Perspectivas económicas para Chile – Pulso económico

Por Patricio Guzmán

El contexto internacional

El 9 de julio el economista Nuriel Roubini, quien saltó a la fama mundial, tras pronosticar la crisis financiera y recesión de 2007-2008, señaló que los cuatro escenarios que había advertido a principios de año como “la tormenta perfecta” en la economía global se estaban cumpliendo. Esos escenarios son: el estancamiento de Estados Unidos, un repunte en los problemas de deuda de Europa, la desaceleración de las economías emergentes, especialmente China, y el conflicto militar en Irán.

El Sumario Ejecutivo del reporte de Perspectivas económicas mundiales para 2012 y 2013 de la ONU comienza con la siguiente frase: “La economía mundial se encuentra al borde de otra crisis importante. El crecimiento de la producción se ha desacelerado considerablemente durante el año 2011 y para los años 2012 y 2013 se prevé que el crecimiento será anémico.”

El reporte de Naciones Unidas subraya la interdependencia de las economías en desarrollo y las economías desarrolladas, y el lugar que ocupa el desempleo, y especialmente el paro laboral juvenil, en la situación.

“La persistencia de un alto nivel de desempleo sigue siendo el talón de Aquiles de la recuperación económica en los países más desarrollados. La tasa de desempleo promedio de 8,6 por ciento en los países desarrollados en 2011 se ubica aún muy por encima del nivel anterior a la crisis, de 5,8 por ciento, registrada en 2007. En muchas economías desarrolladas la situación actual es peor que la reflejada en las tasas oficiales de desempleo.

En los Estados Unidos, por ejemplo, las tasas de participación han estado en disminución constante desde el inicio de la crisis. Cada vez más trabajadores sin empleo por un período prolongado han ido dejando de buscar trabajo, lo que los excluye de las estadísticas de fuerza laboral. Alrededor de 29 por ciento de los desempleados en los Estados Unidos han estado sin trabajo durante más de un año, muy por encima del 10 por ciento que había en 2007.” “Aún en períodos de actividad normal, las tasas de desempleo entre los jóvenes (personas de 15-24 años de edad) tienden a ser más altas que en otras cohortes de la fuerza laboral, pero la crisis financiera mundial y la recesión global subsecuente han aumentado esta brecha de manera desproporcionada. Dejando de lado las limitaciones de las bases estadísticas, la tasa de desempleo juvenil en el mundo aumentó de alrededor de 13 por ciento en 2007 a alrededor de 18 por ciento en el primer trimestre de 2011. La situación sigue siendo especialmente grave en algunas economías desarrolladas, como en España, en la que un asombroso 40 por ciento de los trabajadores jóvenes están sin trabajo.”

Otro aspecto de este periodo contractivo de la economía global, es la crisis monetaria. Las principales divisas están erosionadas en su valor, y el comercio internacional se resiente de ello. En el caso del dólar el problema es antiguo, la debilidad del dólar tiene que ver con el déficit de la balanza comercial de Estados Unidos, que en época de Nixon, llevó al presidente de Estados Unidos a anunciar unilateralmente el fin de la convertibilidad fija del dólar en oro, es decir la ruptura de uno de los acuerdos centrales de Betton Woods entre las potencias al final de la II Guerra Mundial. Pero la erosión de la moneda estadounidense ha avanzado más rápidamente después de las dos olas de “Flexibilidad Cuantitativas” con las que la FED ha intentado dinamizar la economía multiplicando la base monetaria. En cuanto al euro, se debate abiertamente la posibilidad de la ruptura de la eurozona, y la imposibilidad de que los países de Europa tengan moneda común sin política fiscal común.

 

Europa

La crisis de la deuda, la recesión y la posibilidad de quiebre de la zona euro se siguen profundizando. Nadie pronostica una salida fácil ni en el corto plazo, incluso los optimistas hablan de dos años antes de salir adelante.

Incluso Alemania, considerada hasta ahora un “milagro” y un “ejemplo” para sus vecino, está mostrando síntomas de contagio, y a dado a conocer varios datos negativos. En junio la producción industrial registró una baja de 0.9%, los pedidos industriales cayeron 1.7% en junio. En julio la tasa de desempleo aumento, por primer vez en varios meses, y bajaron las ventas minoristas, las ventas de automóviles y los pedidos de maquinaria, que es un sector central en la economía alemana.

