El planeta es asunto de todos


Luisa Fernanda Montero

La exhuberancia de la naturaleza, predominante en la gran mayoría de países latinoamericanos, quizás sea la causa de que muchos hispanos, sintamos que la decadencia del planeta, el calentamiento global y sus devastadoras consecuencias, son cosas “de otro mundo”.

La mala noticia es que son cosas de este mundo, el mundo en el que vivimos, el país en el que vivimos y el medio ambiente que nos rodea.

Según datos del Servicio Forestal de Estados Unidos, por ejemplo, muchos estados empezaran a sentir, en menos de una década, las consecuencias de la escasez de agua.

Sin embargo, y a pesar de las advertencias, que para muchos siguen sonando como una campanilla perenne que no lleva a la acción, la gran mayoría de habitantes del plantea continuamos siendo indiferentes a las consecuencias del calentamiento global.

El calentamiento global, es decir el aumento excesivo de temperatura en la atmosfera terrestre tiene consecuencias que nos afectan a todos. Cuando el comportamiento climático de la tierra se altera, generando huracanes, deslaves e inundaciones todos estamos en peligro.

Los árboles, los pulmones del planeta, contrarrestan los efectos del calentamiento global absorbiendo el dióxido de carbono y convirtiéndolo en oxigeno, ese raro elemento sin el cual los humanos no podemos vivir.

Por lo tanto, si no protegemos nuestros bosques y hacemos un esfuerzo por detener el calentamiento global, muy pronto empezaremos a padecer las consecuencias de vivir en un planeta donde los elementos básicos que necesitamos para vivir, como el agua, no estén a nuestro alcance.

¿Qué hacer?

Todos podemos hacer algo por proteger nuestro planeta. Ahorrando energía, reciclando, cuidando nuestros bosques y nuestras fuentes de agua estamos protegiendo el planeta.

Cuando caminamos o usamos el transporte público en vez de usar nuestro auto, estamos ahorrando combustible y le hacemos un bien al planeta.

Podemos disminuir nuestro consumo de energía en casa, apagando los electrodomésticos y las luces que no estamos usando e instalando bombillas ahorradoras de energía. Esos cambios también serán beneficiosos para el bolsillo.

Siempre es recomendable usar las lavadoras de platos y de ropa cuando estén llenas y seguir al pie de la letra las reglas de reciclaje de su comunidad, condado o ciudad.

Al reciclar ahorramos energía, ayudamos a conservar los recursos naturales y protegemos el medio ambiente.

Cuando reciclamos estamos disminuyendo la contaminación y evitando más deforestación.

En general los materiales que se pueden reciclar son los metales, el papel, el plástico, el vidrio y el caucho.

Infórmese sobre las reglas de reciclaje de su comunidad y convierta el reciclaje en una regla en su hogar, recuerde que hay hábitos pequeños y sencillos que pueden generar grandes cambios para el beneficio de todos.

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