Obispos de Sudán: predicad reconciliación y perdón

CIUDAD DEL VATICANO (VIS).-El Santo Padre recibió a los prelados de la Conferencia de los Obispos Católicos de Sudán al final de su visita “ad limina”, subrayando que su “fidelidad al Señor y los frutos de su labor entre tantas dificultades y sufrimientos dan testimonio elocuente del poder de la Cruz que resplandece entre nuestras debilidades y límites humanos”.

“Sé cuánto vosotros y los fieles de vuestro país anheláis la paz -prosiguió- y con cuanta paciencia trabajáis para su restablecimiento. Anclados en vuestra fe y esperanza en Cristo, Príncipe de la Paz, encontraréis siempre en el Evangelio los principios necesarios para dar forma a vuestras predicaciones y enseñanzas, a vuestros juicios y acciones”.

“Inspirados por esos principios y haciéndoos eco de las justas aspiraciones de toda la comunidad católica, habéis manifestado al unísono el rechazo de “cualquier retorno a la guerra”, llamando al restablecimiento de la paz en todos los ámbitos de la vida nacional”, recordó el Papa. Para que la paz eche raíces profundas es necesario esforzarse para “disminuir los factores que contribuyen al conflicto, sobre todo la corrupción, las tensiones étnicas, la indiferencia y el egoísmo” y que las iniciativas en ese sentido serán fructuosas si están basadas “en la integridad, el sentido de hermandad universal y las virtudes de justicia, responsabilidad y caridad”.

Después invitó a los prelados a inspirarse en la reciente Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, cuando prediquen “la reconciliación y el perdón”. “Los efectos de la violencia pueden tardar años en curarse -dijo-, pero el cambio en los corazones, que es la condición indispensable para una paz justa y duradera, debe ser implorado desde ahora como un don de la gracia de Dios”.

“Como heraldos del Evangelio os esforzáis en inculcar en vuestro pueblo y en vuestra sociedad el sentido de responsabilidad con las generaciones actuales y futuras, alentando el perdón, la aceptación mutua y el respeto por los compromisos contraídos. También habéis trabajado por el progreso de los derechos humanos fundamentales a través de la ley y habéis solicitado la aplicación de un modelo integral de desarrollo económico y humano. Aprecio todo lo que la Iglesia hace en vuestro país para ayudar a los pobres a vivir con dignidad y respeto propio, para encontrar un trabajo duradero y para capacitarles a dar su aportación a la sociedad”.

El Santo Padre se refirió después a las relaciones de los obispos con sus sacerdotes, insistiendo en que debían ser “los primeros maestros y testigos de nuestra comunión en la fe y en el amor de Cristo”, y les animó a “compartir iniciativas, escuchar a los colaboradores y ayudar a los sacerdotes, religiosos y fieles a aceptarse mutuamente, como hermanos y hermanas, sin distinción de raza o grupo étnico, en un intercambio generoso de dones”.

Por último, el pontífice expresó su aprecio a los obispos por “los esfuerzos para mantener buenas relaciones con los seguidores del Islam”. “Al mismo tiempo que promovéis la cooperación en iniciativas prácticas, os aliento a subrayar los valores que los cristianos comparten con los musulmanes como base para ese “diálogo de la vida” que es el primer paso esencial hacia la genuina comprensión y el respeto interreligiosos. La misma apertura y el mismo amor se deben mostrar con las personas que pertenecen a las religiones tradicionales”.

You must be logged in to post a comment Login