El papa Francisco y la deuda social en Argentina

Por  Cristiano Morsolin

El titular de la Fundación La Alameda, Gustavo Vera, estuvo al frente de la organización del congreso contra la trata y el crimen organizado “Por una Argentina sin mafias”, que se realizó del 3 al 5 de abril en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. “La idea es tratar de armar una red antimafia, empezar a tratar en conjunto todos los temas que tienen que ver con trata, el trabajo esclavo, el narcotráfico, el lavado de dinero, los delitos ambientales. Son crímenes donde se mueven asociaciones ilícitas que persiguen fines económicos para cometer delitos graves. El crimen organizado tiene fuertes contactos con sectores políticos, policiales y judiciales”, aseguró Vera en conversación con Veintitrés (1).

Droga y crimen organizado

Especialistas judiciales, políticos, sindicales, religiosos y de organizaciones sociales tanto nacionales como de otros países debatieron durante tres días diagnósticos y políticas públicas para combatir efectivamente al crimen organizado, rescatar y reinsertar a las víctimas y avanzar hacia un país libre de mafias, esclavitud y exclusión.

Medio millón de personas esclavizadas en el país, 78% de la industria textil con talleres clandestinos y sólo 5% de las causas de drogas elevadas a juicio. Durante el segundo día del Congreso contra la trata y el crimen organizado especialistas brindaron un panorama nacional e internacional en esta materia.

“Sólo 5% de las causas por infracción de la ley de estupefacientes se eleva a juicio, lo que refleja la desidia y la incapacidad del Estado en la investigación de delitos complejos”, precisó Virginia Di Filippi, Secretaria de la Fiscalía Federal N 6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además alertó que “en todas las causas siempre hay fuerzas de seguridad implicadas”. Continuó con su disertación Alicia Romero, referente de Madres contra el Paco de Bs As: “No existen comunidades terapéuticas aptas para internar a los chicos” y se preguntó: “¿quién se hace cargo de nuestros hijos?”.

“La Argentina ha desarrollado un sistema de absoluta impunidad. Si no fuera por los esfuerzos de la sociedad civil, hoy estaríamos en circunstancias peores”, resaltó Sebastián Cinquerrui, Diputado de la Provincia de Buenos Aires (MC). Y concluyó: “Hace falta decisión política”. Liliana Bettiolo, Prosecretaría Fiscalía Federal 1 de Rosario afirmó: “Para que haya crimen organizado debe haber connivencia de funcionarios públicos”. José María “Pepe” Di Paola, cura villero pidió “no criminalizar al adicto e incluirlo en el sistema de salud, educación y capacitación”. Dijo que “la ausencia prolongada del estado ha hecho más frágil la vida de los chicos y la gente”, y llamó a “seguir trabajando por un país sin drogas ni marginación”.

Eduardo Blanco, Auditor en Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASE) dijo que en el mundo se blanquearon 70% de las ganancias ilícitas mientras que sólo se incautó un 1%. Asimismo aseguró que luego de Kenia, Estados Unidos es el país en el que se accede más fácilmente a sociedades fantasmas. “En Delaware existen 800.000 habitantes y 900.000 sociedades” ejemplificó. Siguió Alfredo Popritkin, ex perito de la Corte Suprema, titular de la ONG Contadores Forenses quien dijo que debe haber “decisión de investigar estos casos para avanzar”. Carlos Gonella, titular de la Procuraduría Adjunta de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) se refirió al “desafío de las universidades públicas frente al déficit en la defensa de las causas populares”.

Legisladores contra el crimen organizado

“Los delitos ambientales son de lesa humanidad”, alertó Pino Solanas, diputado nacional por Proyecto Sur. “Existe un pacto de impunidad con la justicia federal que se convirtió en el instrumento del poder político. No hay leyes que amparen a los ciudadanos de esta clase de crímenes”, finalizó. Por su parte, Verónica Gómez, presidenta del Partido Socialista de la Ciudad de Buenos Aires, reflexionó: “Marita Verón es el ejemplo de lo q sucede cuando un grupo político se perpetúa en el poder” y agregó la tarea pendiente de “revisar las penas de la ley de trata en la última reforma”. María Luisa Storani, diputada Nacional por la UCR aclaró que “el crimen organizado no es responsabilidad exclusiva de la clase política” mientras que la diputada Lilita Carrió (CC, ARI) fue tajante: “El jefe del narcotráfico de este país es el Señor Aníbal Fernández” y completó: “El silencio, el voto y la cobardía son cómplices del Crimen Organizado” (2).

