Mueren 11 presuntos talibanes por ataque de avión no tripulado

Londres.- La situación en la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán siguió tensa luego de la muerte de 11 personas en el segundo país por un avión estadounidense no tripulado y la baja de un militar británico de alto rango.

El lanzamiento de tres misiles desde un avión no tripulado al parecer de procedencia estadounidense mató al menos a 11 personas y dejó un número indeterminado de heridos en la región paquistaní de Waziristán del Sur, limítrofe con Afganistán.

Los misiles golpearon una zona controlada por el líder talibán pakistaní y aliado de Al Qaeda, Baitullah Mehsud, donde las tropas del país asiático están preparando una ofensiva contra los militantes del Talibán, informó el diario pakistaní The Nation.

En Afganitán, en tanto, murió el comandante de infantería británica de más alto rango desde la Guerra de las Malvinas, el teniente coronel Thorneloe Rupert, de 40 años.

El hecho sucedió cuando una bomba colocada en su vehículo blindado explotó, cerca de la ciudad de Lashkar Gah, en la provincia de Helmand.

La baja fue confirmada por el Ministerio británico de Defensa la víspera, horas después de que el ejército estadounidense puso en marcha la operación Khanjar (Golpe de Espada).

La ofensiva estadounidense implica a cuatro mil infantes de marina y 650 solados afganos, y tiene el propósito de garantizar las elecciones en Afganistán del próximo 20 de agosto pues los talibanes amenazan con matar a cualquiera que participe en ellas.

La operación cuenta con el apoyo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que tratará de convencer a la población de que no permita la entrada de la milicia talibán a la zona para que puedan participar en las elecciones.

Ofensiva estadounidense se enfrenta al descontento del pueblo afgano

Nueva York.- La ofensiva que emprendió el gobierno de Estados Unidos en Afganistán “Khanjar” enfrenta un ambiente de rebelión del pueblo afgano, a pesar que el presidente Barack Obama insista en que su objetivo es proteger a la población.

En algunos distritos del sur de Afganistán los aldeanos se abocan a proteger sus casas ante la ofensiva y muestran su enojo porque las fuerzas extranjeras han matado a sus familiares.

Según el diario The New York Times, en su edición electrónica, algunos pobladores afganos se han unido a la milicia talibán para salir de la pobreza o simplemente porque la influencia del Talibán en la zona es muy penetrante.

El peso de la milicia es tan fuerte en las áreas rurales que la mayor parte de la población local ha aceptado sus reglas y mira la propagación de las tropas estadunidendes con temor, abundó el rotativo.

Funcionarios locales dijeron que el control de la milicia en las provincias de Kandahar y Helmand, dos de los principales puntos de la ofensiva, está muy extendido por lo que reconquistar estos distritos implicaría una lucha difícil.

Agregó que el gobierno afgano no tiene ninguna presencia en cinco de los 13 distritos de Helmand y en varios otros como Nawa, donde las tropas y los funcionarios viven prácticamente en estado de sitio.

“Ahora hay más personas que se ponen del lado del Talibán que del lado del gobierno”, dijo Abdul Qadir, jefe de la Comisión de Derechos Humanos Independiente en Afganistán del Sur.

La ofensiva que lanzó el gobierno de Estados Unidos tiene el objetivo de garantizar las elecciones en Afganistán, previstas el 20 de agosto, ya que los talibanes amenazaron con matar a cualquier persona que participe en ellas, según el diario británico Guardian.

Obama considera que una solución militar por sí sola está condenada al fracaso y que se requiere que Estados Unidos trabaje en paralelo para construir una infraestructura que ayude a la población civil, indicó el rotativo.

La operación cuenta también con el apoyo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que busca convencer a la población de que no se permitirá la entrada de la milicia talibán a la zona para que puedan participar en

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