Desde el Vaticano… -El siglo XII vio el florecimiento de la teología latina

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-En la audiencia general de este miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa habló sobre una serie de hechos que, durante el siglo doce, dieron lugar al renacimiento de la teología latina.

“En este tiempo -explicó-, en Europa occidental reinaba una relativa paz, que aseguraba a la sociedad desarrollo económico y consolidación de las estructuras políticas y favorecía una actividad cultural viva gracias también a los contactos con el Oriente. En la Iglesia se advertían los beneficios de la vasta acción conocida como “reforma gregoriana”, que condujo a “una mayor pureza evangélica en la Iglesia, sobre todo en el clero” y a una expansión de la vida consagrada. Como fruto de ello, en el siglo trece despuntarán figuras como Santo Tomás o San Buenaventura.

Benedicto XVI afirmó que en este contexto, surgieron dos modelos diferentes de teología: la “teología monástica” y la “teología escolástica”. Por lo que concierne a la primera, los monjes “eran devotos de las Sagradas Escrituras y una de sus principales ocupaciones consistía en la “lectio divina”, es decir, la lectura meditada de la Biblia”. Precisamente, añadió, el Sínodo de los Obispos de 2008 sobre la “Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, recordó la importancia de este aspecto.

“Como la teología monástica -dijo- es escucha de la Palabra de Dios, hay que purificar el corazón para acogerla, y sobre todo, se debe llenar de fervor para encontrar al Señor. La teología se convierte por tanto en meditación, oración, canto de alabanza e impulsa a una sincera conversión”.

El Santo Padre subrayó que “es importante reservar un cierto tiempo cada día a la meditación de la Biblia, para que la Palabra de Dios sea lámpara que ilumina nuestro camino cotidiano en la tierra”.

Refiriéndose a continuación al método de la “teología escolástica”, el Papa señaló que “no es fácil de comprender para la mentalidad moderna. En él era fundamental la “quaestio”, que consistía en un tema que tenían que afrontar” los maestros y los alumnos.

“La organización de las “quaestiones” llevaba a la recopilación de síntesis cada vez más extensas, las llamadas “summae”, que eran amplios tratados teológico-dogmáticos. La teología escolástica tenía como objetivo presentar la unidad y la armonía de la Revelación cristiana con un método, llamado precisamente “escolástico”, que concede confianza a la razón humana”.

Benedicto XVI concluyó poniendo de relieve que “fe y razón, en diálogo recíproco, vibran de alegría cuando ambas están animadas por la búsqueda de la unión íntima con Dios. (…) La verdad se busca con humildad, se acoge con estupor y gratitud: en una palabra, el conocimiento solo crece cuando ama la verdad”.

VISITA PASTORAL DEL PAPA A BRESCIA Y CONCESIO

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-Benedicto XVI efectuará una visita pastoral a las localidades italianas de Brescia y Concesio el próximo domingo 8 de noviembre, según informa un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El Santo Padre saldrá del aeropuerto romano de Ciampino a las 8,30 y una hora después aterrizará en el aeropuerto militar Teniente Alfredo Fusco, en Ghedi (Brescia). A continuación visitará de forma privada la iglesia parroquial de Botticino Sera, donde venerará los restos mortales de San Arcangelo Tadini.

Después visitará la catedral de Brescia y a las 10,30 concelebrará la Santa Misa y rezará el Ángelus en la Plaza Pablo VI. Por la tarde se encontrará con los organizadores de la visita en el Centro Pastoral Pablo VI. A las 16,45 irá a la casa natal del pontífice en Concesio y a la nueva sede del instituto dedicado al Papa de la “Populorum progressio”.

A las 17,30, en el Auditorio Vittorio Montini, del Instituto Pablo VI en Concesio, pronunciará un discurso durante el encuentro oficial para la inauguración de la nueva sede del Instituto y para la entrega del Premio Internacional Pablo VI.

A las 18,15, el Papa visitará la parroquia de San Antonio, en Concesio, donde fue bautizado Giovanni Battista Montini (Pablo VI) y pronunciará un discurso.

Benedicto XVI emprenderá el regreso a las 19,00 desde el aeropuerto de Brescia y una hora más tarde aterrizará en el aeropuerto de Ciampino, desde donde se trasladará al Vaticano.


