Colombia: Las liberaciones de retenidos por parte de las FARC-EP

Por Ingrid Storgen

En los últimos años varios fueron los prisioneros políticos en manos de las FARC, movimiento en armas desde hace más de cinco décadas que se contrapone a los horrores que el Terrorismo de Estado extiende por la geografía colombiana.

Resulta altamente sugestivo que, por ejemplo, los guerrilleros y guerrilleras detenidos se denominen “prisioneros políticos”, mientras que los que apresa el movimiento guerrillero pasan a tener, para la gran prensa des informativa internacional el estatus de rehén.

Más allá de lo semántico nos detendremos a hablar de la liberación de prisioneros que la organización insurgente viene realizando hace años y de la que poco se habla y cuando se hace se trata de minimizar si no directamente de denostar. Vale tener en cuenta que dichas liberaciones fueron realizadas de manera unilateral.

Desde el Estado Mayor de las FARC se vienen intentando diálogos con el sucesor del que fuera uno de los genocidas más fuertes que tuvo Colombia, Álvaro Uribe Vélez, hombre harto demostrado, con fuertes vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo.

Este sucesor, de nombre Juan Manuel Santos, quien mantiene la misma política genocida que el anterior (no dejemos de recordar que fuera ministro de defensa del precedente y quien impulsara la violación al territorio hermano de Ecuador con un operativo sin precedente donde cayera el Comandante Raúl Reyes y sus colaboradores inmediatos) haciendo gala de su tendencia terrorista, también, se niega a establecer esos diálogos propuestos por la guerrilla.

Se niega de la misma manera que rehúsa sentarse a conversar por un verdadero intercambio de prisioneros. No vale la pena a esta altura, detenerse a explicar que ese engendro de la politiquería colombiana, lo que pretende es seguir nutriéndose de esa guerra fratricida que se desarrolla hace tantas décadas y que representa un excelente medio de financiamiento económico.

La guerrilla ha liberado a varios prisioneros en su poder y todos gozando de muy buena salud, dando ejemplo de acción política no imitada por el poder colombiano, sino todo lo contrario ya que en los últimos días han muerto dos prisioneros guerrilleros en las cárceles del Estado (Todavía recuerdo a la liberada Ingrid Betancourt cuando bajó del avión con el símbolo de la Cruz Roja, peinada y rozagante como salida de un salón de belleza en el interior de la selva…)

Esta cerrazón presidencial no hace sino demostrar que la guerra no debe cesar, al menos según el criterio del gobierno. Los gestos políticos cuando son unilaterales, dejan muy mal parada a la otra parte, la obtusa, la que se niega a reconocer que los gravísimos problemas que vive Colombia sólo pueden ser resueltos políticamente.

No es echando nafta al fuego que las llamas dejarán de incendiar todo, sin embargo el señor Santos parece hacer gala de su patología pirómana.

No debería existir un solo preso político, lo más lógico sería que los diálogos se entablen pero no es ese el criterio de los gobernantes que dirigen ese país al norte del sur. Sin embargo la guerrilla está dando muestras de voluntad política aunque la retribución sea nada más ni nada menos que la descarga de toneladas de bombas de altísimo poder destructivo que estallan no sólo contra los actores de esa guerra infame, sino de todo el pueblo y el ecosistema colombiano.

Mientras la guerrilla va liberando prisioneros, en las cárceles colombianas continúan hacinados más de 7500 hombres y mujeres que reciben como “alimento” excrementos humanos, basura y comida en estado de descomposición. Entre esos prisioneros conviven niños de apenas dos añitos, que purgan la condena por el sueño, incumplido de momento, de sus madres.

Y hay también, en esas cárceles, muchos enfermos en estado de gravedad sin atención médica y sin acceso a medicinas.

Es muy bueno que la comunidad internacional analice qué significa en profundidad, que un grupo considerado “terrorista” devuelva a sus hogares a prisioneros en su poder, mientras el estado responde con falsos positivos, persecución, estigmatización, procesamiento y desapariciones que suceden a terribles torturas.

Es de esperar que ese simple análisis convenza al mundo donde se encuentran los verdaderos enemigos de la patria, los verdaderos terroristas.

En lo que a mí respecta, no me queda ninguna duda.

Enlace: ANNCOL http://anncolprov.blogspot.com/2012/02/dos-mil-guerrilleros-de-las-farc.html

 

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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