Temporada electoral

Por

Maribel Hastings

America’s

Voice

www.maribelhastings.com

WASHINGTON,

D.C.  –  Se debe estar acercando alguna elección cuando

el senador republicano de Arizona, John McCain, considera necesario enviar una

carta junto al otro senador republicano de Arizona, Jon Kyl, nada menos que

para cuestionar una decisión del gobierno federal que involucra al Alguacil Joe

Arpaio.

Los

dos republicanos cuestionan por qué el Departamento de Seguridad Nacional (DHS)

revocó el acuerdo 287(g) que permitía a Arpaio aplicar el programa en las calles

del condado de Maricopa, Arizona. Ahora sólo le permiten identificar

indocumentados en las cárceles del condado.

El

diario Arizona Republic reportó  que en la carta McCain y Kyl piden mayores

detalles de la revisión que condujo el gobierno sobre los acuerdos 287(g),

el  programa que permite a policías locales fungir como agentes de

inmigración.

Los

senadores quieren que la Oficina de Inmigración y Controles Aduanales (ICE)

explique en qué se basó para determinar que Arpaio no es elegible para aplicar

el programa en las calles.

Parece

que Kyl y McCain no consideran significativo que el Departamento de Justicia

esté investigando a Arpaio por presuntas violaciones de derechos civiles por

usar perfiles raciales en su búsqueda de indocumentados.

Sólo

por eso el DHS debió revocarle a Arpaio los dos acuerdos 287(g).  Más aún,

Arpaio desafió al gobierno federal y condujo otro de sus famosos operativos de

vecindario amparándose en la ley estatal anti coyotes. Y Arpaio dice que se

puede determinar quién es indocumentado por la apariencia, la forma de hablar,

y por la presencia en zonas de alta concentración de indocumentados. Así de

facilito.

Pero

las acciones de McCain no son producto de la casualidad. Obviamente responden a

que el año entrante enfrenta la reelección y trata de apaciguar una vez más al

sector conservador más recalcitrante, sobre todo ahora que tiene potenciales

retadores que compiten por ser el más duro contra los inmigrantes.

Esto

resulta en curiosas alianzas. McCain y Kyl no siempre han estado del mismo lado

del debate.

McCain

fue co autor de un proyecto bipartidista de reforma migratoria integral que no

progresó. Kyl inicialmente dijo apoyar los esfuerzos bipartidistas para

conseguir esa reforma, pero finalmente Kyl se dedicó a entorpecer el avance de

esa medida.

Asimismo,

McCain y Arpaio han estado encontrados precisamente porque el senador ha

apoyado lo que Arpaio rechaza rotundamente: una reforma migratoria amplia.

McCain

le dijo a la publicación POLITICO que la carta enviada al DHS

sólo busca obtener todos los datos relacionados con la decisión de revocar el

acuerdo 287(g) con Arpaio para aplicar el programa en las calles, y que todavía

no ha tomado una postura concreta sobre Arpaio y sobre la situación en general.

“No

he estado cuidadosamente pendiente de él porque no he estado allí. Entiendo que

es motivo de significativa controversia en Arizona y siempre he tratado de

tener el mayor respeto por la ley”, indicó McCain.

El

senador también recordó su postura a favor de una reforma que “asegure las

fronteras” y que incluya un plan de trabajadores temporales.

Claro está, consideren los potenciales contendientes

de McCain en la primaria republicana del 31 de agosto de 2010: Chris Simcox,

fundador del grupo de vigilantes fronterizos, Minuteman; el empresario Jim

Deakin, quien en su página web bajo el tema de inmigración dice “No Amnistía,

Aseguremos las fronteras, apliquemos las leyes sobre visas, Ilegal es ilegal”.

Otro que se menciona es el ex congresista republicano

de Arizona, Jay D. Hayworth, quien perdió su escaño en las elecciones de 2006 a pesar de sus posturas

extremistas en el tema migratorio.

De

ahí que McCain trate de reforzar sus credenciales con la base conservadora que

lo sigue viendo con recelo por apoyar una reforma migratoria amplia.

En

las elecciones presidenciales de 2008 McCain trató de apelar a esa misma base

apartándose de su plan de reforma migratoria integral insistiendo en que

primero había que asegurar las fronteras y afirmando que probablemente votaría

contra su propio proyecto.

Cuando

los votos se contabilizaron, sólo 31% de latinos votaron por McCain frente al

67% que votó por Obama.

Obviamente

hay diferencias entre una elección general y una elección estatal, en este caso

en Arizona. Pero me pregunto cómo le irá a candidatos que promuevan medidas

extremistas o sólo de mano dura en el frente migratorio. En el pasado no les ha

ido bien. ¿Prevalecerán esta vez? Aunque también me pregunto cómo le irá a los

candidatos que dicen apoyar la reforma migratoria, pero a la hora de la hora no

hacen nada.

Maribel

Hastings es Senior Advisor de America’s Voice

Visita

su página web http://www.maribelhastings.com

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