“La evolución de los pedidos así como los indicadores de la actividad anuncian un nuevo repliegue de la actividad en los próximos meses a causa a la crisis en la zona euro”, explica Catherine Stephan, analista de BNP Paribas.

Hasta ahora Alemania había conseguido evitar las dificultades de sus vecinos, gracias a la demanda de los países emergentes de maquinaria y coches, entre otros productos, pero con la desaceleración que se observa ahora en los países emergentes la tendencia podría cambiar.

Después del colapso y el paquete de rescate a España, todas las miradas se concentran en Italia. “El nerviosismo de los mercados sobre Italia ha estado creciendo en las últimas semanas, con la reducción de calificación del crédito del país por Moody’s, solamente como una de las razones. Un paquete de rescate claramente está en el horizonte, y la única pregunta real es como y cuando. Mientras la situación al interior del país parece estar deteriorándose (…) Italia está en una recensión que se profundiza y ya dura más de un año.

Para el economista Hugh estamos ante un problema de largo plazo. Para éste analista el bajo Crecimiento y Alta Deuda, son un coctail altamente Combustible

El problema de Italia es el crecimiento a largo plazo. Este no es un fenómeno pasajero, sino uno que se vuelto cada vez peor durante décadas. (…) Italia cayó en recesión, primero a fines de 2007 – algunos meses antes que otros países del área del euro – y no salió de ella hasta comienzos de 2010, así que la economía se contrajo por dos años completes. El PIB cayó 1,2% en 2008 y 5,5% en 2009.

Después de 18 meses de recuperación, la economía nuevamente cayó en una recaída de la recesión alrededor de mediados de 2011, después que una subida en los costos del endeudamiento obligó al gobierno a recortes estrictos de austeridad en un intento de recuperar la confianza de los inversores.

Lo más posible que Italia experimentará una recesión más profunda este año y el próximo, que lo pronosticado por la mayoría de los analistas (Según el FMI en 2012 -1,9%)

El gremio empresarial Corfindustria ahora prevé una contracción del PIB de 2,4% en 2012. Una caída adicional del 2,0% en 2013 no es descartable mientras empeora la crisis de la deuda europea”

La deuda de Italia no es excesiva en comparación con algunos otros países de la Eurozona, pero la deuda pública es la segunda más alta (…) El problema aquí es el peso de la deuda, el peso del pago de los intereses.

La mirada sobre Italia, la tercera economía en tamaño de la Eurozona, no hace olvidar los desarrollos en otros países, que anuncian que Agosto y Septiembre de 2012 serán meses movidos.

La troika, formada por la Comisión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), debe volver a Grecia en septiembre para una verificación en terreno del cumplimiento de las brutales medidas de austeridad exigidas a cambio del salvataje, y en caso de dar el visto bueno liberar un nuevo tramo de la ayuda financiera comprometida. En el caso, poco probable, que la Troika decidiera suspender la ayuda, entonces a Grecia solo le quedaría salir del euro, y probablemente anunciar el default (cese de pagos de sus obligaciones). El nuevo Gobierno griego pretende renegociar el programa de rescate segundo cuando la troika regrese al país en septiembre. Si la troika no da algunas concesiones, entonces la coalición – trabajosamente lograda – de gobierno griego probablemente se vendría abajo, y se abriría una nueva crisis política. Además en septiembre, el Parlamento griego tendrá que aprobar nuevas medidas de austeridad y recortes para generar ahorros por 11.5 miles de millones de euros, en 2013 y 2014. Con estas perspectivas, tras las vacaciones de verano los comentaristas avizoran un nuevo estallido de malestar social.

Portugal ha caído en una recesión más profunda que la esperada por la Troika, y es probable que comience a incumplir sus objetivos fiscales. Por lo mismo, no es probable que el país retorne a la normalidad de los mercados financieros internacionales de bonos, como estaba previsto, el próximo año. Esto implica que en septiembre el gobierno tendrá que comenzar las negociaciones para un segundo programa de rescate.

