cantidad de edificios multifamiliares, que dieron espacio a cientos de miles de familias que de los departamentos emigraron a la capital.

El interés era proveer de vivienda al mayor número de familias salvadoreñas, no hacer dinero rápido especulando o aprovechándose de su necesidad.

2.- A lo anterior se me ocurre otra pregunta. Quien las va a construir?
Si se sigue con la lógica que el mercado se regula solo, vamos a tener una profusión de colonias de microondas, que dejan pingues ganancias a ya sabemos quiénes. Las nuevas autoridades del FSV dicen que ya se reunieron con ABANSA para discutir el rol de los bancos –al ladrón las llaves- en este festín “Ya están los planes de trabajo diseñados, será el constructor el que se ponga las alcalinas y provoque el desarrollo de los proyectos. En el caso de FONAVIPO ya se disponen de terrenos para desarrollar” dijo el Presidente del FSV.

Para evaluar el rumbo que lleva esa inversión -y si coincide con los principios de solidaridad que inspiran al nuevo gobierno- habría que revisar los parámetros mediante los que en los primeros cinco meses del año, se han otorgado 2651 nuevos créditos por un valor de $37.6 millones. Que se compró, donde se compró, quien vendió, tasa de ganancia, impacto ecológico, hábitat y confort, accesos, servicios públicos, y un largo etc., que permitiría ver si vamos caminando sobre los mismos pasos, o corregimos el rumbo orientados por la nueva filosofía.

3.- Pero mi otra interrogante -y perdón si soy un poco ingenuo en este tema y haga preguntas tan elementales- pero como estoy fuera del país y solo tengo la información que leo en los medios, me asaltan estas dudas que a lo mejor allá en El Salvador ya las tienen resueltas. La pregunta es: Donde se van a construir?
Porque imagínense que 25000 viviendas de interés social, si se sigue con la política de casas unifamiliares, suponiendo que cada casa tenga 100 metros cuadrados, significarían 2 500 000 metros cuadrados, los cuales si no me equivoco equivalen a 2500 kilómetros cuadrados, es decir más del 10% del territorio nacional.

Con la mala gestión que se ha hecho de nuestro territorio, con la falsa interpretación de la libertad de contratación y de la propiedad privada, se destruyeron no solo el Valle de Zapotitlán que nos podía alimentar a todos los salvadoreños, sino fincas y haciendas con excelentes tierras agrícolas y reservas ecológicas (El Espino es la que nos golpea diariamente en la ca

You must be logged in to post a comment Login