La Iglesia se entremete en el duelo entre los dos candidatos a la Presidencia de EE.UU.

Por María Young

En Estados Unidos, donde la Iglesia está separada del Estado, los líderes de varios grupos religiosos desde las llamadas ‘Monjas en el Autobús’ (Nuns on the Bus) hasta los ‘Rabinos por Romney’ (Rabbis for Romney), empezaron a expresar su postura política durante la campaña electoral de 2012 haciendo declaraciones sin reparar en los límites legales.

“Ninguna fe establece que uno se cuide de su riqueza mientras que los pobres se mueren de hambre,” dijo la directora ejecutiva de la Organización de Justicia Social Católica Romana, la hermana Simone Campbell, una monja que encabeza los ataques católicos contra los drásticos recortes sociales del plan presupuestario republicano.

En medio de una tensa carrera presidencial de este año, muchos líderes religiosos se encontraron entre el yunque y el martillo, obligados a elegir entre las dos plataformas que al promover un aspecto clave de su fe, pasan por alto el otro.

Hasta el momento se ha hecho aún más vaga la línea que no deberían sobrepasar las iglesias al intervenir públicamente en los asuntos políticos para no correr el riesgo de perder su estatus, gracias al cual están exentas de impuestos, en virtud del Código fiscal de Estados Unidos.

En octubre pasado, un número récord de los pastores estadounidenses participaron en la acción de protesta llamada ‘Pulpit Freedom Sunday’ (Libre sermón dominical) durante la que los líderes religiosos pudieron sermonear abiertamente acerca de la conformidad de las posturas de los candidatos a la presidencia en el ámbito de la política social con la Biblia. El número de participantes en la anunciada acción creció de 33 pastores en 2008 a 1.586 en 2012. “Son los pastores los que deben elegir el tema de su sermón y no es el Servicio Interno de Rentas”, dijo Erik Stanley, principal asesor jurídico de la Alianza para la Defensa de la Libertad, que organiza el evento por el quinto año consecutivo. Según Stanley, el objetivo de la Alianza es provocar una causa judicial que podría cambiar la ley.

El Congreso de Estados Unidos dejó exentas a las iglesias de impuestos a principios del siglo pasado para contribuir al desarrollo de su actividad benéfica y filantrópica.

El actual Código fiscal estadounidense estipula que las entidades “que están organizadas y se ocupan exclusivamente de actividad religiosa, benéfica…” están exentas de impuestos, en caso de que no hagan propaganda y no emprendan intentos de influir en la legislación o “intervenir públicamente en (…) cualquier campaña política en nombre de un candidato”.

Además de los cristianos, los adeptos de otras religiones también luchan contra las restricciones acerca de la exención de impuestos, pero buscan otros caminos para hacer tomar su postura en consideración. Se dice que se trata de la lucha por el liderazgo en la antesala de las elecciones presidenciales de 2012.

Varios líderes judíos, por ejemplo, que solían apoyar a los candidatos del Partido Demócrata de Estados Unidos, no muestran su disposición de votar por el actual presidente estadounidense, Barack Obama, candidato demócrata a la presidencia del país. Y todo porque según ellos Obama pasa por alto los intereses de Israel. Tampoco les gusta la política económica propuesta por el adversario republicano de Obama, Mitt Romney.

Las iglesias afroamericanas apoyaban a los demócratas desde hace mucho, pero muchos representantes de esta confesión se niegan a votar por Obama este año, porque éste apoya los matrimonios entre personas del mismo sexo. Muchos católicos tendrán que elegir entre la postura tradicional contra los abortos y los compromisos adquiridos a largo plazo preservando la justicia social.

“¿Es posible cancelar bonos alimentarios para los pobres trabajadores? ¿Es una promesa pro vida?”, pregunta la hermana Campbell, usando el término ‘pro vida’ al que recurren muchos republicanos para describir su postura en contra de abortos.

Campbell, que ya se manifestó en la vida política como jefa de un grupo de lobby católico por la justicia social con sede en Washington, se lanzó este año en una gira bautizada como ‘Monjas en el Autobús’ por once estados de Estados Unidos haciendo paradas en sitios distintos, desde escuelas y organizaciones benéficas hasta estadios.