En España, los auditores Deloitte, KPMG, PwC y Ernst & Young están preparando sus informes, sobre las necesidades de capital del sector financiero. Así se sabrá cuanto necesita pedir prestado la banca al Fondo Europeo de Estabilización Financiera. Entretanto la clasificadora Moody’s rebajo a negativo la calificación de este Fondo.

 

Estados Unidos

Hace tres años terminó oficialmente la recesión en los Estados Unidos, sin embargo la economía aún no se recupera. El desempleo del 8,3% sigue siendo comparativamente el más alto después de tres años de recuperación de una recesión. Desde la II Guerra Mundial, Estados Unidos pasó por 10 recesiones y recuperaciones, pero está es la más débil desde la Gran Depresión.

El crédito, el combustible que impulsa las economías, se evaporó después de la quiebra de Lehman Brothers en setiembre 2008. Una caída de 30% en el precio de la vivienda borró billones de dólares de capital en la propiedad y paralizó la construcción.

De acuerdo con el economista senior para Estados Unidos de B of A Merrill Lynch, en la recuperación de Estados Unidos el crecimiento se ha dado más en el sector productivo que en el de servicios, y con una economía vulnerable a un choque de incertidumbre. Esto marca una diferencia con anteriores recuperaciones. “El sector servicios se redujo como porcentaje de la economía en los últimos dos años. Desde luego, esto sólo representa un pequeño retroceso contra el desplazamiento los bienes hacia los servicios que venía ocurriendo en las últimas décadas, que ha dejado a estos últimos una proporción del 70% de la economía”. Pero esto no se debe a un gran crecimiento del sector productivo sino a una recuperación excepcionalmente débil de los servicios, y además se espera una desaceleración del sector de producción de bienes.

“Los hogares han estado en proceso de desapalancamiento (reducción de deuda), ante un choque masivo que ha mermado sus patrimonios. La disminución de la tasa de formación de hogares y la baja en los precios de las viviendas también han reducido sustancialmente el gasto en servicios de vivienda”, apuntó.

“La dependencia de la manufactura como fundamento para el crecimiento económico nos deja particularmente nerviosos sobre la sensibilidad de la economía a los dos choques que más nos preocupan: la incertidumbre ante el precipicio fiscal y el contagio de Europa”, reconoció.

 

Japón, Corea del Sur y Taiwán afectados por la menor demanda global.

Las exportaciones de Japón se desplomaron en julio de 2012. “Las exportaciones sufrieron su peor caída en seis meses, con baja de 8.1%, lastradas por el colapso de los envíos a Europa y un fuerte desplome de las ventas a China.”

“La caída anual de 8.1% fue mucho más profunda que la estimación promedio de los economistas de un declive de 2.9 por ciento. El desplome de un 25.1% en las exportaciones a la Unión Europea, la más grande desde octubre del 2009, llevó a Japón a registrar un déficit comercial récord con la región.”

“La balanza comercial de la tercera potencia económica mundial registró un déficit de 517,400 millones de yenes (5,200 millones de euros), cerca del doble de las previsiones de los economistas consultados por el diario Nikkei y la agencia Dow Jones Newswires. En junio, se registró un ligero excedente.

También se da después de débiles indicadores de exportaciones en Corea del Sur y Taiwán, otras dos economías que dependen enormemente de las exportaciones, subrayando las preocupaciones sobre el impacto de una menor demanda global sobre la actividad económica en Asia.”

 

China podría estar más cerca de un aterrizaje duro, una recesión a la China.

El producto interno bruto de China en el segundo trimestre se redujo a 7,6 por ciento en julio, su nivel más bajo desde el apogeo de la crisis financiera mundial en 2009. Al mismo tiempo, el Fondo Monetario Internacional redujo su pronóstico de crecimiento de 2012 para China en 0,2 puntos porcentuales, hasta el 8 por ciento. Aunque China se ha visto negativamente afectada por factores externos como la crisis de la eurozona, su desaceleración actual es principalmente el resultado de problemas internos estructurales, incluida la supresión del consumo interno, dice Patrick Chovanec de la Universidad de Tsinghua. “El principal motor de crecimiento de los últimos años ha habido un auge de la inversión que se ha diseñado en respuesta a la crisis financiera global”, explica Chovanec “, y este auge de la inversión está cediendo bajo su propio peso”.

