La “Switchanga”

Cada cuatro años, aparece en nuestra comunidad un baile politico llamado la “Switchanga” , este baile es muy popular dentro del cuadro de nuestros líderes latinos que dependen de las migajas que les tira el Gobierno del Distrito de Columbia para sus programas comunitarios, los cuales y de acuerdo a lo que dicen sus folletos, son “esenciales para nuestra comunidad”.

El baile es muy fácil, los únicos requisitos son: no tener principios politicos, una alta dosis de hipocresía, baja lealtad, adicción a las finanzas, múltiples perosnalidades y no tener conciencia, ni vergüenza.

El primer paso para comenzar la Switchanga es ver quien gana las elecciones, quienes son los latinos cercanos a ese candidato y después que anuncian el ganador, pones la música de la Switchanga, y empiezas a bailar con el nuevo líder. Todos los bailesitos que hiciste con el político que perdió son rapidamente olvidados, se empiezan a cambiar fotos de estos en sus oficinas, los certificados de apreciación otorgados por los candidatos derrotados son escondidos y cuando estos llaman para algún apoyo o favorcito, de pronto, no estás, o la línea está convenientemente “busy”.

El segundo paso es de rapidamente congraciarte con los cercanos al candidato. Es obligatorio sonreír, expresar admiración por el gran trabajo que hicieron los voluntarios del candidato ganador y expresar el deseo de ser parte del “transition team”, porque estos bailadores saben que en ese ambiente pueden conseguir parejas para seguir el baile.

Después se pide una reunión de emergencia para hablar con detalles y bonitas estadísticas de las “serias necesidades” de la comunidad latina y la importancia de su “programita” para aliviar estas ansias.

Al terminar la reunión, se reitera el apoyo de esta bailadora o bailador con la nueva Administracion y hasta se jura (sin Biblia) que ellos estaban siempre con el candidato ganador, pero tenían que mantener un “low profilactic”, poque como agencias non-profit ellos tienen que proyectar conveniente neutralidad.

Este baile ha estado de moda desde que llegué aquí a Washington DC en 1974. Me impresiona como estos bailadores demuestran tanta agilidad física y mental para bailar con extrema destreza la Switchanga. A estos tampocos les importa un pepino lo que piensen otros, lo importante es marcar bien el paso y seguir bailando hasta que se desgasten las chanclas.


Roland Roebuck es un activista comunitario residente en el Distrito de Columbia.

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