Primera dama pide apoyo contra la obesidad de niños latinos

Declaraciones de la primera dama en el Instituto del Grupo Hispano del Congreso el martes 14 de septiembre:

SRA. OBAMA: Muchísimas gracias, de veras. (Aplausos.) Por favor, todos… Muchísimas gracias. Buenos días.

PÚBLICO: ¡Buenos días!

SRA. OBAMA: Permítanme decirles que, al igual que ustedes, estoy encantada de estar aquí. (Risas.) Realmente es un honor para mí. Y me gustaría agradecerle al Grupo Hispano del Congreso (Congressional Hispanic Caucus) y al Instituto (Congressional Hispanic Caucus Institute o CHCI) por invitarme a hablar hoy en su conferencia sobre política. Sé que han tenido una conversación fabulosa, y es un honor estar aquí.

Permítanme comenzar mencionando a la secretaria Sebelius. Sé que estuvo aquí y está realizando una gran labor para el gobierno. Quiero mencionar y agradecerles a todos los miembros del panel hoy por su trabajo y sus aportes. Y por supuesto a la congresista Nydia Velásquez por… sí… (aplausos)… por todo lo que hace para el Grupo Hispano y todo lo que ha hecho por el Presidente. Muchas gracias. Y por supuesto, la directora ejecutiva del CHCI, Esther Aguilera. Démosle un aplauso por su arduo trabajo. (Aplausos.)

Y finalmente, me gustaría agradecerles a todos, no sólo por estar hoy aquí, sino por lo que hacen todos los días por la comunidad hispana y por Estados Unidos en general.

Ya sean miembros del Congreso, un funcionario electo local, ex alumno del CHCI, experto en política o líder comunitario, sé que si están aquí, significa que hacen muchísimo por su comunidad y se interesan por el futuro de no sólo esta comunidad sino de este país.

Durante más de 30 años, el CHCI ha luchado por ese futuro. Con sus becas y programas profesionales, están formando a la próxima generación de grandes líderes de Estados Unidos. Pude conocer a algunos de ellos detrás del escenario.

Están forjando un futuro más brillante no sólo para nuestros jóvenes, sino para todos nosotros, porque todos nos beneficiamos de su talento y de su potencial y de los aportes que van hacer a nuestra nación. Entonces, démosles también un aplauso a todos, realmente. (Aplausos.) Estamos muy orgullosos de todos ustedes. (Aplausos.)

Y ahora más que nunca antes, necesitamos personas con visión y organizaciones como todos ustedes aquí en esta sala, porque el mañana, a la vez que ofrece mucho potencial, también trae una serie de nuevos desafíos.

Y estoy hoy aquí porque quiero hablar sobre uno de esos desafíos. Es un asunto que me hace perder el sueño no sólo como Primera Dama, sino también como madre, y es la salud de nuestros niños; en particular, la epidemia actual de obesidad infantil aquí en Estados Unidos.

Ahora bien, todos sabemos que éste es un serio problema en todas las comunidades de este país. Pero como muchos de los otros desafíos que enfrentamos actualmente, las comunidades de color se han visto particularmente afectadas. Casi dos de cada cinco niños hispanos tienen sobrepeso o son obesos. Y no estamos hablando solamente de adolescentes o niños en edad escolar. Aunque no lo crean, la tasa de obesidad entre los preescolares hispanos es más alta que la de sus compañeros de raza blanca y negra.

Y todos sabemos lo que esto significa para su salud en general. Todos sabemos la relación entre la obesidad y el cáncer, la diabetes, la hipertensión y las enfermedades coronarias.

Pero también sabemos que la obesidad infantil no es un problema aislado. Sabemos que está relacionado con prácticamente todos los demás asuntos que enfrentamos: con el cuidado de salud, la educación, las oportunidades económicas. Está relacionado con la manera en que se elaboran nuestros alimentos, se diseñan nuestras ciudades y se maneja el horario escolar de los niños cada día.

Está relacionado con los restaurantes donde comemos y los supermercados donde compramos y las decisiones que tomamos acerca de nuestros hijos todos los días; decisiones sobre cuánto tiempo pasan ante el televisor y con videojuegos en vez de correteando afuera; decisiones sobre lo que comen, cuánto comen y con qué frecuencia. Por lo tanto, este problema nos incumbe. Y todos tenemos un papel en encontrar la solución.