En un artículo Vincent Kolo ha subrayado la seriedad de la contracción, y la poca credibilidad de las estadísticas oficiales. “El vice primer ministro, Li Keqiang, afirmó que las estadísticas oficiales de China, especialmente las cifras del PIB – son “artificiales” y por lo tanto, “no fiables”. Cuando era jefe de la provincia de Liaoning, Li confesó que se guiaba por el consumo de electricidad, el volumen de carga por ferrocarril y las estadísticas de los préstamos bancarios como una mejor guía del desarrollo económico. Es casi seguro que Li se hará cargo, dentro de un año, de la ejecución de la política económica de China de Wen Jiabao. Si él expresa este alto escepticismo hacia las estadísticas del gobierno, entonces también debemos acercarnos a ellas con cautela.

En la actual desaceleración, el debate sobre la credibilidad de las estadísticas de Beijing se ha intensificado. Con el cambio de liderazgo de una vez en una década en marcha, los funcionarios de todos los niveles de gobierno están empujando para la promoción y por lo tanto tienen un incentivo añadido para inflar con sus “pinceles de aire” los resultados económicos. Muchos comentaristas señalan el consumo de electricidad estancado o en declive y otros indicadores clave como prueba de que las cifras oficiales ocultan toda la gravedad de la situación. En enero, el consumo de electricidad cayó un 7,5 por ciento respecto al año anterior, la primera caída de esa magnitud en la historia. Las siguientes cifras mensuales de generación de electricidad en marzo (0,7 por ciento de crecimiento interanual), abril (1,5 por ciento) y mayo (3,2 por ciento) sugieren una desaceleración industrial fuerte. Las regiones productoras de carbón reportaron registros de acumulación de inventarios de carbón, porque en las plantas de energía se quema menos carbón debido a la caída de la demanda de electricidad.

Al comentar sobre la cada vez mayor desconexión entre las estimaciones del PIB y “la realidad sobre el terreno”, Patrick Chovanec, profesor asociado en la Escuela de la Universidad de Tsinghua de Economía y Gestión en Beijing, advirtió que la economía china “, quizás experimenta una contracción en este momento”. En declaraciones a Bloomberg News en abril, Chovanec destacó la desaceleración de la inversión, especialmente en los grandes proyectos de infraestructura como ferrocarriles y autopistas, debido a los recortes presupuestarios y la contracción del crédito tras las medidas introducidas hace un año

“Si la inversión sólo se mantiene estable respecto al año pasado, se podría perder 5 puntos porcentuales de crecimiento del PIB, llevándola a 4,5 por ciento”, advirtió. Este es un escenario para un aterrizaje forzoso – una recesión con las características chinas.”

Patrick Chovanec consultado sobre las consecuencias que tendría una contracción en China, sobre otros países, respondió que, hay países y empresas que se han montado sobre este auge de las inversiones que ha impulsado el crecimiento de China, pero yo diría que no es sostenible y ahora está colapsando bajo su propio peso. Y aquellos países, como Australia que venden mineral de hierro, Chile que vende cobre, Brasil que vende mineral de hierro, Alemania que vende maquinaria, -están muy expuestos a esta corrección, este ajuste económico que está teniendo lugar.

 

Las perspectivas para Chile

Cuando analizamos la economía chilena, hay que tomar en cuenta en primer lugar la fuerte dependencia de las exportaciones de commodities, especialmente cobre y otros minerales, y de celulosa, el precio de las cuales a su vez depende de la demanda internacional, y de la especulación en las bolsas especializadas, y los mercados de derivados y futuros relacionados.

En segundo lugar el grado de oligopolio alcanzado por las diferentes industrias de la economía como Bancos, AFP, minería, comercio y pesca industrial.

A esto tenemos que añadir la extrema concentración de la riqueza. Es cierto que Chile tiene un ingreso per cápita cercano a U$S17 mil, pero un estudio de la Universidad de Sussex (Inglaterra) señala que si uno en Chile saca a las cien familias más ricas, el ingreso per cápita cae a la mitad, es decir a U$S 8.500 dólares.

 

Es en este contexto que tenemos que insertar los pronósticos para la economía chilena.

