¿Por qué ahora sí Santos quiere la Paz?

Por Allende La Paz

Las acciones políticas siempre tienen una motivación y un o unos objetivos. La paz, como sumum de la política, no podía ser la excepción. Por ello, en este momento más de una persona se ha preguntado por qué ahora JMSantos sí quiere la Paz, y por qué no la quiso antes?.

Intentaremos interiorizanos en el pensamiento político de Santos para tratar de dar una respuesta.

La motivación de JMSantos para buscar la paz está en que sabe que es la única garantía para zafarse de la espada de Damocles que pende sobre su cabeza por cuenta de las ejecuciones extrajudiciales cometidas durante el tiempo que fungió como Ministro de Defensa y por la Masacre de Angostura, Ecuador, cuando violando la soberanía del país hermano atacó un campamento en donde pernoctaban Raúl Reyes y otros guerrilleros a fin de charlar con ciertas personalidades (Crímenes de Lesa Humanidad).

Los objetivos a lograr son un poco más simples a primera vista. En primer lugar, JMSantos fue llevado a la presidencia por la clase empresarial colombiana, la misma que le pidió arreglar los problemas con Venezuela que le tenía enmochilados casi 1.000 millones de dólares, aún a sabiendas de su reconocido y nunca ocultado anti-chavismo, es decir, el odio a la Revolución Bolivariana corporizado en el odio a Chávez como dirigente de la revolución venezolana.

Esa misma clase oligárquica desde hace años viene rumiando que el sector financiero es el más favorecido con las políticas adelantadas desde el Estado en favor de los ricos del país y es uno de los grandes damnificados con la guerra que adelanta el estado contra el pueblo colombiano y contra las FARC-EP. Son ellos los que desde el Caguán han comprendido que seían ellos los que más perderían porque de darse un triunfo de las guerrillas ya que el capital financiero es un capital tránsfuga y rápidamente sacarían lo poco que tienen depositado en los bancos colombianos.

Entre los cálculos de JMSantos está el de querer convertirse no sólo en el ”salvador” de su clase, sino quedar registrado en la historia como el presidente que ”pacificó Colombia”. Evidentemente es un cálculo supremamente egoísta y no ha tomado en cuenta que por los mismos cálculos han pasado los anteriores presidentes -hasta Uribhitller!-, a los cuales su inconsecuencia los condujo al fracaso de los anteriores procesos.

Está por verse -hechos concretos- si la subclase financiera, la militarista, y los mafiosos oligarcas permiten concretar en la realidad lo que se aprueba en la Mesa de Negociaciones. Además, el pueblo colombiano y las FARC mismas conocen el ”almendrón conque están tratando”. Esa oligarquía -y sus politiqueros corrompidos- acostumbrada a la trapisonda, a la trampa, a la ”fullería” de tahúr de póker, tratará por todos los medios de ”ganar en la mesa” lo que no ha podido en el campo de batalla, ”vencer a las FARC”.

Sabemos las capacidades y debilidades de los delegados gubernamentales y su pensamiento profundamente reaccionario. Sabemos que son especialistas en las ”cartas marcadas” y la manipulación de lo aprobado. Mas sabemos de la calidad de los delegados por parte de las FARC. Sabemos y hemos visto las capacidades de Iván Márquez. Conocemos a Jesús Santrich y su enorme e inaudita inteligencia. Conocemos el talante de los otros compañeros de las FARC.

Todo ello nos lleva a la necesidad de contar con el respaldo popular al proceso de Paz y a sus Acuerdos, convirtiéndolos en suyos porque ese es el objetivo central de las FARC como Ejército del Pueblo. Las FARC así lo han entendido y lo han planteado en sus discursos y anuncios.

De nuestra parte, desde la Revista Cambio Total iremos publicando análisis de nuestros periodistas y reproduciremos aquellos otras de otros medios que mejor esclarezcan las situaciones confusas cuando se presenten, si es que se presentan.

La Paz merece todo nuestros esfuerzos. Nuestro modesto trabajo se pone al servicio -como siempre-, de la causa popular.

Fuente: REVISTA CAMBIO TOTAL/ARGENPRESS.Info

 

You must be logged in to post a comment Login