Declaraciones de Obama sobre el derrame de petróleo en el Golfo de México

Jardín de Rosas

VIERNES, 11:26 A.M. EDT

EL PRESIDENTE: Buenos días a todos. Antes de hacer comentarios sobre la economía, quiero ponerlos al día sobre la respuesta federal en curso al deterioro de la situación del derrame de petróleo en el golfo de México.

He enviado a la costa del golfo a los secretarios del Interior y Seguridad Nacional, como también a la directora de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency o EPA), mi asesora de política energética y cambio climático, y la directora de la Dirección Nacional del Océano y la Atmósfera (National Oceanographic and Atmospheric Administration o NOAA) a fin de asegurar que continuemos haciendo todo lo necesario para responder a lo ocurrido. Y estoy a la espera de sus informes hoy desde el terreno.

Como dije ayer, por ley, BP es el responsable total de pagar el costo de los operativos de respuesta y limpieza, pero estamos plenamente preparados a asumir nuestras responsabilidades para con toda comunidad afectada. Y es por eso que venimos trabajando estrechamente con funcionarios estatales y locales desde el día de la explosión.

Ahora hay cinco puntos de preparación para proteger zonas costeras delicadas; aproximadamente 1,900 empleados federales de respuesta están en la zona, y más de 300 embarcaciones y aeronaves de respuesta están en el teatro de los hechos las 24 horas del día, los siete días de la semana. También hemos tendido aproximadamente 217,000 pies de barrera protectora, y hay más en camino.

He dado instrucciones al secretario Salazar para que realice un análisis meticuloso de este incidente y me presente un informe dentro de 30 días sobre posibles precauciones adicionales y tecnología adicional que se deben requerir, si acaso, para evitar que accidentes como éste vuelvan a suceder. Y vamos a asegurarnos de que, de ahora en adelante, toda concesión de derechos contenga dichas salvaguardas. También hemos enviado equipos al golfo para inspeccionar todas las perforadoras y plataformas de aguas profundas a fin de abordar las inquietudes de seguridad.

Entonces, permítanme ser claro. Sigo creyendo que la producción petrolífera nacional es un aspecto importante de nuestra estrategia general para la seguridad energética, pero siempre he dicho que debe hacerse responsablemente, por el bien de nuestro medio ambiente y de nuestros trabajadores, por su seguridad. Están en juego la economía local y el sustento de los pobladores de la costa del golfo, como también la ecología de la región. Y vamos a continuar manteniendo al pueblo estadounidense informado sobre la situación en el golfo de ahora en adelante.

Ahora, me gustaría decir unas cuantas palabras sobre la economía. Cada tres meses, el gobierno federal evalúa la producción total de bienes y servicios de nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestro gobierno. Determina si la economía se está reduciendo o creciendo, el indicador más generalizado del bienestar económico de Estados Unidos. Con demasiada frecuencia, durante lo peor de nuestra crisis económica, ese indicador produjo noticias negativas. Pero ahora el caso es otro.

En el primer trimestre del año pasado, nuestra economía se contrajo a una tasa de 6.4 por ciento. Hoy nos enteramos que nuestra economía durante el primer trimestre de este año creció a una tasa de 3.2 por ciento.

Lo que esta cifra significa es que nuestra economía, en su totalidad, está en mucho mejor situación con respecto al año anterior. La economía, que se redujo durante cuatro trimestres consecutivos, ahora ha crecido durante tres trimestres seguidos. Y ese crecimiento ha creado las condiciones para la generación de empleo. La economía, que perdía puestos de trabajo hace un año, hoy los está creando.

Después de la mayor crisis económica en el curso de nuestra vida, estamos apuntando en la dirección correcta. Estamos avanzando. Nuestra economía es más sólida; nuestra situación económica está volviéndose más sólida.

Sin embargo, yo determino el progreso de una forma diferente, esto es, la opinión del pueblo estadounidense sobre el progreso en su vida diaria. Y, esta semana, he dedicado varios días a visitar a personas en pueblos pequeños de la región del Medio Oeste del país, lugares donde la peor recesión de nuestros tiempos ha causado un daño profundo. Aún están tratando de recuperarse del fuerte impacto de casas y empresas perdidas, y más de ocho millones de empleos perdidos. Es una tragedia que, con demasiada frecuencia, hace que familias y comunidades de todo Estados Unidos sientan que están en la cuerda floja.

Entonces, si bien el informe del PIB de hoy es un hito en nuestro camino hacia la recuperación, no significa mucho para un estadounidense que ha perdido su puesto de trabajo y no encuentra otro. Para millones de estadounidenses –nuestros amigos, vecinos y conciudadanos que están deseosos de volver a trabajar–, “está contratado” es la única noticia económica que ansían escuchar. Y ellos son el motivo por el cual nuestro principal foco de atención todos y cada día sigue siendo la labor de llevar adelante la economía.

Claro, el gobierno no puede reponer todos los puestos de trabajo que se han perdido. Ésa no es la función del gobierno. Son las empresas en todo Estados Unidos –el sector privado, las compañías– las que siempre han sido y seguirán siendo los motores de la generación de nuestros puestos de trabajo. Por lo tanto, nuestra tarea es crear las condiciones necesarias para que aquellas empresas abran sus puertas, amplíen sus operaciones y finalmente, contraten a más trabajadores.