¿Cómo influyó el nombramiento de Papa Francisco?

En su rol como fundación, La Alameda ha sido la principal impulsora de causas judiciales contra talleres de trabajo esclavo, tráfico de drogas y prostíbulos involucrados de manera directa con la trata de personas.

Entre otras causas judiciales, la organización fue la responsable del cierre de diversos cabarets de la ciudad de Buenos Aires, en dónde cientos de adolescentes habían sido secuestradas y obligadas a ejercer la prostitución. Uno de los casos más recordados fue la clausura del prostíbulo Quatro Cat´s, por orden de la jueza María Servini de Cubría ante la corroboración del abuso sexual de decenas de menores de edad que había sido abusadas sexualmente por los clientes del lugar y secuestradas por sus propietarios.

La relación entre el coordinador de la Fundación La Alameda, Gustavo Vera, militante contra el trabajo esclavo y la trata de personas, y Bergoglio, que acompañó esa lucha, lleva varios años. Dada la estrecha relación entre ambos, en varias oportunidades Bergoglio ofició misas en espacios públicos, como la plaza Constitución, para llevar su apoyo y su mensaje a favor de la causa.

El apoyo de Bergoglio a La Alameda no sólo fue presencial y espiritual. El Papa Francisco participaba de los pedidos de justicia y denuncias contra los responsables de la esclavitud laboral y la trata de personas. Fue un sacerdote que le puso el cuerpo y al alma a uno de los delitos más extendidos e impunes de nuestro tiempo.

Al respecto Gustavo Vera, comenta que “El impacto ha sido muy bueno. No lleva un mes en el papado y ya logramos clausurar los narco-prostíbulos más importantes y que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires denuncie las marcas más importantes por esclavistas. Con el énfasis que pone Francisco en la lucha contra la trata y la esclavitud, se van a dar las condiciones ideales para visibilizar la problemática. Ahora los gobernantes tienen menos margen para hacerse los tontos”.

Varios mass-media han entrevistado a Gustavo Vera sobre sus esperanzas con respecto a la gestión papal.

Enfatiza que “Creo que va a hacer un intento de reforma muy radical. Siempre tuvo la concepción de que la Iglesia tiene que estar al servicio de los pobres para luchar contra las formas de exclusión y desde el punto de vista de la caridad. Siempre tuvo la idea de que hay que trabajar en red con otras religiones y con otras filosofías, inclusive las no religiosas buscando valores universales de la humanidad en los que se pueda caminar en común. Siempre criticó a la Iglesia que se encerraba en sí misma para recitarles en latín a los poderosos mientras contaba los billetes del Banco Prusiano así que creo que Jorge va a hacer un intento muy profundo para tratar de cambiar las cosas y es un momento en el que hay que apoyarlo porque está en un lugar importante y puede cambiar cosas importantes para el mundo.

(..) Es tratar de predicar con el ejemplo, tratar de levantar las causas que tienen que ver con los sectores más vulnerables, la lucha contra toda forma de exclusión, contra toda forma de esclavitud, contra la trata desde el punto de vista sexual. Tratar de encarar las cosas desde el punto de vista de enseñar y tratar de divulgar la idea de la dignidad, o sea: no de la caridad. Jorge, en ese sentido, siempre tuvo una idea muy firme de respaldar a las cooperativas, a las fábricas recuperadas, a los sectores que están levantándose por sí mismos para recuperar el sentido de la dignidad. Esto es un poco lo que acá nos dejó a quienes trabajamos con él y lo conocimos y creo que eso es lo que va a tratar, de alguna manera, de respaldar en el mundo (3).