Y es por eso que este año lanzamos “A moverse” (“Let’s Move!”), “Let’s Move”) es una campaña nacional con un objetivo ambicioso, que es resolver el problema de la obesidad infantil en esta generación, para que los niños nacidos hoy puedan llegar a ser adultos con un peso saludable.

Y hemos fijado una serie de metas y estándares que debemos lograr para alcanzar nuestro objetivo: todo tipo de cosas, desde mejorar la calidad de la comida en nuestras escuelas hasta hacer que haya más supermercados en nuestras comunidades y hacer que los niños sean activos, tanto en casa como en la escuela.

Pero cada uno de ustedes aquí en esta sala sabe que el gobierno, por sí solo, no puede solucionar este problema.

¿Ven? Como saben, aquí en Washington, podemos ayudar un poco. Podemos ayudar a coordinar esfuerzos, podemos organizar recursos, podemos ayudar a generar conciencia y hacer que la gente participe.

Pero a fin de cuentas, cuando es el momento de hacer algo, cuando se trata de realmente hacer los cambios que harán que nuestros niños sean más sanos, se requerirá de personas como ustedes, líderes de nuestra comunidad, las personas que se encargan del trabajo arduo en el terreno para realmente efectuar cambios que tengan un impacto en la vida de nuestros niños.

Entonces, estoy aquí no sólo para hablar con ustedes sobre el problema, sino para pedir su ayuda para resolverlo. Y eso comienza en nuestras comunidades, porque sabemos que si queremos criar a niños sanos, debemos desarrollar comunidades saludables para comenzar.

Significa hacernos algunas preguntas, como ¿hay parques y campos de juego para que los niños puedan corretear y jugar? ¿Hay veredas o vías que permitan que caminen o monten su bicicleta a la escuela de manera segura? ¿Hay supermercados que venden alimentos saludables y económicos que los padres realmente pueden comprar?

Necesitamos que cada uno de ustedes responda a estas preguntas. Y eso significa hacer que las partes interesadas participen en el diálogo, no sólo los médicos y educadores, sino también los propietarios de restaurantes y quienes dictan la política; la gente del departamento de parques y recreación… cualquier persona que pueda desempeñar una función, ser parte de la solución.

Y eso es lo que la gente está haciendo en este momento en San Antonio.

MIEMBRO DEL PÚBLICO: ¡Sí!

SRA. OBAMA: Sí, reconocimiento para San Antonio. (Risas y aplausos.) Están haciendo cosas buenas. Allá, el Distrito Metropolitano de Salud (Metropolitan Health District) convocó a gente de toda la comunidad para constituir una fuerza de trabajo a fin de combatir la obesidad. Y en la primavera, su alcalde, Julián Castro, constituyó un consejo de aptitud física a nivel de ciudad que incluye a todos, desde líderes empresariales, hasta un profesor de universidad y un ex jugador de los Cowboys de Dallas. Y les están regalando bicicletas a las familias. Están cambiando su currículo de educación física. Están alentando a los restaurantes a incluir más opciones saludables en su menú. Y están proporcionando acceso gratuito a gimnasios.

Ahora bien, San Antonio está haciendo esto con la ayuda de una subvención de la Ley para la Recuperación (Recovery Act). Sí. (Risas y aplausos.) Pero no necesitan una subvención para volver a echarle un vistazo a lo que los niños están haciendo en la clase de gimnasia. No necesitan una subvención para eliminar las bebidas altas en calorías de las máquinas expendedoras o decirles a las familias que les hagan a sus hijos despistaje de obesidad durante sus exámenes regulares.

No cuesta nada convencer a un chef local que se sume al programa de Chefs Move to Schools. Ahora bien, éste es un programa que comenzamos para llevar a chefs a nuestras escuelas y ayudar a las escuelas a preparar comida más sana para nuestros niños.

De hecho, cuando me pongo a pensar, dada la atención que esta organización le presta desde hace tiempo a la educación, las escuelas probablemente son el lugar perfecto para que todos ustedes enfoquen su energía.

