Choque sociocultural alimenta conflicto étnico en Urumqi

Por Heriberto Araújo.

Urumqi, China.- En el barrio Yamashan, Han y uigures viven segregados, compartiendo sin mezclarse este espacio donde se materializan las contradicciones de ambas culturas, que en los últimos días han alimentado un conflicto étnico en el oeste chino. Las casas de adobe de los uigures y las mujeres cubiertas con la hiyab de un lado de la calle contrastan con las villas estilo estadounidense del otro, donde residen los Han. “La inmensa mayoría carece de educación. Muchos niños no van a la escuela”, explica a Notimex una enfermera que vive en el lado uigur y balbucea algunas palabras en inglés. “Los Han se dedican a hacer negocios, a enriquecerse. Nuestra cultura está basada en la religión”, agrega a fuente.

La llegada de los Han ha modificado inexorablemente el paisaje urbano de la ciudad y donde hace dos décadas se levantaban endebles casas de adobe, hoy emerge una maraña de rascacielos que albergan bancos, hoteles y karaokes. Pocos aquí hablan o aceptan expresarse en mandarín, la lengua común para los chinos, y se comunican en lengua uigur, que pertenece a la misma familia que el turco. “Unos 10 mil uigures viven en este barrio y entre nosotros hay siete familias chinas. Nunca hubo problemas entre nosotros, y tampoco los hay ahora, pese a lo que está sucediendo. Ellos hacen su vida y nosotros la nuestra, cada uno con sus tradiciones”, indica el líder de la comunidad, un fornido uigur de 40 años.

“Pero somos musulmanes y no podemos aceptar por ejemplo los matrimonios mixtos entre Han y uigures”, matiza Ahmed, el nombre ficticio de este hombre que, como el resto de interlocutores, exige que su verdadera identidad se mantenga anónima por miedo a represalias. Algunos uigures denuncian que la llegada masiva de chinos de etnia Han, una política impulsada por Pekín desde los años 1950 y que ha provocado que la proporción de la mayoría étnica pase del 6.0 por ciento en 1949 a 40 por ciento actualmente. Nadie pone en duda en Yamashan que la llegada masiva de los Han ha traído el progreso económico, pero éste ha acarreado también un aumento de la influencia de la cultura Han en la región que deteriora la de los uigures.

Eleva China a 184 la cifra de muertos en Urumqi y culpa a uigures

Urumqi, China.- El gobierno chino publicó un nuevo balance de víctimas por la violencia interétnica en Urumqi, que elevó la cifra de muertos a 184 y atribuyó la mayoría de los asesinatos a los uigures. “Hay 137 Han muertos, entre ellos 111 hombres y 26 mujeres, mientras que 46 víctimas son uigures, y de ellas todas excepto una son hombres. También hay un fallecido de la minoría Hui”, indicó la agencia de noticias Xinhua, que citó fuentes del gobierno provincial. El anterior balance, que no precisó las etnias de los muertos, informaba del fallecimiento de 156 personas, mientras la disidencia uigur en el exilio evocaba por su parte la muerte de miles de los suyos.

En tanto, la casi totalidad de las mezquitas de Urumqi permanecieron cerradas pese a ser el día de oración más importante para los musulmanes, mientras la ciudad recuperaba su ritmo natural con comercios abiertos y tráfico restablecido. Las autoridades indicaron que han cerrado los principales templos para evitar reuniones entre los uigures que pueda degenerar en incidentes, indicó Xinhua. Algunos templos menores sí fueron abiertos en la capital provincial, escenario desde el domingo por la noche de violencias interétnicas entre la minoría musulmana uigur y la mayoría étnica de los Han. La medida fue complementada con la extensión del toque de queda, que entró en vigor a las 19:00 horas locales (13:00 GMT), según oficiales del gobierno provincial.

Los responsables de los asuntos religiosos de la provincia de Xinjiang pidieron a los creyentes que recen en sus hogares. “Esto es algo normal cuando hay plagas o disturbios sociales”, indicó la prensa oficial china. Urumqi recobraba paulatinamente la normalidad con la apertura de comercios y el restablecimiento del trá

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