Bergoglio: “La deuda social de la Argentina apunta contra la dignidad humana”

Así lo manifestó el cardenal Jorge Bergoglio el día 30 de Septiembre de 2009. Advirtió que la pobreza “pone en riesgo la vida, la dignidad y la posibilidad de florecimiento del ser humano y que se violan derechos humanos no sólo por el terrorismo, sino por la extrema pobreza.” El cardenal Jorge Bergoglio habló del crecimiento de la pobreza y de la exclusión, y aseguró que “la deuda social de la Argentina apunta contra la dignidad humana”.

“La deuda social viola los derechos de los ciudadanos de poder desarrollar una vida plena, activa y digna”, enfatizó el arzobispo de Buenos Aires durante un seminario de políticas públicas. Asimismo, afirmó que “la Nación tiene condiciones para corregir los daños, pero opta por agravar las desigualdades” y advirtió que para superar ese problema “es necesario reconstruir el tejido social”. “Los derechos humanos se violan no sólo por el terrorismo, la represión y los asesinatos, sino por la existencia de condiciones de extrema pobreza que son las que originan las grandes desigualdades”, señaló. En tal sentido, el arzobispo de Buenos Aires calificó de “inmoral, injusta e ilegítima” la extrema pobreza que hay en el país y que eso “pone en riesgo la vida, la dignidad y la posibilidad de florecimiento del ser humano”. Bergoglio resaltó que “está muy claro” cuál es el pensamiento de la Iglesia, que ya “viene advirtiendo desde hace tiempo sobre la gran deuda social de los argentinos” (4).

Fernando Lugo: “Francisco I, fogonero del último tren”

En reflexiones enviadas por el equipo de prensa del Frente Guasu el ex mandatario de Paraguay Fernando Lugo y ex obispo se refiere al nuevo papa como “fogonero del último tren.” También dice que la iglesia vive hoy “un cambio cosmético”. Las reflexiones de quien fuera clérigo de la Iglesia Católica hasta el 2008, se titulan: “Francisco I, fogonero del último tren.” En ellas dice Lugo: “Le atribuyen a San Francisco de Asís la frase ‘ya no necesito más: conozco a Cristo pobre y crucificado’, recordé esta frase al proclamarse al Cardenal Bergoglio como nuevo Papa por varios motivos.”

“El primero por escoger el nombre de Francisco, luego porque el nuevo Pontífice ha transitado los lugares donde habitan pobres y dolientes y en tercer lugar porque tengo la esperanza que las viejas ventanas abiertas durante el Concilio Vaticano II han insuflado un poco de su prometido aire nuevo.” Continúa Lugo: “Hemos vivido la Iglesia por dentro y conocemos sus ritmos, me consta que esos añosos muros que rodean a sus hombres y mujeres escriben sus letras nuevas con la minuciosidad monacal. Por la misma razón, creemos percibir sus novedades con la misma instintiva claridad. Posiblemente la Iglesia no va a cambiar con el solo mandato del Papa Francisco, pero también creemos que este Obispo Porteño, hijo de inmigrantes, tiene sabiduría, fuerza y contexto histórico y geográfico para empezar una historia de renovación.”

“En que escenario sucede esto?” Reflexiona el ex obispo paraguayo. “En uno que conmueve el potencial de liderazgo de una institución que por dos mil años fue guía de Occidente. Quizás uno de los riesgos más importantes que afronta la Iglesia es la posibilidad de perder terreno como voz que lidera el horizonte ético, la animación humanista y el equilibrio pacífico y justo de la humanidad, desde su enorme influencia pastoral y política.”

“Por lo menos tres misiles han conmovido el navegar de esta inmensa barca en los tiempos nuevos, por citar, a) Sus grises y a veces oscuras finanzas y la creciente intolerancia de un moderno sistema financiero mundial a seguir interactuando en estas condiciones, b) la tensión ética que se vive a partir de las denuncias contra pastores por casos de abuso sexual, y c) la estructura paquidérmica, lenta, tan rebasada por la velocidad de los nuevos tiempos y tan diagnóstica del desdén de la Iglesia hacia clamores de Vaticano II y sus pastores que advertían sobre la necesidad de modernizarse o sufrir.”

