Deplora CIDH asesinato de documentalista en El Salvador

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el asesinato del documentalista franco-español Christian Poveda, ocurrido el miércoles pasado en El Salvador.

La Relatoría Especial instó a las autoridades salvadoreñas a que “se investigue este crimen de manera rápida y eficaz, y a que los responsables sean debidamente sancionados”.

Indicó que las autoridades locales encontraron el cadáver de Poveda, quien había recibido varios disparos en su rostro. El cuerpo del periodista estaba a pocos metros de su vehículo, en un área suburbana al norte de San Salvador.

Poveda, quien vivía en El Salvador, estaba finalizando un documental sobre las pandillas juveniles, conocidas también como “maras”, que se estrenaría a fines de este mes.

Meses antes, el fotógrafo, quien había trabajado para varios medios internacionales, habría recibido amenazas de muerte vinculadas al documental.

Al menos 10 comunicadores han sido asesinados en la región durante este año por razones que podrían estar vinculadas al ejercicio de su profesión.

La relatoría especial, que reconoció la “rápida reacción” del presidente salvadoreño Mauricio Funes al condenar el crimen, consideró que el asesinato de Poveda “podría generar un grave efecto intimidatorio que afecta el derecho a la libertad de expresión”.

Asimismo, hizo un llamado al Estado para que se impulsen medidas para garantizar la vida y la integridad de los comunicadores en riesgo de los comunicadores en riesgo.

Señaló que el “asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión”.

“Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”, enfatizó.

Piden abrir varias líneas de investigación por crimen de Poveda

San Salvador.- La organización Homies Unidos pidió abrir varias líneas de investigación por el crimen del documentalista franco-español Christian Poveda y no sólo centrarse en una posible acción de pandilleros.

Los mareros de la 18 “no pudieron haber cometido el crimen”, indicó en rueda de prensa Luis Romero, director de la organización sin fines de lucro y quien acompañó a Poveda en la filmación del documental “La vida loca”.

“Los jóvenes que trabajaron con Poveda están consternados, fueron muchas personas las que este señor ayudó”, señaló Romero, quien no descartó que el crimen pueda tener “algo de oscuro”, ya que había versiones de que podía ser mediador entre pandillas y gobierno en la búsqueda de la paz.

Descartó además que hubiera diferencias entre los miembros de la Mara 18 y que eso haya influido en el crimen ocurrido el miércoles pasado, cuando Poveda regresaba a la capital tras filmar otro pasaje de las pandillas para “La vida loca”, que se estrenaría el próximo 30 de septiembre en Francia.

De acuerdo con Romero, los miembros de esta agrupación estuvieron de acuerdo con la forma en la que el cineasta abordó el fenómeno de las pandillas, grupos muy estigmatizadas tanto en este país como en el resto de Latinoamérica.

Por su parte, la Asociación de Periodistas de El Salvador (Apes) señaló que el gobierno tiene la responsabilidad de esclarecer si se trató de un acto por callar la problemática de las pandillas.

El presidente de Apes, Rafael Domínguez, señaló que “lo que nos preocupa es si este asesinato podría tener un transfondo de limitar o impedir, de evitar más investigaciones al interior de las pandillas o intereses que podrían ir en contra de dar a conocer este fenómeno a escala internacional”.

La Secretaría de la Cultura de la Presidencia de El Salvador se apresta a rendir un tributo póstumo a Poveda, quien vivía desde hace muchos años en el país tras cubrir como periodista y fotógrafo el conflicto armado (1980-1992).

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