Obama optimista por la economía

El presidente Barack Obama dijo en su mensaje de los sábados que la tendencia de las cifras del empleo está mejorando, pero que sigue enfocado en la creación de trabajos.


La semana entrante, el presidente anunciará ideas adicionales sobre cómo lograr crecimiento económico y sumar trabajos a nuestra economía.

El siguiente es el mensaje semanal de Obama difundido por la Casa Blanca:

Todos los meses desde enero cuando asumí la presidencia, les he hablado de los informes periódicos del Departamento de Trabajo sobre el número de empleos generados o perdidos durante el mes previo; son cifras indicativas de la situación económica general en Estados Unidos.


Durante los meses iniciales, las cifras eran nada menos que abrumadoras. La peor recesión desde los años treinta había causado estragos en la vida de muchos de nuestros conciudadanos. Ayer, los datos que el Departamento de Trabajo dio a conocer reflejaron una tendencia positiva continua de menor pérdida de empleos.


Pero para quienes fueron despedidos el mes pasado y los millones de estadounidenses que han perdido el empleo en esta recesión, una buena tendencia no es suficiente. Las tendencias no ponen comida sobre la mesa. Las tendencias no pagan el alquiler ni la matrícula universitaria. Las tendencias no satisfacen la necesidad que cada uno de nosotros tiene de ser productivo, de mantener a su familia, de superarse lo más posible, de tratar de hacer sus sueños realidad.


Por lo tanto, es cierto que, como país, nos encontramos en una situación muy diferente que a inicios del 2009. Debido a la Ley para la Recuperación y muchas otras medidas que hemos tomado, ya no enfrentamos el colapso potencial de nuestro sistema financiero o una segunda Gran Depresión. Ya no estamos perdiendo empleos con un ritmo de 700,000 al mes, y nuestra economía está creciendo por primera vez en un año.


Pero demasiados de nuestros vecinos todavía están sin trabajo, debido a que el crecimiento que hemos visto aún no se ha traducido en todos los empleos que necesitamos. Las empresas que se mantuvieron a flote pero han sido afectadas por esta brutal recesión aún vacilan al momento de agregar trabajadores. En vez de contratar, muchas simplemente les están pidiendo a sus empleados que trabajen más horas o están usando trabajadores temporales.


Históricamente, esto es común durante una recesión: incluso cuando hay crecimiento económico, la generación de empleo tarda un poco. Pero las personas que vienen buscando trabajo infructuosamente desde hace meses –y en algunos casos, años– no pueden esperar más. Por ellas, estoy decidido a hacer todo lo posible para acelerar nuestro progreso de manera que volvamos a tener un aumento de empleos.


Es por eso que esta semana, invité a un grupo de dueños de empresas de todo el país a la Casa Blanca para que hablen sobre las medidas adicionales que podemos tomar para ayudar a impulsar la contratación. Congregamos a sindicatos y universidades para hablar sobre lo que podemos hacer a fin de apoyar a nuestros trabajadores ahora y preparar a nuestros estudiantes para que sean más efectivos que los trabajadores del resto del mundo el día de mañana. Congregamos a alcaldes y líderes comunitarios para hablar sobre cómo podemos generar nuevas oportunidades en nuestras ciudades y pueblos.


El viernes, pasé el día en Allentown, Pensilvania, y me reuní con trabajadores y dueños de pequeñas empresas. Pasé por una empresa siderúrgica llamada Allentown Metal Works, y hablé en Lehigh Community College. Visité a personas en una oficina de empleos y pasé por Alpo durante un cambio de turno. Los relatos e inquietudes que oí fueron similares a aquéllos en innumerables cartas que recibo todos los días. Y dicen mucho más que cualquier dato o informe del gobierno. La gente en Allentown –y en todos los Allentowns del país– son los trabajadores más dedicados y productivos del mundo. Todo lo que piden es una oportunidad y trato equitativo.


Y me estoy esforzando por brindarles precisamente eso. En días próximos, daré a conocer ideas adicionales para acelerar la generación de empleo y contratación a medida que superamos esta difícil situación económica.


Y para que no volvamos a enfrentar una crisis como ésta, estoy decidido a cumplir con nuestra responsabilidad de hacer lo que sabemos le dará solidez a la economía a largo plazo. Es por eso que no disminuiré mis esfuerzos por reformar nuestro sistema de salud; de darles a nuestros niños la mejor educación en el mundo; de promover los empleos del futuro y la independencia energética al invertir en una economía basada en la energía limpia, y de hacerle frente a la creciente deuda federal.


Desde el momento en que hice el juramento, hemos tomado una serie de difíciles medidas para acabar con esta crisis económica. No las tomamos porque eran populares o gratificantes. No lo fueron. Tomamos estas medidas porque eran necesarias.


Pero no me postulé a la presidencia para aprobar programas de emergencia para la recuperación o para rescatar a bancos o apuntalar a las empresas automotrices. No me postulé a la presidencia simplemente para manejar la crisis del momento y postergar nuestros problemas más urgentes. Me postulé a la presidencia para contribuir a que las familias que trabajan arduamente tengan éxito y para defender a la asediada clase media. Me postulé para luchar por un país donde aún se valora la responsabilidad y donde quienes trabajan duro pueden salir adelante. Me postulé para cumplir con el sagrado principio estadounidense de que les legaremos a nuestros hijos un futuro con incluso mayores posibilidades.


Y mi promesa a ustedes, el pueblo estadounidense, es que me concentraré todos los días en encontrar formas para que la gente regrese a trabajar y desarrollar una economía que continúe haciendo realidad la promesa de Estados Unidos para generaciones futuras.

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