La Reforma Migratoria en la Encrucijada

En la publicación Congress Daily, del viernes, el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham, identificó la lección central que ambos partidos deben aprender de los resultados de la elección especial de Massachusetts: los estadounidenses enviaron a Washington a sus legisladores encargados de formular política pública a resolver los problemas difíciles, no a rehuirlos.

Graham criticó duramente a los políticos que creen que la estrategia más inteligente rumbo a los comicios de medio tiempo en noviembre es huir de temas como la reforma migratoria, y agregó que “desde mi punto de vista, la verdadera razón por la cual todos estamos aquí es para gobernar el país y hacer cosas difíciles”.

“¿Es el mensaje (de la elección) que los demócratas no deben abordar nada controversial y es el mensaje que nosotros (los republicanos) no debemos trabajar con ellos en nada que sea controversial?, cuestionó Graham, quien ha asumido el liderazgo del bando republicano en el Senado para armar un proyecto bipartidista de reforma migratoria con el senador demócrata de Nueva York, Charles Schumer, presidente del panel de Inmigración del Senado.

“Espero que ese no sea el mensaje. No es el mensaje para mí”, agregó Graham. “Para mí el mensaje (de la elección) fue que la gente quiere que se hagan cosas en Washington; y que se hagan abiertamente, transparentemente, sin disparar el déficit presupuestal e incrementar sus impuestos”.

El mismo artículo cita al presidente del Comité Judicial del Senado, Patrick Leahy, senador demócrata de Vermont, explicando por qué los resultados de la elección en Massachusetts no suponen la muerte de la reforma migratoria a pesar de lo que digan ciertos críticos que por meses han estado aguardando para declarar la muerte de esa reforma. Según Leahy, “no habrá un proyecto migratorio demócrata o republicano. Será (un proyecto) bipartidista”. Irónicamente, la reforma migratoria es uno de los pocos asuntos legislativos restantes que pueden generar apoyo bipartidista y avanzar este año, pero sólo si los dos partidos se enfrascan en esta labor responsablemente.

Entre tanto, un grupo de legisladores de estrecha visión en la Cámara de Representantes presentaron una resolución que sólo promueve el status quo en el frente migratorio renunciando a su responsabilidad de liderar el país ofreciendo una solución práctica a nuestro maltrecho sistema migratorio. La resolución,presentada por el congresista republicano de Utah, Jason Chaffetz, se llama Reforma Migratoria Bipartidista mediante una buena y definitoria aplicación de leyes (BRIDGE, por sus siglas en inglés), promueve que el gobierno federal siga haciendo lo que ha estado haciendo hasta ahora con la esperanza de que en algún momento funcione y los 12 millones de indocumentados que viven en nuestro país empaquen sus cosas y se vayan.

Este “puente que no va a ninguna parte” no ofrece nuevas ideas para reducir la inmigración indocumentada y en su lugar le prohíbe al Congreso crear un programa que legalice a los indocumentados de manera que paguen impuestos y se rijan por las mismas reglas que el resto.

“¿Cuál es la definición de locura? ¿Seguir implementando las mismas tácticas fallidas una y otra vez con la esperanza de que algún día funcionen? Pues bien, eso es lo que estamos presenciando con esta resolución del “Puente que no va a Ninguna Parte””, declaró Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice.

“Los estadounidenses están cansados de que los líderes en Washington no quieran liderar. Este es el claro mensaje de la elección especial de Massachusetts y ya es hora de que los políticos de ambos partidos despierten”, dijo Sharry.

Pese a la creencia convencional en Washington, la reforma migratoria es uno de los pocos asuntos que realmente tiene posibilidades de avanzar este año, porque es de interés para ambos partidos que así ocurra”, agregó. Sondeo tras sondeo arriban a las mismas conclusiones: que el pueblo estadounidense desea una solución práctica que ponga a los inmigrantes indocumentados en el sistema de pago de impuestos, castigue a los empleadores que abusan de los trabajadores, y ayude a progresar a los negocios honestos. Avanzar en la reforma migratoria integral podría mostrar al pueblo estadounidense que los demócratas están listos para liderar, y que los republicanos están dispuestos a trabajar responsablemente en una solución que funcione para Estados Unidos. Avanzar en esa resolución de “un puente que no va a ninguna parte” simplemente mantiene el status quo, y es el tipo de actitud de la que los votantes a lo largo del país están cansados”.

Una encuesta realizada en diciembre por la firma Benenson Strategy Group muestra el fuerte apoyo para la reforma migratoria integral entre los votantes aún con una economía decaída. El apoyo para la reforma cruza líneas partidistas con dos terceras partes de republicanos, demócratas e independientes eligiendo la opción de una solución amplia de legalización en lugar de una deportación masiva o un estatus temporal para los trabajadores indocumentados.

“La reforma migratoria es un asunto sobre el cual el pueblo estadounidense es mucho más pragmático que algunos políticos en Washington”, dijo Sharry. “La reforma migratoria integral reduciría el déficit, incrementaría los salarios, ampliaría la base de contribuyentes al fisco, y restauraría el estado de derecho. Ya se ha pasado el tiempo de que republicanos y demócratas trabajen juntos en una solución real que beneficie a todos”, concluyó Sharry.

Hoja de datos: Los votantes independientes apoyan la reforma migratoria integral

Fuente: America’s Voice

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