Católicos y musulmanes contra la manipulación de religiones

Al final del encuentro, el jeque Muhammad Abd al-Aziz Wasil, “wakil” (representante en los asuntos jurídicos) de Al-Azhar y presidente del Comité Permanente para el Diálogo y el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, firmaron una declaración común.

Según se explica en la nota, “los participantes fueron recibidos por el gran imán de Al-Azhar, el profesor y jeque Muhammad Sayyed Tantawi, a quien el cardenal Tauran dio las gracias por haber condenado los actos de violencia en los que murieron seis cristianos y un policía musulmán en Naga Hamadi (Egipto), en la pasada Navidad ortodoxa, por haber expresado solidaridad a las familias de las víctimas, y por haber reafirmado la igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos, independientemente de su pertenencia religiosa. El jeque Tantawi declaró que sólo hizo lo que consideraba que era su deber ante esos trágicos eventos”.

El Comité analizó el tema “El fenómeno de la violencia confesional: comprender el fenómeno y sus causas y proponer soluciones, con referencia particular al papel de las religiones en este sentido”.

Al final del encuentro, los asistentes concordaron las siguientes recomendaciones: “prestar mayor atención al hecho de que la manipulación de la religión con fines políticos o de otra naturaleza puede ser fuente de violencia; evitar la discriminación basada en la identidad religiosa; abrir el corazón a la reconciliación y al perdón recíprocos, condiciones necesarias para una convivencia pacífica y fecunda”.

Musulmanes y católicos también pidieron “reconocer las semejanzas y respetar las diferencias como requisito de una cultura de diálogo, asentada en valores comunes; afirmar que ambas partes se comprometen de nuevo en el reconocimiento y en el respeto de la dignidad de todo ser humano, sin distinción de pertenencia étnica o religiosa; oponerse a la discriminación religiosa en todos los campos (leyes justas deberían garantizar una igualdad fundamental); promover ideales de justicia, solidaridad y cooperación para garantizar una vida pacífica y próspera para todos”.

Los participantes se han comprometido a “oponerse con determinación a cualquier acto que tienda a crear tensiones, divisiones y conflictos en las sociedades; promover una cultura del respeto y del diálogo recíprocos a través de la educación en la familia, en la escuela, en las iglesias y en las mezquitas, difundiendo un espíritu de fraternidad entre todas las personas y la comunidad; oponerse a los ataques contra las religiones por parte de los medios de comunicación social, en particular, en los canales de satélite, teniendo en cuenta el efecto peligroso que estas transmisiones pueden tener en la cohesión social y en la paz entre las comunidades religiosas”.

Finalmente, han exigido “asegurar que la predicación de los responsables religiosos, así como la enseñanza escolar y los libros de texto no expresen declaraciones o hagan referencia a eventos históricos que, directa o indirectamente, puedan suscitar una actitud violenta entre los seguidores de las diferentes religiones”.

El Comité ha establecido que su próxima reunión tenga lugar en Roma, el 23 y 24 de febrero de 2011.

You must be logged in to post a comment Login