PRESENTACION MUESTRA DEDICADA A MATEO RICCI

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha tenido lugar la presentación de la muestra “En las cimas de la historia. Matteo Ricci (1552-1610) entre Roma y Pekín”, de la que es responsable Antonio Paolucci, director de los Museos Vaticanos.

La exposición, en el Braccio de Carlomagno (30 octubre 2009-24 enero 2010), está organizada por el Comité para las celebraciones del IV centenario de Padre Matteo Ricci, en colaboración con los Museos Vaticanos, la Curia General de la Compañía de Jesús y la Pontificia Universidad Gregoriana.

Han intervenido en la presentación de la muestra el obispo Claudio Giuliodori, de Macerata-Tolentino-Recanati-Cingoli-Treia (Italia); Antonio Paolucci, director de los Museos Vaticanos; Giovanni Morello, Presidente de la Fundación para los Bienes y las Actividades Artísticas de la Iglesia; Adriano Ciaffi, Presidente del Comité para las celebraciones del IV centenario de la muerte del Padre Ricci, y el padre Federico Lombardi, S.I, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

La “extraordinaria aventura misionera” de Matteo Ricci -explicó el obispo Giuliodori- le llevó a construir por primera vez en la historia un verdadero puente de diálogo e intercambio entre Europa y China. (…) La exposición, además de rendir homenaje a este gigante de la fe y de la amistad entre los pueblos, quiere brindar a todos la ocasión para profundizar en el conocimiento y confrontarse con un modelo de evangelización de la cultura y de la enculturación del Evangelio, que en muchos aspectos, no tiene iguales en la historia de la humanidad”.


El Sínodo presenta propuestas al Santo Padre

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-Las sesiones de trabajo de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos concluyeron el sábado pasado con la aprobación de 57 propuestas que han presentado los padres sinodales a Benedicto XVI.

Por deseo del Papa, se ha publicado una versión provisional, oficiosa, de la secretaría general del Sínodo de los Obispos. Esta es la tercera vez que Benedicto XVI permite que se conozcan las propuestas con las que se clausuran las asambleas sinodales. Normalmente se entregan al Papa para que haga uso de ellas si lo cree conveniente a la hora de preparar la Exhortación Apostólica, el documento con el que oficialmente se cierra un Sínodo.

La primera propuesta apunta a una mayor comunión eclesial en todos los niveles, impulsando la cooperación dentro de la Iglesia. Los Padres quieren reavivar las estructuras de comunión eclesial existentes promoviendo al mismo tiempo otras, por ejemplo fundando consejos continentales para el clero, los laicos y las mujeres católicas.

Los prelados lanzan después “un llamamiento a todos los que están en guerra en África y hacen que sufra tanto su pueblo” para que “cesen las hostilidades y se reconcilien”. Invitan al mismo tiempo a la comunidad internacional “a combatir los intentos de desestabilización del continente africano”.

En la propuesta número 20, los padres sinodales afirman que es “inaceptable” el artículo 14 del Protocolo de Maputo, que habla de “proteger los derechos reproductivos de las mujeres autorizando el aborto terapéutico en los casos de violencia sexual, estupro, incesto o cuando el embarazo ponga en peligro la salud mental y física de la mujer, su vida o la del feto”, porque “está en contradicción con los derechos humanos y con el derecho a la vida” y “banaliza la seriedad del crimen del aborto, devaluando el valor de la maternidad”.

Por cuanto respecta al medio ambiente, otro tema abordado frecuentemente durante el Sínodo, se afirma que en estos momentos asistimos a “un deterioro irresponsable y a una destrucción insensata de la tierra, nuestra madre”, merced a la connivencia entre los líderes locales corruptos y las multinacionales, en operaciones que “envenenan el ambiente, destruyen la flora y la fauna y (…) desembocan en la desertificación sin precedentes de vastas regiones cultivables”.

Asimismo los obispos manifiestan su preocupación por la situación de los 15 millones de emigrantes africanos “que buscan una patria y un lugar en paz”, y afirman que “las políticas y las leyes migratorias restrictivas del mundo contra los africanos violan cada vez más el principio del destino universal de los bienes creados y las enseñanzas de la Iglesia sobre los derechos humanos, la libertad de movimiento y los derechos de los trabajadores inmigrantes”.

