Los 100 días de gobierno de Peña Nieto

Por Pedro Echeverría

 

1. Lo más importante logrado en los 100 días de gobierno del PRI es sin duda la firma del pacto y el auto sometimiento del PRI, PAN, PRD y demás clientela política. El encarcelamiento de la cacique sindical del magisterio Esther Godillo, la aprobación de la anti obrera del trabajo, así como la plena confianza en la aprobación de la ley de comunicaciones y la privatización del petróleo, no pueden explicarse sin la conducta sumisa de líderes de partidos y sindicatos. El ex presidente Felipe Calderón, en sus primeros 100 días, tuvo que poner al ejército en las calles (con el argumento del narcotráfico) para asegurar su gobierno ante el descontento que se desató por el fraude electoral. Hoy el pobre Calderón está cercano a la cárcel, en tanto el presidente Enrique Peña ha firmado muchos pactos de apoyo de la clase política.

 

2. Del PRI, después de más de 80 años de experiencia en el gobierno, sólo puede esperarse de él una enorme estrategia de dominación. La realidad es que no es Peña Nieto quien de manera personal dirige, sino que es todo un aparato priísta el que traza el camino; aunque el presidente siga por el camino del “presidencialismo” y los de abajo sigan viéndolo como el que determina todo. Debe reconocerse que en los 12 años de gobiernos del PAN el PRI indiscutiblemente cogobernó teniendo en el país la amplia mayoría de gobernadores, presidencias municipales y la tercera parte de los legisladores. Es decir, el PRI sólo dejó 12 años la casa presidencial de Los Pinos, pero nunca perdió la mayoría política en el país. Por ello ha regresado a gobernar con la misma fuerza, pero con el aprendizaje que le dio no tener la Presidencia.

 

 

 

3. La aprobación de la contrarreforma a la Ley del Trabajo ha sido el peor golpe recibido por los trabajadores en este gobierno. No es sólo la imposición de los contratos individuales, el trabajo por hora y el llamado autsourcing (contratos fuera) sino además el debilitamiento y la desaparición de sindicatos. Incluso en este contexto debe verse el encarcelamiento de la Gordillo y las amenazas y golpes a sindicatos de petroleros, mineros, electricistas, magisterio y otros. La llamada “modernización”, privatización, el aumento de inversiones de capital, deben garantizar mano de obra barata, productiva y disciplinada para evitar los movimientos sociales y las huelgas. En estos meses se ha incrementado la competencia capitalista en el mundo buscando paraísos fiscales y de inversión en las empresas, por ello se reglamenta más a los trabajadores.

 

4. El golpe a Esther Gordillo –por más corrupta que fuera- debe verse en este contexto de amenaza abierta al sindicalismo. ¿Busca el PRI acabar con el sindicalismo? De ninguna manera: sólo debilitarlo para someterlo a su control. ¿Qué fueron la CROM moronista fundada en 1918, la CTM velazquista creada en 1936 y el Congreso del Trabajo organizado por Díaz Ordaz 30 años después, sino organismos de primer orden total y verticalmente controlados por el PRI? No debe olvidarse que aunque este partido ha sido el autor de cientos de grandes represiones en la historia de los trabajadores, la esencia de su política no es la represión sino la mediatización y el control. Antes de acudir a las acciones represivas violentas siempre acude antes a los líderes para ofrecerles dinero, cargos políticos y si esto fracasa entonces viene la fuerza.

 

5. El movimiento obrero independiente hoy es casi inexistente. En 1959 fue desbarato el movimiento obrero quizá más importante de la historia: el movimiento ferrocarrilero encabezado por Demetrio Vallejo. En los años sesenta y setenta se registraron varios movimientos y huelgas en grandes empresas privadas, pero el gobierno siempre cuidó que las empresas públicas y paraestatales no fueran a seguir el ejemplo de los ferrocarrileros. Mantuvo dominados a los electricistas con Pérez Ríos y Rodríguez Alcaine; a los telefonistas con Salustio Salgado, a los Mineros de Gómez Sada, a los ferrocarrileros con Gómez Z., a los petroleros con La Quina; al magisterio con Robles Martínez y luego Jongitud. Lo mismo la FSTSE con connotados priístas. Todos ellos recibieron a cambio diputaciones, senadurías y gubernaturas.

 

6. Así que Peña, a 100 días de asumir el gobierno, comienza repitiendo la misma política del antiguo PRI: unificar a partidos –otorgándoles mayores privilegios- como lo hizo con el PPS de Lombardo, el PARM del general Juan Barragán y el mismo PAN en los tiempos de González Luna, Gonzáles Torres, Christielb Ibarrola y Luis H. Álvarez. La clase política, mediante la partidocracia, saldrá más fuerte y más unida; por el contrario la población tendrá que sufrir mayor pobreza y desempleo para que México pudiera garantizar más ganancias a los grandes inversionistas mexicanos y extranjeros. ¿Cuántos millones de pesos y cuantos negocios se concertaron en esos 100 días? No sabemos, pero sí nos enteramos que en la lista de los hombres más ricos del mundo ya figuran unos 50 mexicanos y que en México siguen registrados 70 millones de pobres y miserables.

Fuente: ARGENPRESS.Info

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