Boicotean fiesta de inmigrantes por usar el término “ilegal”

Chicago.- Pese al boicot a “la fiesta del ilegal” por activistas indignados ante el uso del término para definir al inmigrante, el organizador del foro, Artemio Arreola, aseguró que lo usará de nuevo para “provocar a la comunidad y despertar conciencia”.

La noche del jueves estaba previsto que bajo “un título irónico”, personalidades de la comunidad inmigrante mexicana de Illinois, que llegaron a Estados Unidos como indocumentados y ahora son ciudadanos estadounidenses, relataran su historia de éxito para motivar a la comunidad hispana.

El evento se definió como una actividad más del impulso a la reforma migratoria que realiza la Coalición pro Defensa de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR) y a propósito del uso de la palabra “ilegal” que el presidente Barack Obama hizo para referirse al indocumentado.

Pero días antes, los activistas inconformes con el término se dedicaron a enviar correos electrónicos y hacer críticas a través de un programa de radio y en encuentros comunitarios.

Con ello, lograron que algunos de los oradores del encuentro declinaran su participación y otros no se presentaran.

Fue el caso de los concejales mexicanos George Cárdenas y Ricardo Muñoz, principales invitados, de la dirigencia de la Confederación de Federaciones Mexicanas (Confemex), así como de varios empresarios, académicos y artistas.

Quienes si se presentaron, como el presidente de la Cámara de Comercio de La Villita, Salvador Pedroza, defendieron su decisión, pese a las innumerables llamadas que recibieron solicitándoles que no asistieran a “La fiesta del ilegal”.

“Hoy me llamaron como 10 veces pidiéndome que no viniera, pero esta convocatoria tiene como trasfondo la búsqueda de la dignificación del inmigrante”, afirmó Pedroza.

“En México la palabra ilegal es común, allá no ofende y se utiliza hasta en la familia para calificarnos, acá (en Estados Unidos) si es ofensiva, pero tenemos que luchar para dignificarla confrontándola”, precisó.

Pedroza relató su historia, que empezó con la entrada de su padre como indocumentado a territorio estadounidense, y quien tuvo que cambiar varias veces de nombre para poder acceder a un trabajo con el que obtuviera los recursos necesarios para traer a toda su familia.

La fiesta del ilegal reunió a unas 100 personas que se sintieron desilusionadas porque no llegaron las figuras mencionadas en el programa.

Algunas de ellas, incluso estaban incluidas con declaraciones en el boletín de prensa preparado, como la sindicalista Margarita Klein, de Workers United, quien abriría el evento.

Klein, al igual que Arcadio Delgado, presidente de la Confemex, enviaron a última hora mensajes electrónicos a medios informativos asegurando que no sabían de qué se trataba.

Este viernes, el concejal George Cárdenas se disculpó a través de un programa de radio por no asistir debido a su agenda de trabajo y afirmó que desconocía el título del encuentro.

“No fui porque no sonó la alerta de mi agenda para recordarme ese compromiso dos horas antes. Acepté la invitación, pero no entendí muy bien lo que iban a hacer, no sabía que era una fiesta de ilegales”, agregó.

El concejal precisó que su historia era diferente, porque su abuelo ya vivía en Estados Unidos cuando él y su familia entraron cobijados por la amnistía.

Arreola dijo por su parte que se pensó mucho antes de aceptar nombrar el encuentro de esa manera y que todos los oradores sabían de qué se trataba.

Sin embargo, reconoció que faltó una mayor explicación a la comunidad sobre la razón de nombrar el encuentro con una palabra que utilizan los antiinmigrantes de manera ofensiva.

“Pero la intención era provocar la conciencia, hacer que los que están aún afuera se integren para contrarrestar los ataques que seguimos recibiendo y ofrecer una cara a quienes no pueden salir de las sombras”, expresó.

Arreola, uno de los autores de la mega marcha de 2006, dijo no estar molesto con quienes lo atacaron por esta actividad, reprochándole incluso que ahora trabaja

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