En otra de las propuestas, los padres sinodales exhortan a defender y a proteger a la familia y la vida humana, “marcada por la banalización del aborto, el desprecio a la maternidad, las distorsiones sobre la noción del matrimonio, la ideología del divorcio y una nueva ética relativista”.

Refiriéndose a la mujer en África, los prelados “condenan todos los actos de violencia contra las mujeres, como el maltrato de las esposas, la privación de la herencia a las hijas, la opresión de las viudas en nombre de la tradición, los matrimonios forzados, la mutilación genital a las mujeres, el tráfico de las mujeres y tantos otros abusos como la esclavitud sexual y el turismo sexual. Son igualmente condenados todos los demás actos inhumanos e injustos contra las mujeres”.

En otra propuesta concerniente al Sida, recuerdan que “esta pandemia, junto a la malaria y la tuberculosis está diezmando a la población africana y dañando la vida económica y social del continente”. Los enfermos de Sida en África “son víctimas de la injusticia porque no reciben la misma calidad de tratamientos de otros pases”. Por este motivo, pide que “se les aseguren las mismas curas que se practican en Europa”, a la vez que abogaron por ayudar a las parejas de contagiados “para que tomen las medidas justas, con plena responsabilidad para el bienestar recíproco, la unión y la familia”.

“Este Sínodo -se lee en otra propuesta- invoca la abolición total y universal de la pena de muerte”.

Por último, los padres sinodales hacen hincapié en la “preparación profesional y la formación ética de los periodistas para promover una cultura del diálogo que evite la división, el sensacionalismo, la desinformación y la banalización del sufrimiento humano, que pueden perjudicar la armonía y la paz de sociedades y comunidades”.

Iglesia en Africa: ¡Levántate!
CIUDAD DEL VATICANO (VIS).- El Papa presidió el sábado en la basílica vaticana la concelebración eucarística con los padres sinodales, con motivo de la clausura de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos.

En la homilía, Benedicto XVI explicó comentando las lecturas de este domingo, que “el designio de Dios no cambia. A través de los siglos y de las vueltas de la historia, Él apunta siempre hacia la misma meta: el Reino de la libertad y de la paz para todos. Y esto implica su predilección para cuantos están privados de libertad y de paz, para cuantos han visto violada su propia dignidad de seres humanos. Pensemos en particular en los hermanos y hermanas que en África sufren pobreza, enfermedades, injusticias, guerras y violencias, migraciones forzadas”.

“La Iglesia que está en África, a través de sus pastores, llegados de todos los países del continente, desde Madagascar y de las demás islas, ha acogido el mensaje de esperanza y la luz para caminar por el camino que conduce al Reino de Dios. (…) La fe en Jesucristo -cuando es bien entendida y practicada- guía a los hombres y a los pueblos a la libertad en la verdad, o, por usar las tres palabras del tema sinodal, a la reconciliación, a la justicia y a la paz”.

Tras poner de relieve que la Iglesia en el mundo es la “comunidad de personas reconciliadas, operadoras de justicia y de paz”, el Santo Padre subrayó que “por este motivo, el Sínodo ha reafirmado con fuerza -y lo ha manifestado- que la Iglesia es Familia de Dios, en la que no pueden subsistir divisiones de tipo étnico, lingüístico o cultural. (…) La Iglesia reconciliada es una potente levadura de reconciliación en cada país y en todo el continente africano”.

El Papa señaló que la Iglesia transmite “el mensaje de salvación conjugando siempre la evangelización y la promoción humana”. En este contexto, recordó que la reflexión ofrecida por Pablo VI en su “histórica Encíclica “Populorum progressio”, “los misioneros la han realizado y siguen realizándola sobre el terreno, promoviendo un desarrollo respetuoso de las culturas locales y del medio ambiente, según una lógica que ahora, después de más de 40 años, parece la única capaz de hacer salir a los pueblos africanos de la esclavitud del hambre y de las enfermedades”.

“Esto significa -continuó- transmitir el anuncio de esperanza según una “forma sacerdotal”, es decir, viviendo en primera persona el Evangelio, intentando traducirlo en proyectos y realizaciones coherentes con el principio dinámico fundamental, que es el amor”.

Benedicto XVI alentó a la Iglesia en África a levantarse.

