El bochinche de los locutores

Por Rafael Prieto Zartha
Bitácora

La probadita de lo que será el debate por la reforma migratoria la dio el congresista republicano de Carolina del Sur, Joe Wilson, durante la presentación que hizo el presidente Barack Obama sobre su plan de salud en el Capitolio.

El grito estridente de “usted miente” sonó cuando Obama ratificaba que su proyecto de ley no contempla dar cobertura médica a los indocumentados.

Aunque el exabrupto fue condenado por miembros del Partido Republicano, una extraordinaria defensa de la grosería de Wilson surgió de quienes mantienen las posiciones más radicales en contra de las 12 millones de personas que carecen de un estatus migratorio en este país.

“Es una vergüenza que el resto del Congreso no se hubiera puesto de pie, junto a Joe Wilson, para señalar que el presidente miente acerca de los ilegales en su plan de salud”, expresó la organización Americanos por la Inmigración Legal (ALIPAC) de Carolina del Norte.

En el comunicado adornado con su escudo de armas que tiene dos espadas cruzadas, encerradas en una corona de laureles, ALIPAC pide dar gracias por su desplante a Wilson, quien trabajó en sus años mozos como asistente del finado senador segregacionista racial Strom Thurmond, opositor intransigente a la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos.

Pero no sólo bufaron las organizaciones antiinmigrantes. También lo hicieron los activistas conservadores de la radio. El más prominente, Rush Limbaugh, dijo: “habría deseado que (Wilson) no hubiera pedido excusas”.

Limbaugh es la figura radial que mantiene la mayor audiencia en el país, a través de 590 estaciones, con 15 millones y medio de oyentes semanales.

Durante su programa de tres horas de duración Limbaugh ha hecho y deshecho desde que comenzó a transmitir su mojiganga en 1988. En plena campaña presidencial tocó la canción Barack el Negro Mágico, que es una sátira contra el actual presidente. Y durante el proceso de confirmación de la jueza Sonia Sotomayor, comparó a la jurista con David Duke, el supremacista blanco, propulsor de la idea de modernizar al Ku Klux Klan.

De los inmigrantes mexicanos sin papeles dijo que son “un elemento renegado, potencialmente criminal”, que “no tiene disposición de trabajar”.

Ni una narcodependencia a la droga OxyContin, ni sus terribles desatinos han restado popularidad a Limbaugh, quien tiene como alumno aplicado y competidor a Glenn Beck, quien tiene más de nueve millones de radioyentes.

Beck ha dicho que Obama es un racista resentido contra la gente blanca y la cultura blanca.

De los indocumentados que cruzan la frontera afirmó que hay tres razones por las que la pasan: “Una, son terroristas; dos, están huyendo de la ley; o tres, están hambrientos. No pueden ganarse la vida en su basurero de país”.

Limbaugh y Beck son sólo dos de los centenares de activistas radiales conservadores que usan a los indocumentados para golpearlos con sus palabras, como los boxeadores masacran sus peras de entrenamiento.

Precisamente el 15 y 16 de septiembre se escuchará en Washington el bochinche de los locutores antiínmigrantes, lastimosamente coincidiendo con la celebración de los días de independencia de Centroamérica y México, y con el inicio de la conmemoración del Mes de la Herencia Hispana.

La bilis de la retahíla contra los indocumentados se apoderará de la capital del país con el evento conocido como Mantener los Pies en el Fuego, que se realiza por cuarta vez, con el respaldo de la Federación Americana por la Reforma de Inmigración (FAIR), una organización nativista con sede en Washington.

Este año serán 47 los locutores, de diversas ciudades de la nación, que hablarán desde el Capitolio en contra de dar una “amnistía a los ilegales” y por supuesto, en oposición al plan de reforma de salud de Obama.

Se prevé que repitan las mentiras que han repetido reiteradamente, pese a

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