Reforma de salud pasa primera prueba de fuego

La ambiciosa reforma al sistema de salud de Estados Unidos pasó su primera prueba de fuego luego de que la Cámara de Representantes aprobara por 220 votos a favor y 215 un proyecto de ley tras una maratónica sesión que se prolongó hasta la noche del sábado.

El proyecto que tiene un costo de 1.2 billones de dólares en un periodo de 10 años, crearía un sistema de intercambio de seguro médico y cubriría al 96 por ciento de los estadounidenses, lo que beneficiaría a unos 36 millones de un total de casi 50 millones que carecen de seguro.

Los demócratas, que controlan la cámara baja con 258 escaños y necesitaban solamente 218 votos para aprobar el proyecto, vencieron sus diferencias internas para darle su primer triunfo al presidente Barack Obama.

Solamente un republicano voto por esa medida, el representante por Louisiana, Anh Cao, en tanto que 39 demócratas votaron en contra.

La batalla legislativa se trasladará ahora al Senado, que podría votar a fin año luego de resolver diferencias sobre restricciones más explícitas contra el uso de fondos federales para financiar abortos y para negar beneficios a los inmigrantes indocumentados.

Obama se anota un triunfo

Tras una semana de derrotas demócratas de las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey a manos de los republicanos, el presidente Obama saboreó un importante triunfo en uno de los planes más ambiciosos al cumplir apenas un año en la presidencia.

Obama ha impulsado su agenda doméstica sobre la salud, a los que seguirán las reformas financiera, educativa y migratoria, a la par con enormes desafíos globales como la crisis financiera internacional, el cambio climático, la pandemia del virus H1N1 y las guerras de Irak y Afganistán.

El mandatario felicitó la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y otros líderes demócratas así como a dirigentes la Asociación Nacional de Personas Retiradas (AARP), la Asociación de Enfermas y la Asociación Médica (AMA), que respaldaron sus esfuerzos.

“Gracias al arduo trabajo de la Cámara, estamos a solo dos pasos de lograr la reforma del sistema de seguro de salud en Estados Unidos”, anotó Obama en un comunicado.

“Ahora el Senado de Estados Unidos debe seguir el ejemplo y aprobar su versión de la legislación. Tengo confianza absoluta en que lo hará, y espero con anticipación poder promulgar la reforma integral del sistema de seguro de salud para el fin de año”, afirmó.

El proyecto de Ley del Cuidado de Salud Costeable para Estados Unidos dará estabilidad y seguridad a los estadounidenses con seguro; opciones costeables para los que carecen de ese beneficio y reducirá costos para las familias, las empresas y el gobierno, indicó.

La propuesta afianzará el futuro financiero del programa Medicare y reducirá el déficit federal a largo plazo, señaló Obama, quien indicó que todos los días 14 mil estadounidenses pierden su seguro médico y todos los años 18 mil mueren por falta de acceso a servicios de salud.

Reacción demócrata

El gobernador de Virginia, Tim Kaine, presidente del Comité Nacional Demócrata, dijo que el proyecto busca reducir el déficit por 104 mil millones de dólares en diez años.

“Hemos esperado este día por mucho tiempo. El ex presidente Theodore Roosevelt hizo un llamado a aprobar una reforma de salud hace alrededor de 100 años”, dijo Kaine.

“Pero hoy, ante la presión del cabildeo intenso de las compañías aseguradoras y de la oposición casi unánime de los republicanos, los demócratas de la Cámara de Representantes alcanzaron un triunfo que ningún otro congreso anterior había logrado: aprobar una reforma integral de salud”, enfatizó.

Kaine dijo que bajo la propuesta, ya no se permitirá que una compañía aseguradora le niegue cobertura a alguien por condiciones preexistentes, o que le cancele la cobertura a alguien cuando se enferma.

Señaló que “este día histórico no se habría alcanzado sin los esfuerzos incansables de entidades como ‘Organizing for America’ (OFA), que movilizó a más de dos millones de personas con firmas, intercambio de experiencias y numerosos eventos.

La Unión de Consumidores y la Unión Nacional de Granjeros apoyaron también la reforma al indicar que ayudará a los estadounidenses que viven en áreas rurales y reducirá los costos de los servicios de salud.

Oposición republicana

El representante Mike Pence, presidente de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes, pidió durante el debate del sábado el respaldo a una enmienda de sus colegas Joseph Pitts y Bart Stupak que prohibiría expresamente el pago de abortos con fondos federales.

“Aunque mi respaldo a esta enmienda no hará que deje de oponerme al proyecto de ley de atención de salud de Pelosi, sí creo que representa un aspecto importante de este debate”, dijo Pence con respecto a la enmienda republicana, que fue derrotada por los demócratas.

El proyecto de ley aprobado por los demócratas prohíbe fondos federales para financiar abortos pero los republicanos buscaban un lenguaje más explícito con respecto a esa prohibición.

La representante republicana por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, dijo que “el proyecto de 1.3 billones de dólares de Pelosi dejará un legado de deudas a mi nieta Morgan Elizabeth”, debido a que incluye nuevos impuestos y recortes de programas.

Los republicanos ofrecieron un plan alternativo que, entre otras iniciativas, establece programas de acceso universal a bajo precio independientemente de las condiciones preexistentes, reduce los costos, termina con las demandas sin mérito y evita que las aseguradoras cancelen injustamente sus pólizas.

El plan republicano tenía un costo de 61 mil millones de dólares en una década, sin embargo, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), señaló que cubriría a solo 3 millones de estadounidenses.

Defensa de inmigrantes

El Grupo de Congresistas Hispanos (CHC) apoyó la medida luego que líderes demócratas de la cámara baja aseguraran que no incluirán en su propuesta restricciones más duras que están incluidas en la versión que analiza el Senado.

La propuesta del Senado impide expresamente que los indocumentados accedan a un programa de intercambio de seguro médico.

Líderes del CHC, que se reunieron el jueves con Obama, quieren que los inmigrantes indocumentados accedan al programa de intercambio, así tengan que pagar un plan de seguro médico privado de su propio bolsillo.

El tema de la inmigración, que ha estado presente en prácticamente todos los debates legislativos que incluyeron en el pasado alivios tributarios sobre el desempleo y la compra de vivienda, también generó polémica en el debate sobre la cobertura médica universal.

El representante republicano de Georgia, Nathan Deal, señaló la semana pasada en una rueda de prensa que es necesaria una mayor verificación de la identidad de los inmigrantes, para evitar que usen fraudulentamente tarjetas del Seguro Social.

El proyecto de ley de los demócratas “abre problemas de robo de identidad”, advirtió el legislador en una rueda de prensa con sus colegas republicanos.

En la conferencia de prensa estaba el representante Joe Wilson, quien gritó “mentiroso” a Obama cuando el mandatario aseguraba en un discurso que los indocumentados no se beneficiarían de servicios públicos de salud.

Wilson pidió disculpas, pero fue amonestado por sus colegas de la Cámara de Representantes.

MLUSA

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