Endurece China campaña para controlar Internet

Por Heriberto Araújo.

Pekín.- El cierre de miles de webs con contenido lascivo, el bloqueo de algunos servicios de Google y la instalación de un programa informático censor en computadoras nuevas, forman parte de una campaña del gobierno chino para controlar Internet.

De todas las nuevas medidas, la más polémica fue la denominada “Dique Verde”, que obliga a instalar un software de control en las computadoras que se vendan en China a partir del 1 de julio próximo.

El gobierno aseguró que el objetivo es evitar que los usuarios accedan a sitios pornográficos o inmorales, sobre todo los jóvenes.

Aunque muchos temen que se trate de una vuelca de tuerca más a la estricta censura que ejerce Pekín sobre la mayor comunidad de usuarios de Internet del mundo: 316 millones de personas.

El programa, desarrollado por la compañía Jinhui Computer System Engineering, se conecta desde la computadora del usuario a una base de datos gubernamental donde figuran los sitios de Internet prohibidos y bloquea automáticamente los contenidos no permitidos.

Pero los expertos señalan que en realidad el programa puede ser utilizado para recabar todo tipo de información sobre el usuario, desde las páginas que visita hasta las personas con las que chatea.

La iniciativa entrará en vigor el próximo 1 de julio, pese a las críticas de los usuarios chinos, organizaciones de derechos humanos y los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea.

“El objetivo de este filtro de Internet, contrariamente a lo que las autoridades chinas afirman, es censurar claramente Internet y limitar la libertad de expresión”, señaló este viernes la Comisión Europea, que pidió a Pekín desestimar la medida.

“China está colocando a las empresas en una posición insostenible al pedirles que, prácticamente sin aviso público, instalen programas que parecen tener implicaciones de censura de amplia base y asuntos de seguridad en la red”, dijo el miércoles el secretario de Comercio estadounidense, Gary Locke.

Y es que los expertos apuntan que, además de la censura, el programa podría abrir una brecha en la seguridad y ser utilizado para obtener informaciones confidenciales que figuren en la computadora, sin importar donde se encuentre.

“Una computadora adquirida en China y llevada después por el usuario a Estados Unidos, por ejemplo, podría ser controlada por el programa y enviar información al servidor del gobierno chino”, explicó a Notimex un informático residente en Pekín que pidió el anonimato.

Por si fuera poco, la firma estadounidense Solid Oak acusó al fabricante informático chino que vendió el software de haberle copiado parte del programa informático, infringiendo las leyes sobre la propiedad intelectual.

Esta nueva serie de medidas para controlar la información en Internet se suma a las limitaciones impuestas antes por Pekín y que se basaban sobre todo en la censura de páginas con contenidos sensibles (Tíbet, Tiananmen) con la creación de un gran cortafuegos.

Los especialistas señalan que el gobierno chino dispone de unos 30 mil ciberpolicías que rastrean y bloquean día y noche páginas web, comentarios y otros contenidos en Internet.

Además el gobierno –que se beneficia de la ingente mano de obra barata- dispondría de unos 280 mil comentaristas que habrían sido reclutados para modular las intervenciones en chats, foros y demás.

“Los ejércitos chinos de comentaristas en la web son instigados, entrenados y financiados por organizaciones del Partido Comunista de China y tienen una misión: salvaguardar los intereses el PCCh”, dijo David Bandurski, analista del China Media Project en la Universidad de Hong Kong.

Muchos “camisas rojas” o “comunistas de cinco centavos”, como han sido llamados, serían estudiantes que cobran medio yuan (unos siete céntimos de dólar) por cada comentario que contribuya a modular la corriente dominante en los foros de debate para reconducirla a posiciones favorables al poder.

Esta práctica, similar al polémico astrosurfing en el mundo del marketi

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