Los hispanos y Estados Unidos: Nueva conciencia, nuevos retos

Por Yvette Donado

Princeton, NJ [CapitalWirePR] – La toma de posesión del Presidente Barack Obama para un segundo período el 20 de enero es un hito para los latinos. ¿Por qué? Porque a 10 millones de votantes latinos se les atribuye, en gran medida, la victoria de Obama. Ese poder electoral ha provocado mucha discusión acerca de nuestra amplia influencia. ¿Qué significa para nosotros y nuestra nación esta elevada atención?

El mayor reto es aprovechar los poderes políticos y económicos de los latinos y conjuntarlos en torno a los asuntos de mayor importancia, especialmente la educación y los temas relacionados de la reforma inmigratoria, empleos, cuidado de la salud y vivienda.

No se sabe qué forma tomará la reforma inmigratoria, pero sabemos que como sociedad tenemos que guiar los talentos, la adaptabilidad y las aspiraciones de estos residentes ya con protecciones legales.  El gran número de hispanoamericanos—los que aprenden el inglés, los residentes de segunda generación que cursan estudios universitarios y los que entran en la fuerza laboral—requiere una voluntad nacional para integrarlos plenamente en nuestra sociedad.

Esto implica nuevas oportunidades educativas, entrenamiento para empleos, y aprovechar su afán de trabajar y su ánimo empresarial.  Si podemos hacerlo, nuestra economía crecerá y se reducirán los números de personas relegadas a una sub-clase imperecedera.

La educación de los latinos muestra signos promisorios: reducción en las tasas de deserción escolar, aumento en las inscripciones en carreras universitarias, mayor conciencia de las necesidades y valiosa investigación sobre los aspectos positivos de las habilidades sociales y de lenguaje de los niños latinos — pero los retos permanecen.

Un reto consiste en replicar los éxitos. A muchas organizaciones hispanas les faltan recursos para extender sus programas más allá de las poblaciones que ya sirven.  Padres un Paso Adelante (Parents Step Ahead), con sede en Dallas es una organización modelo que involucra a los padres de familia en la educación de sus hijos. PSA está extendiendo su programa a San Antonio.

Como la PSA, cientos de organizaciones hispanas están realizando un asombroso trabajo con pocos recursos. El reto es cómo llevarlas a otra escala, replicarlas y servir mejor.  No tengo las respuestas, pero lograr que sus éxitos se conozcan sería un buen primer paso.

La Association of Latino Administrators and Superintendents (ALAS, la asociación de administradores y superintendentes latinos) y su directora ejecutiva, Verónica Rivera,  ex-funcionaria del Mexican American Legal Defense and Educational Fund, ALAS representan a los hispanos y a los que no lo son en las líneas del frente de la educación. Prepara a la próxima generación de líderes en los sistemas escolares, dándoles las destrezas y el compromiso necesarios para reducir las brechas de rendimiento académico y satisfacer las necesidades de los que estudian inglés y otros grupos marginados. ALAS merece nuestra atención y apoyo.

El alto costo de la educación superior es otro reto.  Muchos latinos es esfuerzan por forjar en las familias latinas una cultura orientada a la universidad. No obstante, algunos hispanos—como otros estadounidenses—han empezado a cuestionar el valor de la educación superior, ya que los gastos aumentan y los empleos son escasos. Las deudas que resultan de la educación universitaria, especialmente para familias de clase media, siguen siendo una carga que requiere una solución.

La American Association of Hispanics in Higher Education (AAHHE, la Asociación Estadounidense de Hispanos en Educación Superior), la Hispanic Association of Colleges and Universities (HACU, la Asociación Hispana de Colegios y Universidades) y Excelencia in Education están entre los grupos que lideran en esta área.  Desde hace seis años, la AAHHE realiza una competencia para galardonar a los autores latinos de tesis doctorales sobresalientes.

Aumentar la conciencia de los poderes políticos y económicos de los latinos es una oportunidad. El reto—la triste realidad—es que prevalecen estereotipos, percepciones distorsionadas y negatividad y hasta hostilidad.  Hay mucho trabajo por delante para lograr que nuestra comunidad hispana sea una fuerza realmente transformadora, duradera y más poderosa para el bien de nuestra sociedad. Pese a nuestros números y nuestro compromiso, los retos son enormes.

Siempre optimista, y centrada en la equidad y la oportunidad en la educación, más con las tendencias promisorias para los hispanos, espero que nuestros líderes se comprometan a unirse para tener la influencia que nuestras preocupaciones exigen. Cada vez más, el National Hispanic Leadership Agenda (el NHLA, Agenda Nacional de Liderazgo Hispano), una coalición de 34 organizaciones, muestra su influencia. Esto es una indicación muy promisoria.  Juntos podemos ayudar a construir una nación mejor.

Yvette Donado es Vicepresidenta Superior de Recursos Humanos, Procesos y Comunicaciones, y Principal Ejecutiva Administrativade Educational Testing Service, Princeton, NJ. La información sobre iniciativas e investigación de políticas educativas en ETS se encuentra en www.ets.org.

 

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