Carter ya dijo que el sistema electoral venezolano es imbatible

Por Lucila Gallino

La clave para entender estas elecciones de este 7 de Octubre en Venezuela se puede descifrar en lo que confirmó uno de los ex presidentes más decentes que ha tenido Estados Unidos. Jimmy Carter, quien dirige su organización Centro Carter, años atrás se ocupó personalmente de “estudiar” el sistema electoral venezolano y afirmó que es “impenetrable” a cualquier manipulación o fraude, y superior al sistema estadounidense. Esas declaraciones no tomaron el estado público que merecían porque inmediatamente fueron bloqueadas por los grandes medios transnacionales y de Venezuela.

Si de fraude hablamos en esta parte del continente, podemos recordar fácilmente cuando George Bush hijo torció el rumbo de la historia alterando los resultados de 2000, que daban como ganador en Florida al demócrata Al Gore, cuyos “grandes electores” locales le permitían alcanzar la presidencia. Bush se las arregló para voltear los resultados, lógicamente a su favor, en unos comicios que ya habían ganado los demócratas, pero con los “republicanos” de la asamblea de electores presidenciales del Estado de Florida impusieron el triunfo de quien había perdido en las urnas.

Como se sabe, en las presidenciales estadounidenses no elige directamente al presidente sino a los “grandes electores” que a su vez lo elegirán. Este fraude de Florida es una herida abierta que los demócratas no olvidan porque de esta manera se interrumpió su continuidad demócrata en el gobierno tras la presidencia de Clinton. Posteriormente, se verificó que el triunfo había sido de los demócratas y suyos debieron ser los electores de ese estado. Pero ya era tarde para corregir nada, la Suprema Corte dirimió quién ganaba casi dos meses después y los grandes medios legitimaron a Bush entre la masa pre-formateada de la sociedad estadounidense.

En vísperas de las elecciones del domingo, puede observarse que todos los diarios rebotan en Venezuela artículos favorables al candidato de la derecha publicados en medios del exterior. Por ejemplo, el viejo periódico franquista español “ABC” presenta al joven maratonista Capriles Radonski como un candidato progresista, en un esfuerzo por mellar al electorado de Chávez. Para llegar a los indecisos, en los actos de campaña incluso han disfrazado a Radonski con vestimentas indígenas o con chaquetas deportivas llenas de insignias y símbolos patrios.

 

Otras claves

1) Las encuestas independientes más serias, que han acertado pronósticos anteriores, dan a Chávez alrededor de 20 puntos de ventaja. ¿Por qué insisten en el supuesto empate técnico? ¿Pretenderán desconocer después la victoria de Chávez?

2) La oposición venezolana, tiene una larga trayectoria golpista y una cultura anti-democrática expresada en acciones como el golpe de abril del 2002, el golpe petrolero y otras iniciativas poco felices, a las que debe sumarse el apoyo al “terrorismo mediático” de la industria privada de medios de comunicación, que han venido legitimando estas acciones. Los dos partidos opositores más importantes (Acción Democrática o “adecos” y demócrata cristianos o “copeyanos”, por el nombre del partido Copei) tienen un gran desprestigio por haber acompañado y justificado muchas de estas acciones.

3) En los medios privados, en los últimos tiempos “la mentira ha tomado la forma de diarrea continua”, como expresa el periodista chileno Ernesto Carmona, integrante de la Federación Latinoamericana de Periodistas (ver Alerta en www.yoapoyoachavez.net ) y se han difundido noticias extrañas e imprevistas como el dudoso “genocidio de más de 80 indios yanomamis ” (que nunca se comprobó) y la explosión reciente en la refinería de Amuay, cuyas causas aún no se conocen.

4) El candidato se inventó un referente “aparentemente nuevo”, que niega su propia pertenencia a un sector claramente de derecha, e intenta presentarse no como una fórmula antichavista sino posicionarse “superando al chavismo”. Sin embargo, lo delata una pertenencia orgánica que corresponde claramente a una oposición de derecha (que adelanta sus acciones a través de la famosa Agenda MUD – Mesa de Unidad Democrática). Tampoco es casual la posición en el tablero electrónico de votación, que utilizarán los electores en vez del antiguo voto de papel. Mientras a los chavistas se les pide “votar arriba y a la izquierda”, a los electores de Radonski se les dice que voten “abajo y a la derecha”.

5) La campaña de Radonski tiene como objetivo propagandístico llegar también a Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina y a otros países de Latinoamérica, principalmente a través de los vasos comunicantes del GDA, es decir, del Grupo Diarios de América, que reúne a los periódicos derechistas de papel más recalcitrantes de la región. Estos diarios ofrecen blogs del tipo www.soschavez.net, que intentan instalar la idea de que ésta es una elección pareja, donde todos los días el candidato Capriles acorta la distancia con Chávez, para culminar diciendo que ganará por uno o dos puntos. Cuando esto no ocurra el plan no termina ahí. Todo lo contrario. Allí empezará la maniobra más grande que consiste en desestabilizar al gobierno a través del mecanismo de deslegitimar todo el proceso electoral y provocar el aislamiento que están intentando en los países aliados.

Los argentinos tenemos que estar claros que en anteriores elecciones para las gobernaciones de importantes estados, el mismo Capriles Radonski ganó y en su momento se lo reconocieron, puesto que gobernó el estado Miranda, que abarca buena parte de Caracas. En estos últimos años, la oposición también ganó y gobierna en varios otros estados relevantes. Es por esto que no hay ¡por qué dudar! que quien gane será reconocido.

Pero esto no es así para la oposición que psicológica y culturalmente no está preparada para aceptar democráticamente su derrota. Conserva los resabios de su odio social a las antiguas mayorías marginadas de la 4ta.República, a las que excluyeron durante décadas. Es curioso que uno de los principales encuestadores de Venezuela, Henry Ramos Allup, afirmara que “Si Hugo Chávez gana por un voto, nadie le va a creer”. Para la oposición, solamente habrá democracia si gana Capriles.

En un bar de Caracas, en el Centro Comercial “El Recreo” de la zona llamada Sabana Grande, un venezolano arriesgó en la tarde de ayer viernes una cifra: 8,6 millones de votos a favor de Chávez y 6,15 millones a favor de Radonski. La apuesta se pagará con ron cubano para festejar el miércoles 10, que será el día de los festejos, gane quien gane.

Por otra parte, uno de los más relevantes pensadores de Latinoamérica, el mexicano Fernando Buen Abad Domínguez -quien estará presenciando estas elecciones junto a amigos suyos como el agudo periodista español-francés Ignacio Ramonet y el politólogo italiano Gianni Vattimo, manifestó: “Estamos en el lugar donde hay que estar; hemos esperado tanto tiempo para presenciar esto que se ve en las calles. Es un privilegio estar aquí en Venezuela para ser testigos de este día histórico”. Buen Abad Domínguez lo dijo esta tarde desde el hotel Alba Caracas.

Corren rumores de que ya fabricaron remeras, franelas o camisetas, impresas con la estampa “Fraude”. Probablemente la foto del día lunes en algunos periódicos privados muestre en sus portadas a algunos opositores enojados usando esta prenda de vestir para deslegitimar un proceso que, sin dudas, y dicho por el propio Carter, es uno de los más seguros del mundo. Habrá que esperar el transcurso de unas 24 horas para conocer los números del resultado de este domingo.

Lucila Gallino es periodista argentina.

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