Eso es precisamente lo que hemos tratado de hacer al recortar los impuestos de las pequeñas empresas; al garantizar miles de préstamos que apoyan miles de millones de dólares en financiamiento, y al hacer inversiones dirigidas específicamente a sectores de nuestra economía con mayor potencial de generación de empleo, sectores como el de energía limpia.

Por ejemplo, esta semana visité a los trabajadores de una planta en Fort Madison, Iowa. Algunos de ustedes también fueron. Hace apenas unos años, esa planta estaba cerrada y a oscuras. Hoy, está operativa y se escucha la actividad de más de 600 empleados que trabajan produciendo unas de las más avanzadas aspas para turbinas eólicas en el mundo. Esta planta aprovechó un crédito tributario para la producción de energía avanzada en el plan para la recuperación que aprobamos el año pasado para alentar su crecimiento, lo que le permitió agregar equipo, aumentar la producción y contratar a trabajadores nuevos en esa planta.

De hecho, este programa fue tan exitoso que hubo tres veces más demanda que fondos. Por eso he propuesto una inversión adicional de $5,000 millones en estos proyectos para acelerar la generación de empleos basados en la energía limpia en las fábricas de Estados Unidos. Pues cada vez que una nueva fábrica o planta abre o se expande en Estados Unidos, es un beneficio importante para más personas que los trabajadores que emplea; pasa a ser un aspecto económico vital para la comunidad, capaz de apoyar decenas o cientos o incluso miles de empleos indirectamente.

Por lo tanto, los ejecutivos principales y trabajadores que hoy están presentes les pueden contar lo mismo. Malcolm Unsworth es el CEO de Itron… ¿dónde se fue? Allí está, allí. Se trata de una empresa que produce medidores inteligentes para ayudar a las empresas y consumidores a analizar datos en tiempo real sobre su consumo de energía. Y estos medidores ayudan a reducir las emisiones de carbono, mejorar la eficiencia energética y ahorrarles dinero a los consumidores, y además son importantes componentes de la red eléctrica inteligente del futuro.

La inversión de $3,400 millones de la Ley para la Recuperación en la red inteligente ayudó a aumentar la demanda de los productos de Itron. Y en enero, Itron compitió y obtuvo su propio crédito tributario de producción de energía avanzada. Y está usando ese crédito tributario para atender la nueva demanda y ha agregado líneas de producción en sus plantas en Waseca, Minnesota, donde ha contratado a 40 trabajadores nuevos; en Oconee, Carolina del Sur, donde ha contratado a 120 trabajadores nuevos.

Están aquí Carla Reysack y James Morris, dos de los trabajadores que acaban de ser contratados. James, oriundo del condado de Oconee, recientemente perdió su trabajo en una planta local tras marcar tarjeta allí durante 28 años. Hoy, tanto él como su esposa Angela trabajan en Itron, ayudando a forjar un futuro de energía limpia para sus tres hijas.

David Vieau –que está allá– es presidente y CEO de A123 Systems, empresa que produce baterías avanzadas para el almacenamiento de energía y vehículos de próxima generación. En agosto pasado, tras una competencia nacional entre los líderes de tecnología de energía limpia en Estados Unidos, el Vicepresidente viajó a Michigan para anunciar que A123 era una de las 48 compañías que obtuvo una subvención de la Ley para la Recuperación para tecnología de baterías avanzadas.

La subvención ayudó a A123 a contratar 44 trabajadores nuevos. Y la subvención está apoyando la construcción de tres plantas nuevas en el estado de Michigan, que A123 tiene previsto le permitirá contratar a 120 trabajadores adicionales para fines de este año, más de 1,000 para fines del próximo año y más de 3,000 para fines del 2012. Dos de esos trabajadores, James Fenton y Nino Biundo, están hoy aquí. Perdieron sus empleos previos durante la recesión. Y luego 123… A123 los contrató a ambos para ayudar a fabricar las baterías del futuro.

A123 ya ha iniciado la construcción de una planta en la ciudad de Livonia, que se tiene programado se ponga en marcha en julio, y ha comenzado a diseñar una planta en la ciudad de Romulus. Además han anunciado planes para construir su primera fábrica de alto volumen en Brownstown. Y el hecho es que A123 estaba planeando construir esa fábrica en Asia. Pero gracias a que recibió esa subvención, escogió al estado de Michigan para su planta más grande e innovadora hasta ahora. Y esa planta será una de 30 plantas nuevas que estarán en pleno funcionamiento durante los próximos seis años, produciendo baterías y componentes de vehículos eléctricos aquí mismo, en Estados Unidos de Norteamérica.

Entonces, esto es lo que es posible en una economía basada en la energía limpia: esta gente, aquí mismo, realiza una extraordinaria labor. Esto es lo que sucede cuando apostamos en los trabajadores estadounidenses y empresas estadounidenses. Y vamos a continuar trabajando para ayudarlos a producir más historias de éxito como éstas en todos los sectores de nuestra economía.

Entonces, aún nos queda mucho camino por recorrer hacia la recuperación. Habrá más altibajos en el camino. Pero la noticia de hoy es otro indicio de que vamos por buen camino. Y vamos a seguir haciendo todo lo posible para ayudar a nuestras empresas a que tomen la posta e impulsen ahora nuestra recuperación y nos lleven a un futuro de más esperanza y prosperidad.

Muchas gracias a todos.

Fuente: Casa Blanca

You must be logged in to post a comment Login