Hola Soledad

Por

Rafael Prieto Zartha

Hola

soledad no me extraña tu presencia

 casi siempre estás conmigo te saluda un viejo amigo este encuentro es uno más.

Hola

soledad, esta noche te esperabaaunque

no te diga nadaes tan grande mi tristeza

 ya conoces mi dolor.

Estuve

esperando durante varios meses con ansiedad el especial de Soledad O’Brien

“Latino in America” en CNN, sobre los hispanos en Estados Unidos, sin embargo

tras permanecer absorto frente a la pantalla del televisor los dos días de

transmisión de las dos emisiones de dos horas de duración, terminé con una gran

desolación en el alma.

Para

sacarme la congoja del espíritu me dieron unas ganas desesperadas de ir a un

bar almizclado a cerveza, donde la tenue media luz dejara ver el paso de las

nubes del humo del cigarrillo y la rocola tocara “Hola Soledad”, esa canción de

despecho escrita por el argentino Palito Ortega, en la versión de bolero del

cubano Rolando La Serie, el Guapo de la Canción.

Nunca

me fui a ninguna fonda, pero aún estando presa del abatimiento saqué alientos

para asimilar lo que había visto en el documental y desglosar las escenas.

La

serie evidencia el esfuerzo de la presentadora de la Unidad de Investigaciones

Especiales de CNN por hacer un retrato de lo que es la comunidad latina del

2009 y lo logra: es el rostro de la desesperanza.

Allí

están las adolescentes latinas que se embarazan y no terminan los estudios, las

que desean suicidarse, las que les atraen las pandillas.

Aparecen

los muchachos que sufren crisis de identidad y pese a ser hispanos no quieren

ser identificados como mexicanos.

Están

los actores que tienen que hacer los papeles enmarcados en los estereotipos

para permanecer en Hollywood.

Está

la mueca de inconformidad de la extraordinaria Lupe Ontiveros, con sus cinco

idiomas y sus centenares de roles de mucama.

Está

el aspirante a policía que fracasa en el intento.

Están

algunas historias de optimismo, que no logran difuminar eso otro terrible, como

el asesinato a patadas del indocumentado Luis Ramírez en Shenandoah,

Pensilvania.

El

camino plagado de abrojos para los hispanos a los que se les grita con

vulgaridades que se larguen a sus países y se les rompe el cráneo, con la

pericia de jugadores de fútbol americano, está implícito en una sentencia

judicial inane para los perpetradores del crimen.

He

seguido como televidente la trayectoria de María de la Soledad Teresa O’Brien

Marquetti, desde que estaba en NBC, pasando por su intervención en American

Morning, hasta sus series especiales.

He

visto su figura menuda en actividades de la Asociación Nacional de Periodistas

Hispanos (NAHJ), como maestra de ceremonias y como brillante oradora.

En

“Latino in America” creo que influyeron sus raíces afrocaribeñas y quedaron

como asignatura pendiente para una segunda parte historias de otros García,

provenientes de otras latitudes.

Es

difícil complacer a 51 millones de hispanos, aunque lo que más le faltó a la

serie fue haber tratado el tema que la ha opacado y que CNN se ha abstenido de

tocar hasta el momento en que escribo esta columna: Lou Dobbs.

“En

lugar de ser simplemente una atracción para televidentes hispanos, el

documental de CNN de cuatro horas de duración, ‘Latino in America’, se

convirtió en una manifestación política, en el grito de grupos activistas que

están reclamando al canal de noticias por cable que despida a Lou Dobbs”,

escribió el especialista en medios de comunicación del New York Times, Brian

Stelter.

La

campaña ¡Basta Dobbs!, que lidera el escritor y activista Roberto Lovato,

rindió sus frutos, se sintió en todo el país.

Dobbs

fue denunciado como el principal promotor de la imagen negativa de los hispanos

por sus cifras espurias y la invitación a su programa a individuos vinculados a

agrupaciones racistas, a los que les da el estatus de fuentes fiables.

El

Diario-La Prensa de Nueva York dedicó su portada a la incongruencia de CNN de

promover “Latino in America” y mantener a Dobbs en su nómina.

La

cara del presentador apareció en la tapa del periódico enmarcada con el emblema

rojo de prohibido.

Durante

un encuentro con hispanos, Geraldo Rivera dijo que Dobbs era un periodista

consumado, que cuando se dio cuenta que nadie veía su programa se dedicó a

crear íconos negativos de los latinos.

Después

de una crítica del informador John Stossel por el mensaje de rabia de Dobbs

contra los inmigrantes, Mr. Independiente respondió diciendo que Stossel es un

“autoproclamado importante trasero”.

“Yo

acojo a los inmigrantes en este país, yo les doy la bienvenida, yo deseo más –

y como un asunto de la política pública, nosotros los necesitamos. De ninguna

manera yo soy restriccionista”, dijo Dobbs en su descarga contra Stossel, como

si intentara parafrasear el mensaje de la Estatua de la Libertad.

Después

de escuchar sus palabras exactas en un audio grabado por la organización Media

Matters, puedo concluir con facilidad quién realmente se cree un gran trasero.

Rafael

Prieto es un periodista y columnista de origen colombiano radicado en Carolina

del Norte

[email protected]

You must be logged in to post a comment Login