Inventor peruano recibe impulso para sus ideas

Andrea Acosta
El Pregonero

Como le pasa a todo inventor, el inmigrante peruano Miguel Ángel Cruz necesita mucho más que una brillante idea para que su invento se haga realidad.

Cruz, un diseñador gráfico que se dedicó a la plomería al llegar a Estados Unidos hace una década, inventó “el sujetador-agarrador Sr. Plomero”. Se trata de un pequeño aparato que le permite a los plomeros cargar en la cintura dos productos indispensables para su labor: un limpiador y un pegamento.

Como debe hacer todo inventor, este inmigrante mantuvo su idea en secreto para que nadie se la robe y buscó asesoramiento.
Fue entonces cuando llevó su idea al Centro para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBDC, por sus siglas en inglés), una organización de la Universidad de Maryland que ayuda a quienes desean emprender un negocio o mejorar el que tienen.

“No tenía claridad en cuanto a las vías para impulsar mi invención, entonces fui al centro con mi invento”, contó el emprendedor empresario. Allí le asistieron para determinar el tipo de material adecuado (PVC, aleación de plástico) y le dieron asistencia legal para negociar la comercialización del producto y para darlo a conocer.
Cruz ha invertido entre 8 a 12 mil dólares de su bolsillo para impulsar su invento y cree que bien vale la pena la inversión. Ya tiene el estudio de factibilidad, la patente y el prototipo.

“He contactado a una empresa de Florida que se dedica a comercializar los inventos y se encarga de contactar a los fabricantes de nuevos productos”, explicó quien tiene muchas expectativas.

Mientras negocia esta invención de plomería ya tiene tres nuevos inventos en mente; pero como buen inventor, no da detalles. “Ya los tengo ideados, estoy trabajando en el proceso de investigación de mercado, pero no tengo aún la patente.”

A los inventores novatos les asegura que tienen todo el potencial del mundo entre manos.“Aunque pareza ilógico o absurdo lo creado, puede ser el mejor de los inventos del mundo”, dijo refiriéndose a productos tan simples como los papelitos autoadhesivos que se usan a diario y ‘nacieron’ de una brillante idea.

Miles de nuevos empresarios abren su negocio cada año en el Centro para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBDC), que opera con fondos federales y estatales. Y muchos, como Cruz, llegan con la idea de un nuevo producto o con la intención de modificar alguno existente.

“Les ayudamos gratis y en español con el planeamiento, la organización, el financiamiento y el mercadeo”, explicó Marisela Villamil, consejera de negocios de SBDC.

El centro está ubicado en 11002 Veirs Mill Rd., suite 700, Wheaton, Maryland. Para información, puede llamar al (301) 802-1963.

Más información en la edición impresa del jueves 12 de su semanario católico El Pregonero.

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