“Emprende -dijo- el camino de una nueva evangelización, con el valor que procede del Espíritu Santo. La urgente acción evangelizadora, de la que se ha hablado mucho en estos días, comporta también un fuerte llamamiento a la reconciliación, condición indispensable para instaurar en África relaciones de justicia entre los hombres y para construir una paz justa y duradera en el respeto de cada individuo y de cada pueblo; una paz que necesita y que se abre a la aportación de todas las personas de buena voluntad, independientemente de sus respectivas pertenencias religiosas, étnicas, lingüísticas, culturales y sociales”.

“¡Ánimo, levántate continente africano!”, exclamó de nuevo el Papa. “Acoge con renovado entusiasmo el anuncio del Evangelio para que el rostro de Cristo pueda iluminar con su esplendor las múltiples culturas y lenguajes de tus poblaciones. Mientras ofrece el pan de la Palabra y de la Eucaristía, la Iglesia se esfuerza en obrar, con todos los medios disponibles, para que a ningún africano le falte el pan cotidiano. Por eso, junto a la obra de primaria urgencia de la evangelización, los cristianos intervienen activamente en la promoción humana”.

El Santo Padre terminó pidiendo a los pastores de la Iglesia en África, que al regresar a sus comunidades transmitieran a todos “el llamamiento que ha resonado a menudo en este Sínodo a la reconciliación, a la justicia y a la paz”.


Angelus: Recuerdo del Sínodo

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-Después de la celebración de la Santa Misa, Benedicto XVI salió al atrio de la Basílica Vaticana para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. Antes de la oración mariana el Papa habló del recién concluido Sínodo. “Tres semanas de oración y escucha recíprocas -dijo- para discernir qué es lo que el Espíritu Santo dice hoy a la Iglesia que vive en el continente africano, pero al mismo tiempo a la Iglesia Universal”.

El Santo Padre se refirió a la alegría de la asamblea sinodal por “el dinamismo de las comunidades cristianas que siguen creciendo en calidad y cantidad” y “por el empuje misionero que ha encontrado un terreno fértil en numerosas diócesis y se manifiesta en el envío de misioneros a otros países africanos y otros continentes”.

El Sínodo ha dado también “un relieve particular a la familia que, también en África es la célula base de la sociedad, pero que en nuestra época está amenazada por corrientes ideológicas procedentes del extranjero” y “¿qué podemos decir -agregó- de los jóvenes expuestos a ese tipo de presión, influenciados por modelos de pensamiento y conducta que contrastan con los valores humanos y cristianos de los pueblos africanos?”.

También se abordaron en la asamblea, prosiguió el pontífice, “los problemas actuales de África y su gran necesidad de reconciliación, de justicia y de paz”, a los que la Iglesia responde “con el anuncio del Evangelio y la acción de promoción humana”, esforzándose para que “nadie carezca de lo necesario para vivir y todos lleven una vida digna del ser humano”.

Después, el Papa se dirigió “a todas las poblaciones africanas, sobre todo a los que comparten la fe cristiana”, para entregarles idealmente el Mensaje final del Sínodo. “Os aliento con las palabras del Señor Jesús -exclamó-: ¡Sed sal y luz de la amada tierra africana!”.

Por último Benedicto XVI recordó que el año próximo se celebrará una Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, y anunció que con motivo de su visita a Chipre entregará allí a los participantes el “Instrumentum laboris” de la misma.

Una vez rezado el Ángelus, el Santo Padre habló de la beatificación, esta mañana en Milán, del sacerdote Carlo Gnocchi, “gran educador de niños y jóvenes” y durante la Segunda Guerra Mundial capellán del cuerpo italiano de los Alpinos, a quienes acompañó en la retirada de Rusia, escapando de la muerte por milagro.

“Fue entonces -explicó el Papa- cuando decidió dedicarse completamente a una obra de caridad. Así, mientras Milán se reconstruía, don Carlo Gnocchi trabajó para restaurar al ser humano, recogiendo a los niños huérfanos y mutilados para ofrecerles ayuda y formación. Se entregó completamente a ellos y cuando murió donó las córneas a dos muchachos ciegos”.