En una columna publicada el 22 de agosto de 2012, en el diario de economía y negocios Pulso, su autora Lorena Medel, recomienda poner paño fríos a la euforia que se vive “con crecimiento alto, inflación controlada, alta demanda interna y peso apreciado, entre otros”, y advierte: “No olvidemos que hasta 1997 nuestro país crecía al 8% anual, el consumo estaba disparado y la construcción vivía el apogeo más grande de su historia. Al año siguiente todo se derrumbó. ¿Y cuáles fueron los sectores más afectados? Justamente el consumo y los bienes no transables (construcción).”

La fortaleza de la economía chilena tiene mucho de ilusorio, el desacoplamiento de la situación mundial en una economía abierta y basada en la exportación de commodities, especialmente cobre y celulosa, no puede persistir largo tiempo si no se produce una recuperación global. Por otra parte, el dinámico consumo interno tiene un alto componente de endeudamiento de las familias, y el apalancamiento (leverage) de las empresas, es decir la relación de capital propio respecto a sus activos totales, es superior a lo que ocurre en Europa o Estados Unidos actualmente. Lo cual indica mayor precariedad para enfrentar un shock recesivo.

Gonzalo Sahueza publicó un artículo en La Tercera, “Chile: Acoplado o Desacoplado de la Economía Mundial”, que contiene un pronóstico que vale la pena considerar. “Hoy asistimos a un panorama internacional muy adverso. En efecto, la economía de Estados Unidos se está desacelerando, al igual que la de China y Brasil, mientras que la zona euro está sumergida en una profunda crisis económica. Sin embargo la economía chilena pareciera no acoplarse a la desaceleración mundial, mostrando un crecimiento un punto porcentual por sobre el promedio de los últimos diez años.”

La explicación según Gonzalo Sanhueza está en el fuerte crecimiento del gasto fiscal que en el primer semestre aumentó 8,3% respecto al mismo periodo el año 2011, este incremento ha compensado, en parte, el shock externo negativo a través de un incremento de la demanda interna. El sector minero que ha mantenido un alto dinamismo, porque el precio del cobre ha caído, pero está estabilizado, y la caída no es tan significativa “si se considera que a fines de los noventa, el precio del cobre cayó casi un 30%, con la crisis subprime un 13%, y solo un 9% este año en comparación con el 2011.”

“En los próximos meses el ritmo de crecimiento del gasto fiscal debería tender a caer si se pretenden cumplir las proyecciones del gobierno de finalizar el año con un crecimiento del gasto fiscal de 6.5%.” “Para cumplir la meta, su tasa de crecimiento debería caer al 4.5% en el segundo semestre.”

 

La economía chilena se va a acoplar a la crisis internacional.

El pronóstico de Sanhueza es que “con el desaceleramiento del gasto fiscal más el desaceleramiento de la economía mundial, las cifras de crecimiento deberían caer desde 6% a 4.5% los próximos seis trimestres.”

Y agrega, “no nos equivoquemos. La política fiscal expansiva, responsable de las sorprendentes cifras de crecimiento de nuestra economía, no es sostenible en el mediano plazo y en este sentido, más temprano que tarde, la economía nacional va a tener que acoplarse al escenario internacional.”

Se anuncian alzas en los alimentos para el segundo semestre. Habrá presiones inflacionarias, que harán más difícil al gobierno mantener una política expansiva. La vuelta de las vacaciones se presenta complicada y más de un bolsillo se llevará un susto de muerte. A la subida del IVA aprobada por el Gobierno y que entrará en vigor el 1 de septiembre, se sumará un fuerte incremento en el precio de los alimentos debido al encarecimiento de las materias primas. Si pensábamos que nuestros bolsillos no estaban ya para demasiadas bromas tras los numerosos recortes, ¿cómo nos tomaremos esta noticia?

Con la crisis europea, económica, financiera y la posibilidad de que la situación monetaria del euro se agrave, hasta el rompimiento de la zona de la moneda única, especialmente si como se predice, tras España, el siguiente en la lista de receptores de paquetes de rescate y austeridad será Italia, y las desaceleración de la economía de los Estados Unidos, y también de Asia, los desarrollos en China serán muy importantes sobre los resultados futuros de la economía en Chile, el gigante asiático es el primer destino de las exportaciones chilenas, y a pesar de su crecimiento más lento sigue siendo el país con el crecimiento más dinámico en el sistema capitalista globalizado de nuestros días. Indirectamente su influencia sobre la economía de las llamadas economía emergentes, entre ellas las de América Latina es mayor, en la medida que es su gigantesca economía y mercado contribuyen a contrarrestar en parte los efectos recesivos de la recesión y crecimiento lentos de la economía mundial.

