Resucitan acusaciones contra Berlusconi por vínculos con la mafia

Por Mario Osorio Beristain.

Roma.- Una antigua acusación contra el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, sobre presuntos vínculos con la mafia siciliana, resurgió a través de su otrora cercano colaborador, el senador Marcello Dell’Utri, luego de una serie de escándalos sexuales.

Condenado en un primer juicio a nueve años de cárcel por concurso externo en asociación mafiosa, Dell’Utri fue sentado de nuevo este mes en el banquillo de los acusados en el proceso de apelación a aquella sentencia, emitida en 2004.

En el nuevo juicio ante la Corte de Apelaciones de Palermo, el fiscal general Antonino Gatto sacó a la luz el caso de Vittorio Mangano, un mafioso que con la mediación de Dell’Utri fue contratado en los 70 como “caballerango” de la villa de Berlusconi en Arcore, Milán.

Mangano murió a los 60 años de edad en julio de 2000 y estaba bajo arresto domiciliario pagando una condena a cadena perpetua por doble homicidio, asociación mafiosa, tráfico de droga y extorsión.

Según el fiscal Gatto, el mafioso entró a trabajar bajo las ordenes del actual primer ministro en 1973 no para cuidar sus caballos, como se ha argumentado, sino como protector del “Cavaliere” y su familia, en esos años amenazado de secuestro.

“En las declaraciones hechas el 29 de noviembre de 2004, Dell’Utri dijo que en realidad Mangano estaba más interesado en perros que en caballos, por lo que no se entiende cual habría sido su contribución para cuidar los animales que Berlusconi quería criar”, afirmó el fiscal.

De acuerdo con la periodista Claudia Fusani, del diario L’Unitá, en 1973 Mangano ya era conocido como “hombre de honor” (mafioso): ya había pisado la cárcel en tres ocasiones por extorsión, pues amenazaba a sus víctimas enviando cajas en cuyo interior ponía cabezas de animales. El caso recibió en el pasado la atención de la magistratura, que consideró “creíbles” las versiones de varios “arrepentidos” (ex mafiosos que colaboran con la justicia), según los cuales Cosa Nostra estuvo detrás de la carrera empresarial de Berlusconi.

En recientes declaraciones a la televisora francesa Canal Plus, el juez palermitano Antonio Ingroia declaró que Mangano tenía un rol de hombre de completa confianza del magnate, a cuyos hijos acompañaba a la escuela. Ingroia, que ha encabezado las acusaciones contra Dell’Utri, calificó de “creíbles” las versiones de arrepentidos en el sentido de que Dell’Utri era el “puente” entre la Cosa Nostra siciliana y empresarios del norte del país, en primer lugar Berlusconi.

De la misma opinión fue el juez antimafia Paolo Borsellino en su última entrevista, concedida a la televisión francesa en mayo de 1992, dos meses antes de ser asesinado por Cosa Nostra. Dijo que Mangano era la “cabeza de puente” de la mafia en Milán y que la organización criminal buscaba reciclar enormes cantidades de dinero obtenidas a través del tráfico de droga.

Recordó que los “arrepentidos” Salvatore Cancemi y Tommaso Buscetta confirmaron que Mangano era un “hombre de honor” perteneciente a la familia mafiosa de Porta Nuova, una de las más potentes de Sicilia. Además, los jueces iniciaron en los años 90 indagaciones con base a declaraciones de otros “arrepentidos”, según los cuales la Fininvest, que concentra las empresas de Berlusconi, usó dinero de la mafia para arrancar en los 70 su proyecto televisivo.

Los magistrados descubrieron que los documentos de una sociedad fiduciaria a través de la cual pasaron muchas de las empresas de Berlusconi habían desaparecido, recordó el periodista David Lane en su libro “La sombra del poder”.

Dijo que a los jueces se les acabó el tiempo concedido a los procedimientos judiciales, por lo que los orígenes de la fortuna de Berlusconi siguieron siendo un misterio. Fue hasta 2002 que los magistrados pudieron convocar a Berlusconi a declarar sobre sus relaciones con Mangano y con la mafia, pero en ese entonces el primero había ya arrasado en las elecciones y se había convertido nuevamente en jef

You must be logged in to post a comment Login