“Su obra ha proseguido en el tiempo, y en la actualidad la Fundación Don Gnocchi está en la vanguardia de la atención a las personas de todas las edades que necesitan terapias de rehabilitación. Saludo al cardenal Tettamanzi, arzobispo de Milán y (…) hago mío el lema de esta beatificación: “Siempre al lado de la vida”.


El Pontificio Instituto Bíblico cumple cien años

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-Los miembros del Pontificio Instituto Bíblico, con motivo del centenario de su fundación por voluntad del Papa Pío X, fueron recibidos esta semana por el Santo Padre

El Papa saludó al cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica, y manifestó su gratitud al padre Adolfo Nicolás Pachón, prepósito general de la Compañía de Jesús “que, con notable esfuerzo despliega inversiones financieras y recursos humanos en la gestión de la Facultad de Antiguo Oriente, de la Facultad Bíblica de Roma y de la sede del Instituto en Jerusalén”. También hizo extensivo su saludo al rector, profesores y alumnos del Instituto Bíblico.

“El centenario constituye un punto de llegada y al mismo tiempo uno de partida -dijo el Santo Padre-. Enriquecidos con la experiencia del pasado, proseguid vuestro camino con una entrega renovada, conscientes del servicio que os pide la Iglesia: acercar la Biblia a la vida del Pueblo de Dios para que afronte adecuadamente los retos que los tiempos modernos plantean a la nueva evangelización. El deseo común es que la Sagrada Escritura sea en este mundo secularizado no solo el alma de la teología, sino también la fuente de la espiritualidad y del vigor de la fe de todos los creyentes de Cristo”.

Benedicto XVI recordó que la constitución dogmática “Dei Verbum”, del Concilio Vaticano II subrayó en el estudio bíblico “la legitimidad y la necesidad del método histórico crítico y de sus tres elementos esenciales: la atención al género literario, el estudio del contexto histórico y el examen de lo que suele llamar Sitz im Lebem (la situación vital n.d.r.), (… ) añadiendo otra indicación metodológica: Ya que la Escritura es una sola cosa a partir del único pueblo de Dios, que ha sido su portador a través de la historia. Por lo tanto, leer la Escritura como una unidad significa leerla a partir de la Iglesia como su lugar vital y considerar la fe de la Iglesia como la verdadera clave de interpretación”.

“Si la exégesis quiere también ser teología -concluyó- debe reconocer que la fe de la Iglesia es esa forma de sim-patia sin la que Biblia es un libro cerrado; la Tradición no cierra el acceso a la Escritura, al contrario la abre. Por otra parte, es la Iglesia, con sus organismos institucionales, la que tiene la palabra decisiva en la interpretación de la Escritura. A la Iglesia, efectivamente, está confiada la tarea de interpretar auténticamente la palabra de Dios, escrita y transmitida, ejerciendo su autoridad en nombre de Jesucristo”.

Mensaje del Papa a Su Santidad Karekin II

CIUDAD DEL VATICANO, (VIS).- Se hizo público un mensaje del Papa a Su Santidad Karekin II, con motivo del décimo aniversario de su elección y entronización como Patriarca Supremo y Catholicos de todos los Armenios.

“Conozco su compromiso personal en el diálogo, la cooperación y la amistad entre la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica -escribe el Santo Padre-, expresada claramente por los diferentes encuentros que han tenido lugar recientemente entre Su Santidad y el Sucesor de Pedro. Rezo para que las buenas relaciones que se han establecido entre nosotros sigan creciendo en los próximos años”.

Benedicto XVI subraya que “la recuperación de la libertad para la Iglesia en Armenia al final del siglo pasado representó una alegría para los cristianos de todo el mundo. La inmensa tarea de reconstrucción de la comunidad eclesial cayó sobre los hombros de Su Santidad. Lo que ya se ha logrado en poco tiempo es realmente admirable: nuevas iniciativas para la educación cristiana de la juventud, para la preparación del clero, la creación de nuevas parroquias, la construcción de nuevas iglesias y centros comunitarios, así como la promoción de los valores cristianos en la vida social y cultural de la nación”.

El Papa concluye el mensaje pidiendo a Dios que “por intercesión de San Gregorio el Iluminador -fundador y patrón de la Iglesia Apostólica Armenia- estemos cada vez más unidos en un santo vínculo de fe, esperanza y caridad cristianas”.

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