“La Iglesia Católica tuvo desde la segunda guerra mundial hasta hoy, serias dificultades para entender que el mundo empezó a cambiar en un mes lo que cambiaba en décadas, en los siglos anteriores.”

“Hoy ella vive un cambio cosmético (el papa con Twitter, las curias con internet, las prédicas en la Televisión) pero los síntomas de su quietud histórica se dejan ver con toda claridad en la ausencia de un debate sobre urgencias éticas como las vinculadas a las nuevas formas de sociedad, la biotecnología, y la lentitud para asumir que su propia historia esta enjugada en la tinta de dogmas que son difíciles de digerir y conjugar con la ciencia y la cultura de los tiempos actuales.”

“Nos alienta un consistente entusiasmo: la humildad, pero por sobre todo la prolijidad de las “finanzas Bergoglio”, reconocidas en su curia y por su entorno, inquietarán a la ingeniería y a los ingenieros de cierto ocultismo casi “shamánico” que ha presidido las finanzas vaticanas. El Papa Francisco puede cambiar esa historia y ello, per se, es una buena noticia.”

“América Latina, por otra parte, hoy recibe lo que sembró, y diríamos: sin pedirlo, desde la humildad, la misma del nuevo Papa. Esta iglesia tan propia, tan aterrizada de los Camara, Proaño, Bogarín, Romero, se enfrenta hoy al Papa Francisco con la sensación de sus propias contradicciones, aquellas que configuran la historia de una Iglesia Latinoamericana tan en blanco y negro, tan piadosa y lejana, tan solidaria y próxima, tan luchadora contra la opresión y por los derechos humanos, tan involucrada con el poder. El propio Papa nuevo, tan obispo, tan pastor, tan amigo, tan hermano, pero igualmente salpicado por cuestionamientos que condenan su actuación de proximidad con la dictadura militar argentina. Ese es el Papa Francisco, hijo de su iglesia, heredero de sus debilidades y hoy histórico administrador de sus fortalezas.”

Para finalizar estas reflexiones, Lugo – fue clérigo de la Iglesia Católica hasta julio del 2008 cuando el Papa Benedicto XVI le otorgó una dispensa de sus votos religiosos; hoy es candidato a senador por el Frente Guasu: “Creemos en el Papa Francisco como punto de inflexión en la historia impostergable de renovación de la Iglesia Católica, el es el fogonero de un último tren que separa el pasado de su futuro, un solitario fogonero que sabe perfectamente que en esas manos de hombre simple, que recorría Buenos Aires en buses, que oficiaba misa de navidad en las prisiones, tiene un compromiso que es de vida o muerte: colocar a la vieja barca de Cristo en el único rumbo que lleva al futuro, su renovación. Podrá hacerlo? No lo sabemos, pero si sabemos que tiene suficiente fuerza e inspiración personal para comenzarlo“(5).

Concluyendo, estoy de acuerdo con el pensamiento de Vera: “con el énfasis que pone Francisco en la lucha contra la trata y la esclavitud, se van a dar las condiciones ideales para visibilizar la problemática”. Es importante que el nuevo Papa asuma un compromiso como Iglesia Universal para enfrentar concretamente la deuda social en Argentina como en todo el mundo.

Notas:

1) http://veintitres.infonews.com/nota-6511-personajes-La-idea-es-armar-una-red-antimafia.html

2) http://laalameda.wordpress.com/

3) http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/otras-noticias/11035-la-alameda-el-papa-va-a-divulgar-la-dignidad-no-la-caridad.html

4) http://www.elpatagonico.net/nota/58647/

5) http://ea.com.py/fernando-lugo-francisco-i-fogonero-del-ultimo-tren/

Cristiano Morsolin es operador de redes internacionales para la defensa de los derechos humanos en Latinoamérica. Co-fundador del Observatorio sobre Latinoamérica SELVAS. Trabaja en Latinoamérica desde 2001 con experiencias en Argentina, Paraguay, Guatemala, Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela, Brasil. Investigador, panelista y autor de varios libros.

Fuente: ARGENPRESS.Info

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