La desaceleración del área Asiática, puede llegar a tener un efecto muy importante en la economía chilena. En efecto, la importancia de estos mercados como destino de las exportaciones desde Chile, ha tenido un crecimiento significativo. En el año 2000 China, Japón, Corea del Sur e India sumaban el 24% de las exportaciones chilenas. Japón 14%, China 5%, Corea del Sur 4% e India 1%.

Diez años después, debido principalmente al impresionante aumento de las exportaciones hacia China, en el 2010, estos cuatro países asiáticos constituían el 44% de las exportaciones chilenas. Distribuidos de la siguiente manera: China 25%, Japón 11%, Corea del Sur 6% e India 2%.

China es el principal mercado de destino de las exportaciones chilenas, ascendiendo a U$S 17.923 millones durante el 2011 y logrando una expansión anual de 3,3%, y continúa como el principal comprador de los envíos mineros de Chile, con una participación del 32% de este tipo de exportaciones, alcanzando U$S 15.927 millones y un alza anual de 10%.

Los datos actuales muestran que se está produciendo una contracción de los flujos de comercio exterior de los países asiáticos.

Chile basa la gran parte de sus exportaciones en recursos naturales, en particular en una única mercancía: el cobre. Este mineral en 2011 representó el 53% de las exportaciones totales. En el período 1960-75 el cobre representa (en general) más del 70% de las exportaciones; b) en los 30 años siguientes, esta participación cuprífera se redujo hasta caer por debajo del 49% (de la canasta exportadora); c) a partir del año 2005 la incidencia de cobre aumenta a cerca del 55% de las exportaciones chilenas. Hay varias formas como las exportaciones de cobre afectan a la economía chilena. La generación de divisas, y el impacto sobre el precio de ellas, y vía valor de las divisas sobre otros sectores exportadores. Otros efectos son la incidencia del cobre en la recaudación fiscal, el efecto sobre los flujos de inversión extranjera y los montos acumulados en los Fondos Soberanos del país.

La pregunta es qué pasaría si los ingresos debidos a las exportaciones hacia Asia, y los retornos del cobre, caen significativamente. La respuesta es clara, la economía chilena no podría mantener las cifras macroeconómicas tan positivas que muestra actualmente, y sería aún más difícil mantener una política fiscal expansiva en el gasto, que hoy explica en gran parte las cifras positivas de crecimiento, empleo y consumo por la fuerte demanda interna. Como debido a la profunda desigualdad de distribución de la renta, grandes sectores han financiado su boom de consumo de bienes y servicios con el recurso al endeudamiento, el previsible aumento inicial del desempleo se transformaría en un mecanismo multiplicador de insolvencias de empresas del retail y otras que han crecido en el mercado interior.

Detrás del exitismo pregonado por los medios y el gobierno, aún cuando el ministro de Hacienda sigue llamando a la prudencia a los consumidores, se acumula un riesgo grave. Hasta ahora, la población ha creído que Chile puede permanecer desvinculado de la nueva ola de la crisis internacional, como puede observarse por el dinamismo de las adquisiciones, con deuda a medio y largo plazo, y probablemente también esto explica la relativa mejora del gobierno – dentro de su impopularidad – en los sondeos de opinión.

 

Alza de los precios de primera necesidad

Durante años la inflación no fue un tema relevante en la economía chilena, y los resultados se situaron dentro de los rangos meta del Banco Central, pero la situación cambió El último periodo no solo se desapalancó la economía chilena de la economía global, en 2011, también se separó la inflación general de la inflación de los bienes y servicios de primera necesidad, la llamada “inflación de los pobres”. Así mientras el IPC anual fue calculado en 4.2%, la estimación para el IPC de los bienes y servicios de primera necesidad fue superior. En alimentos y bebidas no alcohólicas 8,6%, en Bebidas alcohólicas y tabaco 13,8, en transporte 5,2%. Algunos estimaron la “inflación de los pobres” en la que solo se consideran los bienes y servicios de primera necesidad cercana al 10%. En estos resultados afectaron principalmente el alza de precios de transporte, alimentos y combustibles (a consecuencia del aumento del tipo de cambio y petróleo)., a lo que debemos agregar condiciones medioambientales como el cambio climático, y la sobre explotación de los recursos marinos, con prácticas depredadoras, como la pesca de arrastre, y condiciones geopolíticas por la incidencia de las rebeliones populares en medio oriente sobre los precios del petróleo.

