Napolitano y su defensa de la Reforma

Por Maribel Hastings

America’s Voice

www.maribelhastings.com

 

WASHINGTON, D.C.   –  Janet

Napolitano, Secretaria de Seguridad Nacional (DHS), delineó hoy en un

discurso en el Center for American Progress (CAP), todos los argumentos

que han allanado el terreno para avanzar una reforma migratoria en la

primera mitad de 2010.

Aunque

Napolitano dijo que el “empuje” por esa reforma comenzó hace meses, es

la primera vez desde que Obama la designó como el punto de enlace con

el Congreso y los sectores de interés en las pláticas migratorias que

Napolitano dedica un discurso enteramente a hablar de la reforma

migratoria, por qué es necesaria, y de las consecuencias de no

aprobarla.

Más

aún, Napolitano parecía una abogada defensora presentando todos los

argumentos de cierre a favor de su cliente. El panorama, dijo, ha

cambiado con respecto a 2007 y es a favor de esa reforma.

Esta administración, indicó, ha cumplido varios requisitos impuestos por el Congreso para  controlar

efectivamente las fronteras y ha implementado medidas de seguridad al

interior del país que, en su opinión, están rindiendo frutos. Esto

acalla a sectores dentro y fuera del Congreso -y de ambos partidos- que

por años han dicho que no se puede hablar de legalización de

indocumentados sin controlar las fronteras.

“He

lidiado con asuntos migratorios desde el 1993 y reconozco un cambio

cuando lo veo, así que créanme cuando les digo que lo que he visto hace

que la reforma (migratoria) sea más asequible esta vez”, declaró la ex

gobernadora de Arizona.

Recordó

que el debate de 2007 se produjo en medio de altos índices de cruces de

indocumentados a Estados Unidos, “pero debido a la mejor aplicación de

leyes y a las presentes circunstancias económicas… el flujo se ha

reducido significativamente”.

advirtió que si las leyes no se reforman para evitar los “crueles

incentivos” que generan la inmigración indocumentada, ella teme que

cuando la economía estadounidense repunte, surja “una nueva oleada” a

pesar de los recursos masivos que se han destinado a la aplicación de

leyes.

Dijo

además que contrario a 2007, esta vez la coalición de apoyo a la

reforma migratoria es más amplia e incluye sectores como la misma

policía “que dicen que la reforma migratoria es vital para que ellos

puedan hacer su trabajo”. La misma sociedad, añadió, desea una solución

sensible al asunto.

Pero

sobre todo, Napolitano señaló algo que por años han venido argumentando

quienes favorecen la reforma: “para hacer su trabajo de la manera más

efectiva posible, el DHS necesita la reforma migratoria”.

A punta de redadas, por más silenciosas que sean, no se va a solucionar el problema.

“La

aplicación de leyes y la seguridad nacional nunca serán totalmente

efectivas mientras millones sigan en las sombras”, afirmó Napolitano.

Y

también habló de los beneficios económicos de regularizar una fuerza

laboral que supondrá más ingresos para el fisco y de la importancia de

sacar partido “del trabajo duro y el espíritu empresarial” que traen

los inmigrantes.

Su discurso me recordó sus años de gobernadora del estado fronterizo de Arizona.

Sin embargo, en una parte indicó  que  “cuando el Congreso esté listo para actuar, nosotros estaremos listos para apoyarlo”.

La historia reciente nos ha enseñado que si esperamos a que el Congreso actúe por sí mismo,  mejor

es buscar donde sentarnos porque de pie nos vamos a cansar. Impulsar

esa reforma requiere que el Congreso esté dispuesto a actuar y que la

Administración de Barack Obama ejerza la presión debida. 

Su declaración, empero,  también envió un mensaje al Congreso sobre la urgencia de actuar.

Napolitano

sabe que hay muchos temas compitiendo y que el año entrante hay

elecciones, pero dijo que la Casa Blanca puede manejar varios asuntos a

la vez y que el Congreso también puede.

Eso se pondrá a prueba en los próximos meses.

Maribel Hastings es Senior Advisor de America’s Voice

You must be logged in to post a comment Login