Sé que muchos de ustedes se han mantenido al tanto de la legislación de Nutrición Infantil (Child Nutrition) actualmente ante el Congreso. Esta propuesta ayuda a hacer inversiones cruciales para proporcionar comidas de mejor calidad a nuestros niños, para que puedan recibir la nutrición que necesitan para tener éxito.

Ahora bien, éste es un esfuerzo bipartito, respaldado por personas de ambos partidos, y el Senado ya lo ha aprobado. Y espero que la Cámara de Representantes haga algo respecto a esta legislación para fines de mes, de manera que podamos hacer que se promulgue esta ley.

Pero como siempre, hay mucho que se puede hacer también fuera de Washington. Pues, ¿qué tal si se dedican a inscribir a escuelas en su comunidad en el Desafío para Escuelas Más Saludables en Estados Unidos (Healthier US School Challenge)? Este programa otorga un reconocimiento a las escuelas que están haciendo la mejor labor para mantener sanos a los niños, desde proporcionar comidas nutritivas hasta requerir clases frecuentes de educación física.

Hollin Meadows Elementary School es una escuela aquí mismo en Alexandria, Virginia. Es un ejemplo perfecto. Ahora bien, es una escuela donde se hablan muchos idiomas y casi 50 por ciento de los estudiantes reúnen los requisitos para comidas gratis o a un precio reducido. Sin embargo, se hicieron merecedores de una medalla de plata en este desafío.

Y tuve la oportunidad de visitar esta escuela en el otoño y el director de la escuela y los padres me contaron sobre los pasos que están dando para hacer que los niños sean más saludables –algo tan simple como prolongar el recreo 10 minutos– han mejorado no sólo su salud sino también su rendimiento académico.

Ahora bien, hemos fijado el objetivo de aumentar al doble el número de escuelas que participan en este desafío para junio del próximo año. Y ahora estamos tratando de hacerlo un poco más atractivo al agregar incentivos monetarios para las escuelas que ganen premios. E invitaré a representantes de cada escuela a que vengan a la Casa Blanca para una recepción en su honor. O sea que espero que eso sea algo útil. (Risas y aplausos.)

Pero necesitamos su ayuda para lograr la participación de mucho más escuelas. Ahora bien, eso quizás signifique recaudar dinero para instalar una barra de ensalada en una cafetería en su comunidad. Quizá signifique plantar un huerto en la escuela y salir y ensuciarse un poquito allí. O quizá signifique promover otros esfuerzos para hacer que los niños sean activos, como comprometerse a inscribir a cierto número de niños en el Programa Presidencial de Premios al Estilo de Vida Activo (President’s Active Lifestyle Awards program).

Ahora, esto es divertido. Para ganar este premio, los estudiantes deben participar en 60 minutos de actividad física cinco días a la semana durante seis semanas. Todos ustedes podrían ayudar también, aspirar a los premios; no son sólo para los niños… (risas)… porque si alcanzó su objetivo, reciben un certificado del Presidente. (Risas.)

Ahora bien, la idea detrás de este premio es bastante simple. Queremos hacer que la actividad física les cree un hábito los niños, les enseñe lo bien que se siente ser activo para que continúen después de que se acaben las seis semanas.

Y ése es un buen ejemplo de lo último que quiero decir hoy, que es que en realidad son los actos pequeños, son los cambios que hacemos en nuestras familias, los que a menudo tienen un impacto. ¿Ven? El hecho es que muchas de las decisiones más importantes sobre lo que comen nuestros niños las tomamos todos nosotros, no como líderes políticos ni educadores ni profesionales médicos, sino como padres y abuelos.

Bien, quiero ser clara desde un principio que esto no se trata de privar radicalmente a nuestros niños de alimentos que les encantan. No se trata de eliminar los platillos que significan tanto en nuestras familias y nuestras culturas. Y, de hecho, no se trata de que los padres se conviertan en sargentos y exijan que sus hijos hagan 20 sentadillas… (risas) o corran cinco millas todos los días. Sería bueno, pero no tienen que hacer eso. (Risas.)

