Marcha a las urnas

La semana pasada, el vicepresidente Joe Biden, declaró que esa base tiene que “dejar de lamentarse” por lo que no se ha logrado y ponderar qué pasaría si los republicanos controlaran una o las dos cámaras del Congreso. El mensaje también está dirigido a los votantes independientes que en 2008 favorecieron a Obama y que según recientes sondeos, están molestos con el curso de las cosas.

Pero es complicado no lamentarse cuando no se encuentra trabajo o cuando no se concreta un asunto como la reforma migratoria, vital para muchas familias de situación migratoria mixta.

El Congreso recesó hasta pasadas las elecciones y en la Cámara Alta, el senador demócrata de Nueva Jersey, Bob Menéndez, presidente del Comité de Campañas Demócratas del Senado, presentó un proyecto de reforma migratoria integral que los republicanos denunciaron como una treta de última hora para congraciarse con los votantes latinos.

En CNN, Menéndez indicó que la presentación de la medida tiene tres objetivos: estar preparados para la posibilidad de discutir el tema después de los comicios, en la sesión del Congreso saliente; tener un proyecto si el asunto se considera a principios del 2011 al iniciarse el Congreso 112 (aunque el proyecto debería ser presentado otra vez); y convocar a los republicanos a unirse a la discusión.

¿Incidirá de alguna forma sobre el voto hispano esta propuesta? ¿Afectará la participación electoral de los latinos el que no se haya concretado esa reforma migratoria? ¿Serán las iniciativas antiinmigrantes en varios estados de la Unión detonante para la participación electoral de los hispanos?

En las elecciones generales de 2008 Obama se alzó con 67% del voto latino y con 75% del apoyo de votantes hispanos naturalizados motivados, en parte, por la promesa de la reforma migratoria.

Ahora sin reforma y con una tasa de desempleo de 12%, mayor al índice nacional, queda por ver si los hispanos marcharán a las urnas en noviembre, y cómo votarán, sobre todo en batallas donde podrían hacer la diferencia tanto si salen como si se quedan en casa. El reto es motivarlos.

Como Biden, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, cree que los demócratas deben dejar de lado las diferencias internas y mostrar un frente unido contra los republicanos.

Pero en Face the Nation, Richardson también habló de los desafíos del Partido Demócrata de cara a la elección: “no basta con decir dennos crédito porque evitamos que la situación fuera peor”. “Hay que conectar con la gente a nivel emocional”.
Conectar y cumplir.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva y analista de America’s Voice
America’s Voice
http://AmericasVoiceEspanol.com/

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