El objetivo de esta gira es ofrecer a las monjas la posibilidad de hablar abiertamente sobre asuntos políticos importantes para muchos católicos y presentar la visión de la Iglesia sobre recortes presupuestarios propuestos por el “número dos” de Romney, el republicano Paul Ryan.

“No ha pasado la prueba moral,” dijo Campbell, cuya preocupación por el plan de Ryan, que plantea una reducción del déficit de Estados Unidos a través de la supresión de gran parte de las ayudas federales para programas sociales, es compartida también por la Conferencia de Obispos Católicos estadounidense.

La monja afirma que estas elecciones pondrán a varios católicos en una situación complicada, porque tendrán que elegir entre la postura de Mitt Romney ‘pro vida’ y contra matrimonio homosexual y las consideraciones de justicia social de Barack Obama.

Muchos judíos también están ante una alternativa similar, implicados en la lucha entre los ‘Rabinos por Obama’ que consideran que Romney es demasiado conservador en el ámbito de la política social y los ‘Rabinos por Romney’ que consideran que Obama no aplicó suficientes esfuerzos para apoyar a Israel.

“La ‘carta de Israel’ nunca se ha puesto en juego en la carrera electoral como se ha hecho este año”, dijo Ira Sheskin, director del Proyecto Demográfico Judío en la Universidad de Miami, citando la campaña publicitaria en contra de Barack Obama lanzada en los medios de información.

Los republicanos tienen un motivo especial para atraer votos de los judíos, añadió. Aunque los judíos representan solo un 2% de la población total en Estados Unidos, su asistencia a las urnas suele ser muy alta. La proporción de votantes dentro de la comunidad judía es la mayor. Esto puede desempeñar un papel importante en estados clave para las elecciones, como Florida, Ohio y Nevada.

En agosto pasado, después de la gira de Romney por Israel, la campaña publicitaria del candidato republicano recordó a los electores que “Barack Obama no ha llegado en visita a Israel durante su presidencia y que se niega a reconocer a Jerusalem como la capital de este país. Mitt Romney será un presidente de otro tipo: un líder fuerte que apoyará a sus aliados”.

Según un sondeo realizado entre electores judíos por el Instituto Gallup de Opinión Pública durante la gira de Romney por Israel, el número de los que apoyaban a Obama se ha reducido drásticamente, del 78% en 2008 al 68% en 2012.

Esto da la posibilidad de asumir que para la mayoría de los votantes judíos el asunto más importante es Israel, pero no siempre es así”, dijo Sheskin. “Los votantes judíos centran mucha más atención en los asuntos sociales que en la opinión de los candidatos a la presidencia sobre Israel”, añadió.

El rabino Barry Silver, de la Congregación L’Dor Va-Dor en Florida, no aconseja a su sinagoga por quién votar. Pero ha creado varios vídeos que parodian a Romney y los ha colocado en YouTube. Además, Barry Silver no disimula su opinión sobre los factores decisivos para lograr la elección, incluido medio el ambiente, ayuda a los pobres y los derechos de las mujeres.

“El derecho a abortar o el acceso a los anticonceptivos son muy importantes para los judíos” , dijo Sheskin. “Si Romney llega al poder, el derecho a la libertad de la religión estará bajo amenaza”, añadió.

En la historia de Estados Unidos las iglesias afroamericanas no solo han apoyado a candidatos del Partido Demócrata sino que organizaban movilizacioness y campañas de registro de votantes. Según la opinión de muchas personas, este año Obama prestaba poca ayuda a la comunidad afroamericana en Estados Unidos, pero realmente se pasó de la raya en su respaldo a los matrimonios entre los representantes del mismo sexo.

“Sé que es el presidente de todos los ciudadanos, pero quisiera recordar a la Casa Blanca que somos ciudadanos también”, dijo el reverendo Anthony Evans, presidente de la Iniciativa Nacional de Iglesias Negras, que representa los intereses de 34.000 iglesias y 15 confesiones cristianas.

“Quisiera que se dirija a los ciudadanos afroamericanos tanto como se dirige a los homosexuales estadounidenses, así como la clase media de Estados Unidos”, añadió.

Aunque muchos líderes religiosos exhortan a sus parroquianos a usar su histórico derecho al voto, Evans opina que Obama puede perder un 25% de los votos de los cristianos afroamericanos.

Fuente: RIA NOVOSTI/ARGENPRESS.Info

 

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