La picadura del escorpión

Por Jorge Zavaleta Alegre

Se le atribuye a Esopo aquella fábula del escorpión que pide a una rana le ayude a cruzar el río, con la promesa de no hacerle daño alguno. La rana accede subiéndole a sus espaldas, pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica, vierte su veneno, a la rana. ¿Cómo has podido hacer algo así?, le dice la randa, ahora moriremos los dos. Y el escorpión se disculpa “no he tenido elección, es mi naturaleza”.

Para Fernando Villarán, ingeniero industrial, ex ministro de Trabajo del Perú, promotor del desarrollo de la pequeña y mediana empresa en América Latina, en su reciente libro “La picadura del escorpión”, atribuye la crisis global, la peor en la Historia del planeta, a la desnaturalización del modelo de libre mercado por la exaltación de la codicia a límites inimaginables.

El desempleo creciente, la profundización de la pobreza, la desestabilización democrática, los síntomas cada vez más graves de la catástrofe ecológica y la quiebra del sueño americano de la casa propia, tienen que ver con aquel aguijón del escorpión (las grandes y más antiguas corporaciones) a la rana (las poblaciones más endebles) antes de que alcance la orilla para construir aquello que exige la primigenia filosofía liberal: el crecimiento económico con oportunidades para todos.

La incursión desmedida y delictiva de la banca privada en la actividad financiera, el apalancamiento con poco dinero, el predominio de los grandes conglomerados empresariales, la fragilidad reguladora del Estado y sobre todo la quiebra de la Ética por parte de los banqueros, deben ser revisados y sancionados para encontrar vías que superen la crisis global y vislumbrar un nuevo horizonte alejado de la embriaguez del consumismo infinito y perverso en desmedro de los más débiles.

Después de tres años y medio de trabajo, incluyendo 11 meses de redacción, Fernando Villarán presenta su obra, escrita para un público amplio, con bastante información, temas polémicos, anécdotas personales y propuestas. Intenta responder a las preguntas: ¿Cómo se produjo y cuáles fueron sus consecuencias del drama actual? Luego, con el análisis de las causas de la crisis, sus posibles correctivos y salidas, trata de responder a ¿por qué ocurrió todo esto, cómo podemos enfrentar sus efectos y cómo se puede evitar que se repita en el futuro?

En efecto el debate está abierto. El liberalismo y el neoliberalismo no plantean la superación de la desigualdad, porque la igualdad es un principio ético, que implica diversos factores y esfuerzos para poder modificar el bienestar de todos.

Las empresas corruptas y corruptibles diseñan el mercado, liberan de los intereses privados, no promueven el bien común, cuando sus obligaciones deben ser pleno empleo, respetar la Ley.

En los EEUU, la excesiva concentración de la riqueza en pocas y grandes empresas, afecta a la clase media y a los obreros que disminuyen sus ingresos. Por los menos en las últimas tres décadas no funcionaron las oportunidades liberales planteadas para disminuir las desigualdades.

En cambio, en Alemania, Japón, China la pequeña y mediana empresa son las principales empleadoras que han cumplido un rol valioso en el desarrollo de la economía. La innovación es una propuesta en la que coinciden liberales y keynesianos.

La tercera posición, la de los investigadores de izquierda democrática, considera al liberalismo con mayor Estado y regulación, para constituir el motor moderno que genera riqueza. No es aceptable para ningún ciudadano del mundo, por ejemplo, que España, uno de los países que al ingresar a la Unión Europea desarrolló y estabilizó relativamente su economía, ahora tenga desempleada al 50% de su población joven y al 25% de su población adulta y resurjan explicables posiciones como la de Cataluña, exigiendo la desmembración de la Monarquía.

Los culpables de la gran crisis son el Estado y los Bancos. En países como China, India, Brasil, el sector financiero es muy fuerte y al servicio de la promoción empresarial, de la innovación. Solo el Banco del Estado de Brasil es más grande que el Banco Interamericano de Desarrollo- BID. La Banca alemana y CORFO chilena son otros ejemplos a seguir.

Para el autor, la educación de calidad desde la primaria rural y superior. Una mayor conciencia del rol que cumplen los medios de comunicación dominados por intereses corporativos, distraen la capacidad de presión y movilización de la sociedad. Y rol promotor y regulador del Estado, podrán ayudar a quitar el velo de la ideología liberal equivocada que sigue pensando que la realidad del Siglo XXI sigue siendo la misma del XXI.

Nota del Editor.

“La picadura del escorpión”, editorial Planeta, fue presentada en el Centro Cultural Petroperú, empresa pública que ha reiniciado su ingreso al upstream. Además de la explotación y comercialización de hidrocarburos ha emprendido una intensa alianza con las manifestaciones culturales: como el auspicio de los Premios Nacionales, incluyendo en seis lenguas nativas, la continuidad del Premio literario Copé.

Participaron en la primera presentación del libro: H. Campodónico, presidente de la empresa anfitriona, R.Abusada, J.Iguiñez y J.C.Tafur. En la foto, Villarán delante de El puente Q´eswachaka, una obra de ingeniería y tradición andina hace más de 600 años, único puente colgante hecho de fibra vegetal (ichu) que no utiliza ningún material ni técnica moderna. Esa zona está liberada de escorpiones.

Jorge Zavaleta Alegre escribe desde Lima, Perú.

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