¿Resolver el problema migratorio a cuentagotas?

Por Maribel Hastings

WASHINGTON, D.C. – La noticia de que se aplazó el proceso de deportación del joven estudiante de la Universidad de Harvard, Eric Balderas, demuestra que si el gobierno es capaz de entender los méritos de este caso, debe comprender también los méritos del resto de los casos de miles de estudiantes indocumentados que como Eric viven con la amenaza de la deportación a la vuelta de la esquina.

Aunque las posibilidades de lograr la reforma migratoria integral este año electoral 2010 parecen esfumarse, se habla de impulsar medidas a corto plazo que amparen cuando menos a un sector de los 11 millones de personas sin documentos que viven en Estados Unidos. Se mencionan específicamente las medidas DREAM Act y AgJOBS para legalizar en conjunto a poco más de dos millones de indocumentados.

A ver qué pasa.

El Congreso y la Casa Blanca demócratas no tienen aún avances que mostrar en el rubro migratorio, promesa formulada a los votantes latinos en los comicios de 2008. Pero ahora que hay elecciones de medio tiempo, el Partido Demócrata anunció una campaña para promover el registro y la participación electoral en noviembre de hispanos, afroamericanos, mujeres y jóvenes, incluyendo quienes votaron por primera vez en 2008. Es fabuloso promover la participación electoral aunque también debería serlo evidenciar resultados.

En 2008, 67% de los votantes latinos votaron por Barack Obama y 75% de los electores latinos inmigrantes favorecieron al actual presidente. Para este último sector en particular, la promesa de la reforma migratoria fue factor de peso en su voto y en el triunfo de Obama en estados que tradicionalmente ganaban los republicanos.

Claro está, muchos dirán que la inmigración no es la preocupación central de los votantes latinos y recitarán la lista de logros demócratas en otras áreas como razón suficiente para no cuestionar cualquier inacción del partido en el poder en ese rubro.

Pero digamos más bien que los republicanos le siguen colocando en bandeja de plata los votantes latinos a los demócratas, hagan lo que hagan, – o lo que no hagan.

Por ejemplo, la Agencia EFE reportó la semana pasada que tras la promulgación de la SB1070 en Arizona, el Partido Demócrata de ese estado ha visto un alza en la cifra de latinos registrándose para votar como demócrata, sobre todo jóvenes. ¿Es que hay opciones?

Hace unos días una encuesta de Gallup concluyó que el apoyo de los votantes hispanos a los demócratas se ha mantenido inalterado tras la promulgación de la SB1070 y la razón no es sorprendente: “Debido a que la legislatura que aprobó la ley en Arizona tiene mayoría republicana y dado que los demócratas se han contado entre los críticos más locuaces de la ley, algunos observadores opinaron que los demócratas podrían ganar, y los republicanos podrían perder apoyo entre los votantes hispanos”.

Lo que sí ha disminuido es el apoyo de los latinos a Obama, una reducción de 12% entre enero y mayo, de 69% a 57%. Entre los latinos que fueron entrevistados en español el descenso en el apoyo a Obama fue mayor: 21% entre enero y mayo. Y Gallup señala que “dos de los principales descensos este año en la aprobación de Obama entre los hispanos coincidieron con dos instancias en las cuales el presidente fue criticado por no hacer suficiente en promover la reforma migratoria en el Congreso”.

La pregunta es si con los comicios de noviembre y con los de 2012 en mente, los demócratas considerarán medidas migratorias legislativas y/o administrativas que recompensen el apoyo del que siguen gozando entre los hispanos tomando en cuenta que lo recibido hasta ahora en el frente migratorio son malas noticias.

Aplazar la deportación de Balderas es un claro ejemplo de los méritos del argumento a favor de la DREAM Act. Pero suspendiendo deportaciones una a una no terminaremos nunca.

Maribel Hastings es Asesora Ejecutiva y Analista de America’s Voice
americasvoiceespanol.com/

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