La estrategia perfecta

Con la llegada del siglo XXI se han dado cambios sustanciales en las Américas, la mayoría de países latinoamericanos han girado hacia la izquierda, las poblaciones han cambiado su ideología y esperan que hayan cambios sustanciales que toquen a sus hogares.

En EEUU, después del trauma de dos guerras perdidas, desastres naturales, ataques terroristas, crisis económica, etc. la población de este país con una gran desesperanza y viendo una economía en decadencia así como un sistema de salud disfuncional, dio lugar a que buscaran su verdadera identidad y que nuevamente se buscaran los ideales de su constitución, esto produjo como resultado el triunfo de Obama en las pasadas elecciones.

En El Salvador, país en vías de desarrollo, la situación es peor y con graves consecuencias. La falta de oportunidades, la extrema pobreza, la delincuencia, las maras, los altos índices de desempleo, la desmedida corrupción y un aparato estatal a servicio de las elites hizo que el pueblo acogiera con entusiasmo el ofrecimiento del cambio de un partido que históricamente ha venido abogando por los más vulnerables. Esto dio como resultado la victoria histórica del primer gobierno de izquierda en El Salvador.

En ambos países y escenarios políticos, así como en toda America Latina, la derecha ha actuado rápido echando mano de sus aliados más efectivos: los medios de comunicación masiva.

Para ejemplo, antes del 9-11 en USA la mayoría de los ciudadanos estaban seguros que Irak estaba detrás de dichos ataques y justificaban una invasión lo más pronto posible, con la mentira histórica de las armas de destrucción masiva.

En El salvador lo que dejo de hacer ARENA en 20 años fue –según la desinformación- causa de la guerra y la destrucción causada por una fuerza beligerante, ignorando la falta del cumplimiento a los acuerdos de paz y el retroceso democrático al que el pueblo estaba encaminado.

Bien lo dice Chomsky, “en las dictaduras, el gobierno gana la aceptación publica a través de la fuerza bruta, el miedo y la coerción. En una democracia, el vehiculo principal es la propaganda”. Es decir, la maquinaria mediática que destila desinformación para volver al pueblo apático y desinteresado en las verdaderas políticas de un cambio.

Actualmente, estamos viendo grandes batallas originadas desde la maquinaria mediática, en USA, el presidente Obama libra una gran batalla en contra de la desinformación acerca de la reforma de salud. En Honduras, el gobierno de facto en forma dictatorial usa la fuerza bruta, el miedo, la coerción y lo combina con la desinformación en aras de mantener el estatus quo y el poder arrebatado antidemocráticamente.

No lejos de allí, en El Salvador, el presidente Funes libra la batalla de los cien días, en contra de una maquinaria mediática que quiere al menos hacernos creer que es mas de lo mismo.

Los resultados estratégicos: En USA, Obama desestabilizado con la satanización de su reforma de salud y la xenofobia de la reforma migratoria; en Honduras, la comunidad internacional se ha vuelto apática a las graves violaciones de los derechos humanos y del orden constitucional, dándole largas al asunto para implantar un régimen a conveniencia del gobierno de facto en la próximas elecciones.

En El Salvador, los medios de comunicación exacerbando toda actividad violenta sub-registrada en regimenes anteriores pero explotada a lujo de detalles en el actual régimen y esperando que la cantidad de actos violentos se disparen para que en los famosos cien días los plumíferos a sueldo tengan su agosto merecido.

Lo anterior por supuesto no intenta tapar el sol con un dedo y decir que no hay nada de cierto, pero desde hace ratos ya, somos uno de los países más violento del mundo, con la diferencia que ahora le conviene aceptarlo a ciertos grupos que perdieron el poder. Los medios están exigiendo que lo que no hizo ARENA en 20 años el nuevo presidente lo haga en “días” como por arte de magia.

No hay duda que “los medi

You must be logged in to post a comment Login