El libre mercado como oferta política

Por Juan Ramón Araujo López

El fundamento del capitalismo liberal es el mercado, sin éste no existe aquél, aunque válidamente puede existir mercado sin capitalismo.

En el mercado convergen dos elementos distintos: El comprador y el vendedor (Oferta y demanda), ambos participan de forma permanente, pero uno de ellos lo hace de modo estable. Es decir, el proveedor está ahí siempre, en su local, tienda o establecimiento; eventualmente el consumidor va a acudir, pero lo hará mientras tenga necesidades que satisfacer, o sea, siempre (mientras esté con vida).

El mercado es dinámico porque forma parte de las relaciones humanas (interacción); pero como todo proceso humano, requiere reglas para evitar el abuso de los más fuertes, es entonces que entra en juego el Estado para regular al mercado.

La pregunta del millón es si es necesario que intervenga el Estado en las relaciones de oferta y demanda que se desarrollan en la dinámica del mercado.

“El liberalismo económico es la teoría económica desarrollada durante la Ilustración, formulada de forma completa en primer lugar por Adam Smith, que reclama la mínima interferencia del Estado en la economía. La libertad económica o la libre empresa conducirían a una sociedad más armoniosa e igualitaria y al aumento indefinido de la prosperidad. El orden espontáneo sería generado por la mano invisible que conduce a los individuos que sigan su egoísmo particular.” Wikipedia

MÍNIMA INTERVENCIÓN DEL ESTADO

El Estado debe limitarse a ser un espectador, mientras las fuerzas del mercado realizan una práctica de equilibrio por acomodamiento, dando como resultado: Armonía, igualdad y prosperidad.

Los partidos políticos de la derecha liberal, en todo el mundo, ofrecen un “Sistema de Libertades” y dicen ser sus defensores: Asumimos que hablan de libertades económicas, aunque literalmente, de ellos, no existe una definición clara de ese sistema, de su práctica política resulta fácil concluir que se refieren a la libertad empresarial.

Por otro lado “El liberalismo es un sistema filosófico, económico y político, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo, suscitando a los principios republicanos, siendo la corriente en la que se fundamentan la democracia representativa y la división de poderes.”

EL JUEGO DEL MONOPOLIO

La libertad empresarial (económica) implica competir, sin limitaciones legales, por controlar el mercado, eliminando a la competencia con las mismas reglas internas de la oferta y la demanda; el fin perseguido por los liberales es que paulatinamente, uno o un pequeño grupo de poderosos empresarios o da familias, adquieran el control (monopolio u oligopolio) del mercado.

Entonces ese sistema de libertades solamente ofrece “libertad” a aquellos que tiene capacidad de competir en ese mercado; no así para los compradores (demanda/consumo), quienes forzosamente deben consumir productos (canasta básica) y algunos bienes que no son tan indispensables para la vida, pero que la hacen más fácil y cómoda (por ejemplo los teléfonos celulares)

Libertad significa: Disponer, los usuarios, consumidores y/o compradores no pueden disponer de lo que han de pagar por determinados bienes o servicios, solamente estar a la expectativa de los “beneficios” que ciertos empresarios, dentro de la dinámica competitiva, en determinado momento ofrezcan, para poder sobreponerse a sus competidores.

Los empresarios sí, disponen libremente de las estrategias que han de usar para “ganar” la mayor porción posible del mercado a sus competidores.

En ese “competir” vienen las “ofertas”, “promociones” y “gangas”, que en realidad no lo son. Por ejemplo la compañía TELECOM de El Salvador, otorga saldo “promocional”, al realizar recargas en determinados días (doble o triple saldo), pero el usuario tiene que gastarse ese mismo día todo el saldo recargado y el promocional, para “disfrutarlo”, de lo contrario, lo habrá perdido. No es más que una estrategia para que el usuario consuma todo su saldo y necesite realizar una nueva recarga (más ganancias para la empresa)

Se trata para los compradores (ciudadanía en general) del derecho o la libertad de ser depredados ferozmente por las grandes compañías.

Para las grandes empresas, es el derecho de enriquecerse desmedidamente: En El Salvador, hemos visto como ciertos conglomerados financieros transnacionales, han devorado a la banca nacional; La compañía TELEMOVIL incluye ahora Servicio de Televisión por Cable, Internet y Telefonía Celular, luego de haber absorbido a MANET de El Salvador.

Esa es la dinámica competitiva, o bien el sistema de libertades que defiende la derecha: El Partido ARENA en El Salvador.

Ahora bien y dicho sea de paso, el partido ARENA se ha desquebrajado (partido en dos) quedando clara la lucha interna entre conservadores y liberales. ¿De qué ala del partido ARENA proviene la oferta política de un sistema de libertades?

De ambos sectores se ha escuchado la misma retórica: El mismo “cuento chino”: El sistema de libertades y el anticomunismo.

¿Existen realmente conservadores y liberales en ARENA? O será un método para disfrazar otro tipo de diferencias políticas, pues doctrinariamente, no se observan mayores diferencias entre unos y otros.

Elías Antonio Saca, último Presidente por el partido ARENA, se definió como “conservador”, prometió no realizar privatizaciones del sector salud ni de otros sectores, en un periodo en que los procesos privatizadores resultaron muy desgastantes en el plano electoral, pues había quedado claro que solamente beneficiaron a las grandes corporaciones y en nada al pueblo.

El partido ARENA usó y abusó del poder, al grado de desgastar su imagen y la de sus principales figuras. ¿Hacia dónde dirigirá el proceso de recomposición a los areneros y cómo variará la oferta política de éstos en el escenario electoral a futuro?…

Juan Ramón Araujo López
Abogado y Pedagogo

You must be logged in to post a comment Login