Hijos de la inmigración, estudiantes comprometidos


Por Jorge A. Bañales


Siete estudiantes de secundaria en la ciudad de Alexandria, inmigrantes o hijos de inmigrantes, se comprometieron este lunes a dedicar los próximos seis años de su vida a la educación y el fortalecimiento de sus comunidades, dentro de un programa por el cual obtuvieron becas que cubrirán todos sus estudios universitarios.


La ceremonia se llevó a cabo, como tantas otras celebraciones, convocatorias, conferencias, fiestas y actividades de educación comunitaria, en el patio trasero de Inquilinos y Trabajadores Unidos (TWU por su sigla en inglés) la organización que ha estado trabajando en Chirilagua y el resto de la ciudad por más de dos décadas.


El programa se denomina Community Organizing for Education and Democracy (COED) y los siete jóvenes, que se graduarán de la escuela secundaria el año próximo, han trabajado ya con TWU en programas de verano, visitas casa por casa, encuestas, actividades de información pública y capacitación.


Una vez que completen sus cuatro años de educación universitaria, los jóvenes retornarán para un año más de trabajo en la comunidad que los apoyó para que mantuvieran su enfoque en los estudios y ganaran estas becas.


“En el último año estos estudiantes han sido probados en el terreno y se ha observado su capacidad para avanzar en términos académicos y para impulsar a otros hacia la acción por la justicia social”, dijo Esteban Garcés, coordinador de COED en TWA.


El programa tiene el apoyo de New World Foundation, Posse Foundation, Youn Elected Officials Netxork, y Social Justice Leadership. A partir de este verano los estudiantes de COED recorrerán nuevamente sus barrios para educar y organizer a los vecinos acerca de la pobreza y la justicia social.


Dentro del programa COED los estudiantes desarrollan un plan de educación y capacitación que los prepare para la universidad, y concurren a cursos y actividades regulares de liderazgo. Tienen un internado de verano, pagado, cada año en TWU mientras estén en la secundaria y la universidad.


Además recibirán fondos complementarios de otras becas para que concurran a una universidad de cuatro años, y tendrán un mentor adulto personal.


Al término de la ceremonia los siete alumnos, cuyas familias han inmigrado de Ghana, El Salvador, Honduras, Bolivia y Perú, firmaron el contrato que los compromete con COED, y al unísono corearon “¡Sí, se puede!”





Testimonios:


Gino Huarroc, de Perú, quien quiere convertirse en médico pediatra, dijo: “Cuando vine a este país hace cinco años no me veía yendo a la universidad. La primera barrera fue el idioma, pero una vez que se supera ese obstáculo se ve que todo es posible. Yo he tenido el respaldo de mi familia y el apoyo de la comunidad. Y llegará el tiempo de devolver esto a la comunidad”.


Margie Obeng, de Ghana, miembro activa de la Asociación de Estudiantes Latinoamericanos y estudiante de españoly francés, recordó: “Mi padre me dijo que, por mi género y el color de mi piel, yo debería luchar dos veces más duro, esforzarme más para tener éxito. Mi generación debería poner a un lado las diferencias y romper los estereotipos y el racismo”. Margie quiere estudiar ley internacional.


Luisa Burgos, inmigrante de Bolivia y quien quiere llegar a ser médico pediatra, dijo que “la participación en el programa COED me enseñó a trabajar en equipo, a que si colaboramos todo se puede. Y esta beca me dará la oportunidad de alcanzar metas académicas más altas, y de ayudar a la comunidad”.


Jennifer Araújo es hija de inmigrantes de El Salvador y también quiere ser médico pediatra. Mediante su trabajo en el programa LYFE, Jennifer y otros estudiantes se dedicaron a superar barreras y alentar a otros jóvenes para que se gradúen de la secundaria. “El programa COED es una gran ayuda para mis padres, porque ahora podré costear los estudios universitarios, y es una gran inspiración para mis hermanas, para que vea que sí hay oportunidades”.


Carla Benítez es hija de inmigrantes de El Salvador y dijo: “Ir a la universidad era mi sueño de niña, pero ¿cómo iba a hacerlo siendo una inmigrante latina?”. Carla quiere graduarse como psicóloga.


Melvin Álvarez dijo: “Cuando llegué hace tres años de honduras a este país encontré muchos problemas que no había imaginado: la discriminación que nunca había experimentado, el desconocimiento del idioma, un sistema escolar nuevo y tan diferente. Y ahora estoy en camino de ser el primero en mi familia que irá a la universidad”. Melvin quiere ser arquitecto o matemático.


Dora Tweneboa inmigró de Ghana y desde muy temprano ha estado involucrada en labores de organización comunitaria, tanto en su vecindario como en su iglesia. Quiere llegar a ser una profesional de la medicina.


Por información acerca de TWU www.tenantsandworkers.org. Por más información acerca del programa COED póngase en contacto con Lucero Beebe Giúdice 703 684 5967 extensión 313, o [email protected]

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