Pacific Rim vs. El Salvador

En 2005, el entonces Senador Barack Obama, publicó un artículo de opinión en el Chicago Tribune titulado ¨Por qué me opongo al CAFTA¨.

En ese artículo, publicado el mismo día que el Senado americano votó sobre el Tratado de Libre Comercio de América Central- República Dominicana (DR-CAFTA, por sus siglas en inglés), Obama, explicó que se abstendría de votar a favor de la ley y declaró que en su opinión, el DR-CAFTA “… hace muy poca referencia a la aplicación de estándares básicos del medio ambiente en los países de América Central y República Dominicana”.

A pesar de los miedos bien fundamentados entre los críticos acerca de las consecuencias del DR-CAFTA, el presidente George W. Bush y su administración presionaron fuertemente mediante el lobby por la aprobación de la ley el 2 de Agosto del 2005. El Salvador se convirtió en la primera Nación de América Central en implementar el convenio a partir de su ratificación el 1ro de Marzo del 2006.

Como en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en ingles)-el tratado en el cual DR-CAFTA se basa- el capítulo 10 del DR-CAFTA incluye extensas disposiciones para los inversores.

Estas cláusulas, diseñadas de forma ostentosa para incentivar la inversión extranjera, de hecho, permiten a corporaciones multinacionales resolver disputas de inversión con un tribunal internacional en vez de negociar con gobiernos individuales. El primer caso adjudicado bajo el DR-CAFTA comenzó cuando la empresa “Pacific Rim” (“Cuenca del Pacifico”*), compañía exploradora de oro con sede principal en Vancouver, hizo una petición para un procedimiento de arbitraje en contra del Gobierno de El Salvador, por un supuesto incumplimiento de habilitación de los permisos de exploración de acuerdo con las leyes de minería de El Salvador.

La corporación espera recibir un pago compensatorio de al menos USD $77 millones, siendo el monto de dinero que reclaman haber perdido, mientras esperan por la emisión del permiso de minería. El caso tendrá alarmantes repercusiones si se llegara a dar que el tribunal internacional fallara a favor de Pacific Rim. Sumado al asombroso costo que será impuesto al país, el caso podría sentar un precedente para otras compañías privadas que deseen llevar sus casos a entidades internacionales, las cuales se inclinarían más a su favor.

Para leer el artículo completo visite: COHA.org

You must be logged in to post a comment Login