Nuevamente los efectos del cambio climático y la masificación de biocombustibles van a afectar los precios de los alimentos globalmente y en Chile, esto afectará especialmente a los sectores más pobres de la clase trabajadora y de la población en general. El sector agrícola de Estados Unidos enfrenta la sequía más persistente y severa en por lo menos 25 años. “De acuerdo con los datos de la FAO, la organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura, durante el pasado mes de julio el precio de los cereales se disparó un 17%, el del azúcar un 12% y el del aceite casi un 3%. El motivo de esta subida lo encontramos en la sequía, que ha arruinado cosechas, y en la cantidad de terrenos dedicados a biocombustibles. Ante este panorama tan desolador es más que evidente que los alimentos sufrirán un fuerte incremento durante la próxima estación.” Incluso si la contracción de las economías provoca un efecto contrario.

La demanda interna se contraerá cuando comience a disminuir el gasto fiscal, y a medida que la desaceleración o recesión global continúe llegando por otros canales, y profundizando sus efectos. Esto provocará un aumento del desempleo, vamos a salir de la situación actual de pleno empleo. Esto tendrá un efecto muy rápido de profundización recesiva, primero porque gran parte de el empleo creado en el último tiempo, en realidad es mediantes puestos de trabajo precarios, de baja remuneración, y auto empleo. Además Chile, incluso las personas con trabajo estable carecen de un buen seguro de desempleo que atenúe la pérdida de remuneración.

Luego, el aumento del desempleo o el temor al desempleo, que ahora no existe, y el acceso al crédito más difícil, o más caro, disminuirá la demanda interna de los hogares. Si ya hay algunos sectores, como la industria del salmón, afectados por la nueva ola de crisis en los países desarrollados, en cuanto el efecto se generalice, lo primero afectado será el consumo y los bienes no transables (construcción). Justamente la construcción, es un sector de la economía que tradicionalmente opera como locomotora de otros vinculados con infraestructura y vivienda, y que además emplea mucha mano de obra.

 

Notas:

1) ONU. Situación y Perspectivas de la Economía Mundial para 2012-2013. Sumario Ejecutivo.

2) El Economista.mx 21 de agosto de 2012. KLM. “Crisis europea amenaza el “milagro alemán””

3) Economonitor. August 10th, 2012. Edward Hugh. Is The Italian Elephant About To Break Loose Again?

4) EconoMonitor. 8 de agosto de 2012. Megan Greene. “September Will Be a Doozy Again This Year”

5) El Economista.mx 22 de agosto de 2012. ”

6) StockDollars. 6 de Agosto de 2012. Patrick Chovanec. “Silver Linings in China’s Slowdown”

7) Socialist World .net 18 de julio de 2012. Vincent Kolo. “China: Economic crunch adds to regime’s woes”.

8) Pulso. 22 de agosto de 2012. Lorena Medel. “¿Luces de Alarma?”

9) La Tercera. 11 de agosto de 2012. Gonzalo Sanhueza.” Chile: ¿Acoplado o desacoplado a la economía mundial?”

10) Gonzalo Sanhueza. Idem.

11) Gonzalo Sanhueza. Idem.

12) Gonzalo Sanhueza. Idem.

13) Cieplan. Santiago, 29 de marzo, 2012. “Análisis de las Relaciones Económicas Chileno-Asiáticas. Lecciones para América Latina”.

14) INE.

15) El Blog Salmón. 20 de agosto de 2012. Aurelio Jiménez “Otra subida más en el camino, esta vez de los alimentos”.

Fuente: SOCIALISMO REVOLUCIONARIO/ARGENPRESS.Info

 

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