La isla Martha’s Vineyard espera a los Obama con los brazos abiertos

MARTHA’S VINEYARD, EEUU (AFP) – Los comerciantes de la exclusiva isla Martha’s Vineyard siempre asociaron al verano con grandes negocios, y este año tienen grandes expectativas ya que la familia Obama decidió pasar sus vacaciones allí.

El presidente Barack Obama se dirigía el domingo con su familia a una localidad turística de la costa este estadounidense, la isla de Martha’s Vineyard, para pasar sus primeras vacaciones desde que asumió el poder.

Obama tiene previsto quedarse una semana en Martha’s Vineyard, un balneario donde veranean ricos y famosos -y la aristocracia política estadounidense-, tras siete meses agotadores en los que el mandatario debió batallar contra la peor crisis económica en décadas y enfrentar desafíos globales.

Tras pasar el fin de semana en la casa presidencial de descanso en Camp David (Maryland, este), Obama se trasladaba junto a su esposa Michelle y sus hijas Malia (de 11 años) y Sasha (de 8) a la exclusiva isla en el Estado de Massachussetts (noreste), tan preciada en tiempos pasados por el clan Kennedy y más recientemente por la pareja Clinton.

Su llegada a una mansión en el pueblo rural de Chilmark fue demorada varias horas por el paso cercano del huracán Bill, si bien la isla escapó de la ya debilitada cólera de la tormenta que se dirige al norte.

La Casa Blanca informó que Obama, aparte de eventuales salidas turísticas fuera de la residencia y de algunas excursiones a jugar golf -su nueva pasión-, probablemente permanezca fuera de la vista pública durante su estadía.

A “la Hollywood de la costa Este”, que siempre se caracterizó por recibir celebridades pero con discreción, le está resultando difícil por estos días escapar de la “Obamania” arrolladora que se apoderó de ella.

La directora de la Cámara de Comercio de la isla, Nancy Gardella, le explicó a la AFP que la gente se encuentra muy emocionada ante la idea de compartir sus vacaciones con el presidente y su familia, y que tienen esperanzas de toparse con ellos en cualquier momento.

En los últimos días, tanto Gardella como su equipo recibieron una cantidad enorme de llamadas de curiosos preguntando “dónde tomarán helados” los Obama, “dónde queda su residencia” o “cuál será su playa preferida”.

Los Obama se quedarán en una quinta de la pequeña localidad de Chilmark conocida como “Blue Heron Farm” (“Granja garza azul”).

En la otra punta de la isla, en Oak Bluffs, pequeña localidad desde hace tiempo popular entre los turisas negros, se venden camisetas que con la inscripción “Yo tome vacaciones con Obama”.

Los restaurantes también piensan sacar provecho de la llegada del presidente. Por ejemplo, el café Mocha Mott’s innovó con un nuevo helado de moca -su especialidad- llamado “mokabama”.

En la Cantina de Sharkey, un restaurante mexicano no lejos de allí, un letrero instalado sobre la acera anuncia “Barack-o-tacos”. En el interior, un barman está ocupado preparando “Obamartinis” y “Obamargaritas” con mandarina y naranja, todo desde que el dueño leyó en Wikipedia que estos dos frutos son los preferidos del presidente.

Según los isleños, no es la primera vez que los comerciantes intentan lucrar con la llegada de un presidente, pero nunca en tales proporciones.

Carol McManus, propietaria del Expresso Love en Edgartown, explicó que el “bollo presidencial” que inventó en homenaje a la primera visita del presidente Bill Clinton a la isla la hizo famosa.

Para este verano, el “bollo de Obama” (hecho a base de frutos de Hawaii -donde nació Obama- y harina de trigo y avena) se vende como pan caliente.

“Sólo espero que de una u otra manera pueda al menos probar uno”, dijo a la AFP. “Estoy segura de que le va a gustar.”

En la única cervecería de la pequeña isla, Neil Atkins cuenta que un amigo le dijo que el mejor modo de hacer beber al presidente un sorbito de su cerveza era enviársela de antemano a los agentes a cargo de su protección.

Y, para adelant

You must be logged in to post a comment Login