Cuando Coca Cola fue derrotada en Perú

Por José Luis Castillejos.

Lima.- La Inka Kola, considerada como “la bebida de bandera” de Perú, derrotó al sabor y frescura de la estadounidense Coca Cola, que en su fracaso para quitar la sed a los peruanos se sumó a la empresa peruana hace una década.

La estadounidense The Coca-Cola Company optó por el lema “si no puedes con el enemigo, únete a él” y, en una operación de 300 millones de dólares, adquirió en 1999 el 60 por ciento de las acciones de Inka Kola de la Corporación José R. Lindley S.A.

La Cooperación, fabricante de Inka Kola en este país sudamericano, obtuvo el derecho de embotellar Coca Cola y sus marcas afines en Perú.

La transnacional estadounidense, en tanto, se quedó con la propiedad de la marca para su producción y comercialización fuera del país, pero Lindley mantiene la propiedad de la misma en Perú.

Inka Kola es la bebida que enorgullece a los peruanos por su distintiva combinación de sabor, color y aroma, al tiempo que en una forma de “nacionalismo” exacerbado renueva los valores que unen y hacen única a esta nación, de pujante gastronomía.

La adquisición en 2004 de Embotelladora Latinoamericana (Elsa), productora y envasadora en Perú de los productos de The Coca-Cola Company, motivó a una reformulación de los objetivos, metas y filosofía de trabajo de la firma peruana.

“No hay fiesta, almuerzo o visita a un chifa (restaurant de comida china-cantonesa) en Perú donde no esté presente la Inka Kola”, afirmó Critian Ontario Barrantes, empleada de la cevichería El Maretazo.

Aseguró que los peruanos ya se acostumbraron al sabor característico de la Inka Kola que, según algunos extranjeros, sabe a “medicina” cuando está a temperatura normal, aunque la bebida hecha a base de hierbaluisa tiene un sabor un poco ácido que se diluye en el paladar.

En la actualidad, la fuerza de venta de Inka Kola llega a unos 240 mil establecimientos en las principales ciudades peruanas y algunas extranjeras.

El experto en marketing Gerardo Rey Oscropoma dijo que, de una forma inusual, Inka Kola se “posesionó” en la mente de los peruanos y no requiere de mayor publicidad para que el público lo requiera y lo sienta como su producto.

De sabor dulce y color amarillo-dorado, la bebida típica peruana, cuya fórmula básica se produce en Chile, se vende principalmente en envases de vidrio y se caracteriza por su logotipo color azul.

El hecho que el jarabe-base de la bebida se elabore en Chile, debido a una estrategia comercial, provocó que algunos peruanos empiecen a protestar y plantear un veto contra la Inka Kola.

La historia de Inka Kola comenzó a tejerse en 1910, cuando el matrimonio británico conformado por José R. Lindley y Martha Stoppanie llegó a Perú y se estableció en el Distrito del Rímac, donde empezaron a elaborar y procesar bebidas gasificadas.

En 1928 la empresa familiar se transformó en la sociedad anónima José R. Lindley e Hijos S.A. y en 1935, con motivo del cuarto centenario de la fundación de Lima, se lanzó al mercado el popular producto.

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