En vez, es cuestión de que las familias hagan cambios más manejables que se adecúen a su presupuesto y horario, a sus necesidades y a sus gustos. Y eso quizás sea algo tan simple como hacer un hábito de caminar con los niños o apagar el televisor y prender la radio y bailar un poquito en la sala hasta llegar a transpirar. (Risas.) Eso cuenta.

Pequeñas cosas cómo reducir el tamaño de las porciones o reemplazar las bebidas gaseosas con agua o simplemente servir más frutas y vegetales, todo esto, en conjunto, puede tener un impacto en la vida de nuestros niños con el tiempo. Y créanme, no es necesario tirar por la ventana el libro de cocina de la abuela. (Risas y aplausos.)

Esas recetas familiares tradicionales tienen una función, pero se trata de ser moderados. Se trata de hacer lo posible para vigilar lo que nuestros niños consumen. ¿Cuántos bocadillos están comiendo? ¿Cuántas bebidas gaseosas están tomando? ¿El postre se ha convertido en algo que se come siempre en vez de un gusto que nos damos de vez en cuando? ¿Es cuestión de mantenerse alerta, de ir al médico y hacer que les hagan pruebas de obesidad a nuestros niños.

Pero más que nada, es cuestión de hacer algo. Hay innumerables maneras de comenzar a tener un impacto. La clave es comenzar ahora, porque cuando se trata de la salud y felicidad de nuestros niños, cuando se trata de su futuro, no podemos perder un minuto. Y si alguien sabe lo que es necesario para producir verdaderos cambios en este país, son todos ustedes. Es lo que vienen haciendo desde hace casi 35 años.

Ahora bien, recuerdo haber escuchado que cuando todos ustedes comenzaron el Hispanic Caucus en el 1976, el presidente de la Cámara de Representantes bromeó que se podía tener la primera reunión en una cabina de teléfonos, porque en aquel entonces tenían apenas cinco miembros. Y ahora tienen 23. (Aplausos.) La primera promoción de becarios del CHCI tenía apenas cuatro miembros. Y ahora, hay más de 5000 estudiantes que se han beneficiado de sus servicios educativos y sus programas de desarrollo de líderes.

¿Ven? Son resultados, ¿verdad? Ése es el tipo de impacto real que han tenido y pueden tener en este país y en nuestros niños. Y esa es la misión central de esta organización, darles a los niños oportunidades que nunca soñamos tener. Y por eso se han organizado todos ustedes. Por eso han marchado. Por eso se pusieron de pie y expresaron su opinión y se rehusaron a dar marcha atrás, a pesar de tener mucho en su contra.

Y no creo que nadie en esta sala ni que ninguno de sus padres o abuelos haya luchado tanto durante tanto tiempo sólo para ver un futuro donde la mayor amenaza para nuestros niños es su propia salud.

Pero la buena noticia es que, es que podemos hacer algo al respecto. Éste es uno de sus problemas que está a nuestro alcance. La solución a este problema está en nuestras manos, pero eso, si sólo aprovechamos la oportunidad y si sólo trabajamos por ella y luchamos por ella, si sólo volvemos a tener ese sentido de urgencia que nos ha hecho avanzar, generación tras generación en busca de algo mejor para nuestros hijos.

Entonces, estoy aquí porque los necesitamos otra vez. Necesitamos que regresen a casa. Necesitamos que susciten esta conversación en sus comunidades. Necesitamos que se pongan en marcha y necesitamos que consigan la participación de más personas para que comprendan lo que está en juego. Nuestras escuelas los necesitan, nuestras familias los necesitan y, sin duda, nuestro país los necesitan.

Y si cumplimos con esta obligación, que sé que podamos hacer si todos ponemos de nuestra parte, entonces sé que podemos darles a nuestros niños el brillante futuro que merecen.

Entonces, quiero agradecerles a todos ustedes. Quiero agradecerles por lo que han hecho. Quiero agradecerles por lo que continúan haciendo. Y realmente estoy deseosa de asociarme con cada uno de ustedes en los meses y años venideros, porque podemos eliminar este problema por el bien de nuestros niños y nuestros nietos.

Entonces, muchísimas gracias. Que Dios los bendiga y felicitaciones por una conferencia magnífica. (Aplausos.)


Fuente: Casa Blanca / MLUSA

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