Inmigración y Salud: Retrasar y Capitular

Por Maribel Hastings

America’s Voice
http://www.maribelhastings.com/

WASHINGTON, D.C. – Ver a la Casa Blanca del presidente Barack Obama dando visos de capitular, ante la presión de extremistas y de figuras dentro de su propio partido, a la defensa de opciones de reforma de salud que promovió durante su campaña presidencial, debe seguir sonando la alarma a los grupos de presión pro inmigrantes para que no quiten el dedo del renglón en el tema migratorio porque los anunciados retrasos para abordar el tema pueden tornarse en peores noticias.

No pueden obviarse los paralelos entre estos dos temas más allá de que fueron promesas de campaña de Obama y de que son de sumo interés para los latinos.

El veneno que emana de la oposición a la reforma de salud es producido por elementos similares a los que contribuyeron a descarrilar la reforma migratoria, más recientemente en 2007.

La fuerza de la oposición a la reforma de salud es tal que la Casa Blanca de Obama parece paralizada sin saber cómo contrarrestarla, como la Casa Blanca de George W. Bush no respondió al golpe de la oposición a la reforma migratoria que, como en el caso de la reforma de salud, no sólo provino de republicanos sino de demócratas, aunque los argumentos más inverosímiles en su contra provinieron entonces, como ahora, de elementos extremistas.

En el caso de la reforma de salud, la Casa Blanca ya comenzó a dejar de lado una de las alternativas, la llamada opción de planes médicos públicos que competirían con los planes privados, y que es defendida por los demócratas más liberales.

En el caso de la reforma migratoria, ya sabemos que no se concretará este año, aunque Obama dice que sí habrá un proyecto a fines de 2009 que se presentará y se debatirá en el Congreso a principios del 2010.

El sábado, Valerie Jarrett, asesora ejecutiva de Obama dijo ante la conferencia de Netroots Nation, que la reforma migratoria sí es una prioridad.

Jarrett habló ante activistas y blogueros progresistas varios de los cuales ya cuestionan las acciones –o falta de ellas- de la joven presidencia en algunos frentes, aunque le dan el beneficio de la duda considerando que Obama no lleva ni un año en el cargo.

Personalmente entiendo que ciertamente no lleva un año en el cargo, pero sí cuestiono cómo la Casa Blanca no ha contrarrestado efectivamente la oposición a la reforma de salud que después de todo el propio Obama ha hecho piedra angular de su presidencia. También cuestiono que ante la ausencia de la reforma migratoria amplia su administración haya optado por perpetuar cuestionables medidas de aplicación de leyes porque después de todo ya nos sabemos el cuento: primero seguridad y después legalización, aunque al final sólo sea pura “seguridad”. ¿Y la legalización? Muy bien, gracias.

En ambos temas, salud y reforma migratoria, figura la oposición de los demócratas más conservadores conocidos como Blue Dogs. Uno de ellos, Henry Cuéllar, congresista demócrata de Texas, le dijo al diario San Antonio Express News, que “la experiencia y la historia nos han demostrado que si se pospone (la reforma migratoria) para el año siguiente, estamos hablando del 2011”.

Pero aunque no pertenezcan a los Blue Dogs, algunos congresistas demócratas hispanos, dan algunas excusas para la inacción difíciles de digerir.

Charles González, congresista demócrata de Texas, señaló en el mismo artículo del San Antonio Express News, que “una de las complicaciones es que el senador Ted Kennedy, uno de nuestros defensores, no está en el pleno del Senado”.

Que yo recuerde, Kennedy estuvo en el pleno del Senado en 2007 luchando por esa reforma migratoria integral y cuando el plan fue derrotado, la Cámara Baja, entonces como ahora de mayoría demócrata, no tocó el asunto.

Hablando de capitular, González y su colega demócrata de Texas, Ciro Rodríguez, ya comienzan a hablar de considerar el tema migratorio “por partes” en lugar de presionar a s

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